17 nov. 2018

"Poderoso y descomunal como la bomba del Zar, te envuelve en una oscura y densa neblina de la que no querrás salir jamás."



  • Genre(s):
  • Post-Black Metal | Death Metal
  • Release Date:
  • 25 / Nov / 2018
  • For Fans Of:
  • Altars of Grief, Svartmálm, Decline of the I,
    Ultar, White Ward
  • Links:
¡Bendita sea la madre Rusia! es lo que primero que se me viene a la mente decir cada vez que me topo con un proyecto fulminante oriundo de aquellas tierras y que me vuela la cabeza con la primera saboreada como el nuevo disco de Second to Sun. Honestamente no sé sea el frío que impera perpetuamente en aquél país lo que hace que las bandas de metal nacidas ahí tengan ese sonido tan crudo y oscuro que tanto las caracteriza, pero lo que sí sé es que cualquiera de nosotros agradece que la tecnología moderna nos haga llegar esas exquisitas propuestas cuya calidad tanto las identifica.

A este conjunto tiene ya tres años que los conocí con su álbum The First Chapter (2015), un material muy certero en cuanto a sus ambiciones que fue el encargado de definir tajantemente el camino que seguiría el estilo musical de la banda a lo largo de los años subsecuentes, después de su fugaz paso por el djent en 2013 que ni siquiera quieren recordar (créalo o no). Desde ese lanzamiento era más que obvio que el black metal seguiría siendo la raíz principal de su sonido, y aunque aún no estaba tan mezclado con diversos géneros como sí lo está ahora, ya se podía esperar que en lo consecuente moldearían su estilo hasta llevarlo a lo que es hoy, una mezcla de ritmos de corte groovy que son tan pesados como el más crudo death metal y que son liderados primordialmente por un post-black metal que va más allá del clásico sonido etéreo de este género, convirtiéndose en algo más oscuro y ambicioso que te vuela los sesos.


The Wall es el título de su nuevo álbum, un nombre bastante conveniente ya que puedo decir por experiencia ya vivida que es un gran acompañante en estas épocas del año cuando uno sale a caminar para despejar la mente entre el aire frío que te quiebra la piel. Siguiendo la línea de sus últimos dos lanzamientos, su sonido permanece al margen de la más profunda crudeza y rabia que siempre nos ha ofrecido el proyecto. Como era de esperarse, la ejecución de las canciones es profunda y sincera, es sin exagerar, una de las más fluidas y orgánicas que he escuchado a lo largo de este año dentro del género, muy a la par de lo que bandas como Decline of The Sun o Súl Ad Astral hicieron este año, o lo que White Ward nos ofreció el año pasado.

Es extremadamente desgarrador gracias a la voz tan podrida que ejecuta la garganta de su vocalista que fielmente reproduce el estilo de bandas clásicas como Emperor y Darkthrone. Su base principal son los gritos agudos, y lo que llama la atención es la tremenda facilidad con la que los expulsa, sea en momentos rítmicos lentos o en pasajes que necesitan de un canto rápido que fluya como río, la experiencia impone autoridad y te deja boquiabierto por la exquisita naturalidad de la voz. En temas como "We Are Not Alone" y "Black Lines me trajo mucho a la memoria el estilo del proyecto alemán Dreamshift, aunque lo que lo diferencia tanto de él como del resto de proyectos del mismo corte es justamente el corte sombrío y tenaz que he remarcado.


Pero más allá de que la voz por sí misma es suficiente para emocionarte, lo mejor del caso es que va acompañada de una instrumentación fenomenal y creativa que sin dificultad obliga a tu cabeza a moverse a su ritmo, prácticamente te vuelve su esclavo y hace de ti lo que quiere. Pasa porque las guitarras torturan tanto a sus cuerdas hasta un grado insoportable que terminan chillando en tonos graves y esquizofrénicos que por momentos adquieren la forma de un riff de groove metal exótico y denso, otras de un melodic black metal escandinavo y cuando se necesita, del más puro y pesado death metal que quizá no pudieras esperar escuchar aquí. Cuando recién escuché "The Train 1702" y "New World Orden" iba en el transporte público, y de no ser porque mi situación económica no es tan privilegiada en estos momentos, me hubiera puesto a destrozar cada asiento y cada ventana por la fuerza sin temor de lo que pudiera salirme el momento de locura que me inyectaron ambos temas.

La estructura instrumental busca principalmente enaltecer el poderío del metal en su forma más natural, me gusta porque no busca emocionarte a través de solos refinados y estrafalarios, ni de riffs de corte progresivos y "especial" como los que muchos suelen exigir hoy en día para considerar a una banda como buena. Al contrario, Second to Sun se va por su propio camino que domina con maestría los géneros que obliga a hacer el amor entre sí para entregarnos un material tan excelso como lo es The Walk. En el momento en que te decidas a ponerlo y disfrutarlo de inicio a fin, te darás cuenta de que no existe necesidad de tintes dramáticos y misteriosos, se van directo a lo que buscan, ponerte el pie en la yugular para que la adrenalina fluya en ti hasta que tus pelos se pongan de punta. Con este lanzamiento la banda le hace honor a la reputación de su país, poderoso y descomunal como la bomba del Zar, te envuelve en una oscura y densa neblina de la que no querrás salir jamás.

9 / 10





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