15 sep. 2018

"Elocuente, violento y consistente, nutrido de todos los elementos a su alcance para construir una identidad propia y aplastante. Tan dinámico que sitúa a sus creadores en el podio de los que mejor están haciendo las cosas dentro de la escena".



  • Genre(s):
  • Progressive Metalcore
  • Release Date:
  • 12 / Oct / 2018
  • For Fans Of:
  • The Dali Thundering Concept, The Johari Window,
    Mothersound, Erra
  • Links:
Si bien el metalcore en su forma más simple ha sido ya motivo de diferentes comentarios en la página sobre la decadencia y estancamiento que lo ha venido demeritando a lo largo de los últimos años, tema que ya sale sobrado reiterar, hay una corriente derivada del mismo sobre la cual casi no se suele hablar en términos de crecimiento, llamada progressive metalcore. Y es que si bien este derivado no es un género poco recurrido tanto por músicos de la escena core como sus escuchas, cierto es que pocas veces nos ponemos a analizar que muy por el contrario a la forma simple del género del que proviene, más que decaer, esta variante llena de progresión ha logrado cosas magníficas que la han hecho repuntar como mínimo desde el 2010 para acá, gracias a las últimas aportaciones del calibre de Architects, The Dalí Thundering Concept o Northlane, por citar algunos de los más reconocidos ejemplos, y honestamente, eso es algo de lo que se debería hablar para darle más difusión a las excelentes propuestas que van naciendo conforme pasa el tiempo.

Dentro de esa corriente moderna y atrevida, tenemos a Promethee, un conjunto suizo que tras seis años de haber debutado con su primer álbum Nothing Happens, Nobody Comes, Nobody Goes (2012), revelando una propuesta muy prometedora que nos siguió manteniendo al margen tras otro LP llamado Unrest (2015), nos trae nuevamente un trabajo que no hace sino refrescar de manera exquisita la oleada de progressive metalcore gourmet del que hablaba con anterioridad. Su nuevo material titulado Convalescence, sin duda se perfila como uno de los mejores materiales que serán lanzados este 2018 gracias al grandioso trabajo compositivo que su estructura demuestra. Lleno de pasajes multifacéticos aplastantes, dinámicos y abruptos, el disco electrifica instantáneamente a cualquiera antes de dejarlo caer tras un severo knockout propiciado por riffs vertiginosos y elegantes.


Para saborear la madurez que ha envuelto a Promethee tras los últimos seis años, resulta necesario remontarnos a la corta aunque efectiva trayectoria del grupo. Y es que si bien en sus dos placas anteriores ya existía un conato de banda prometedora, su trabajo no lograba consolidar aún una personalidad distintiva de las que pocas ocasiones se logra ver en estos días. Sin embargo, el conjunto hoy sí ha sabido aprovechar al máximo las oportunidades que la globalización ha arrastrado con ella al campo de la música gracias a la diversificación de sus influencias que han aplicado indudablemente hasta la última gota en Convalescence. LLeno de detalles de corte groovy muy al estilo de Gojira o de una progresión técnica y una técnica vocal de la calaña de Rivers of Nihil, este material ahonda en una compostura rítmica muy diversificada que vuelve irresistible mover los pies al son de guitarras pesadas, percusiones dominantes y atípicas, que se fusionan en un mar transiciones que sobresalen de manera individual.

Tan pronto como da inicio el tema homónimo se comienza a interactuar con arreglos contundentes y directos que crean una atmósfera maquiavélica en donde destaca de sobremanera un bajo brillante que robustece los arreglos dinámicos que las guitarras imponen a la rítmica general de la canción. La instrumentación no se anda con rodeos y los riffs y tambores destacan en lo individual por la ejecución tan pulcra que hacen en lo particular, manteniendote en un mood profundo y dominado por la sed de violencia que crea a la par una ambientación que, honestamente y sin pelos en la lengua, pudiera compararla sin problema con la que envuelve la mayoría de lo que es el último disco de los ya citados Rivers of Nihil, Where Owls Know My Name (2018), aunque el género a que cada agrupación se dedica sea claramente distinta.


Conforme el resto de los temas se va desplegando, se van abriendo caminos diversos que ponen de relieve la intención particular de cada canción. Por ejemplo, a diferencia de lo que escuchamos en el track homónimo, en "While You Stood Still" la composición busca explotar una variante un tanto más simplificada proveniente del metal y el hardcore que influenciaron a la agrupación en un inicio, sin duda la estructura musical nos remite más a su primer disco que a la progresión constante que todo este nuevo álbum representan su totalidad, especialmente por la ejecución vocal que te enfoca a recordar viejas memorias, aunque claro está, la identidad ya forjada con que antes no contaban sigue sobresaliendo especialmente con el exquisito solo de guitarra con que concluye. Mientras que una parte un par de tracks nos traen leves destellos de su último material, por otra, temas como "Endless", "Witness", "Soiled" y "Old Bones", se llevan el trofeo a los que mejor reflejan la identidad ya definida de Promethee. Con una constante de altibajos y poliritmias inesperadas con un sonido muy similar al estilo de metal francés tan popularizado en lo que refiere al campo progresivo; estos tracks te hacen comprender que no estas ante un proyecto musical cualquiera, sino que estás delante de todo un conjunto profesional que ha demostrado un proceso de madures envidiable para muchos llenando tu vida de detalles djentosos, groovy o thrashers muy propios con los que tanto juguetean.

Convalescence es un trabajo que aporta su granito de arena a una de las mejores facetas del progressive metalcore. Es un disco elocuente, violento y consistente, nutrido de todos los elementos a su alcance para construir una identidad propia y aplastante. Tan dinámico que sitúa a sus creadores en el podio de los que mejor están haciendo las cosas dentro de la escena.

9 / 10





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