23 ago. 2018

"Un compilado de brutalidad sinfónica ahogada en las espesas aguas del black metal... un ejercicio unico para regresar al interés de su público y el de una mayor audiencia".



  • Genre(s):
  • Symphonic, Blackened Deathcore
  • Release Date:
  • 31 / Aug / 2018
  • For Fans Of:
  • Dark Sermon, Make Them Suffer, Abigail Williams
  • Links:
The Breathing Process regresa con su primer material en 8 años”, un titular llamativo para cualquiera que tenga nostalgia por el sabor a deathcore de antaño y gusto por el brazo sinfónico, un subgénero querido por fanáticos que esperan ver a sus bandas crecer en algo mejor y más elaborado.

Para poner leve perspectiva, ellos fueron la última buena opción antes de que Make Them Suffer se levantara y ahora los aussies no se dedican a esto; el hiato estuvo largo, pero vuelven de forma excepcional. Antes de continuar olvida lo que sabes de bandas resucitadas y regresos al estudio, en la mayoría es raro que cumplan con las expectativas que el paso del tiempo les impuso. Además, esta ocasión hablamos de una banda que con todo el reconocimiento que han acumulado desde lanzar Odyssey: (Un)dead en 2010, realmente no tuvo la oportunidad de brillar en sus años de actividad con otro lanzamiento que confirmara que no se trató de un golpe de suerte, este es un trabajo de ver si se mantienen relevantes en su sonido y comprobar si alguna vez fueron tan buenos como la idea de un nuevo disco nos hizo creer, años después del surgimiento de varias bandas que han ponderado un record personal en esta zona.


Samsara es un compilado de brutalidad sinfónica ahogada en las espesas aguas del black metal, lo que llamamos blackened deathcore pero en una relación más íntima con el género, una mezcla nada corriente elaborada con malicia y la perspicacia de ambos caracteres para evocar pasajes tormentosos y algunas sorpresas extra que merecen aplausos. Trabajar con el black casi siempre va de la mano al hacer deathcore de esta clase, sin embargo, el buen equilibrio que hay en las dos partes supera la calidad de lo que esperas recibir de un material así y la verdad es que sorprende.

Los tres singles que han liberado pertenecen a la mitad inicial. De “Into the Night” a “Absolute Truth”, los primeros 10 minutos se concentran en asentar la credibilidad visceral del álbum, con la presencia de un muro orquestal de fondo y el blast-beat a punteo de riffs y grito blacker, en general desempeñando buenas alternancias en el carácter de la música para asegurarte un inicio enganchador que en definitiva es apenas el calentamiento. "The Conscious Observer" es una ventana de medio tiempo a lo tradicional que queda en TBP, con breakdowns muy marcados y pasajes guiados por la melodía del teclado. Un tema que destaca por la poca presencia que tienen estos arreglos, ya que sin desaparecer de la producción son absorbidos por temas engrosados con la fuerza del death metal y cada vez que pisan con mayor firmeza en los terrenos de lo negro. Antes de que la canción termine dan muestras de aromas modernos en la composición, una melodía fría envuelta en el ardor de la temática y detrás de breakdowns polirritmicos, que alcanza a respirar en el poco espacio que le dejan. Hasta aquí son pocos los momentos que lleven a pensar en una propuesta más allá del dominio del estilo, pero enseguida llega “Nothing” con una agresión calculada y ritmos contagiantes que anuncian la primera intervención de coros limpios, provistos por la guitarrista. A partir de aquí se empiezan a notar más cómodos con temas espaciosos y sin saberlo te van preparando para los cambios de actitud en la segunda mitad.


Después del refuerzo brutal que es el single “Supervoid”, llega “Sungrazer” de bienvenida al contenido que para mí le da una credibilidad enorme al regreso de The Breathing Process, por su parte esta canción es corta pero va anteponiendo una cadena de riffs jugosos en el intro y sutilmente añadiendo capas con arreglos diferentes que ya anuncian otro estado en el álbum. “The Traveler” se toma la calma de inducirte en crescendo a un breve plano más helado, para cuando rompe la distorsión hacer un trabajo en la guitarra con armonías disonantes muy separadas que le dan un plus interesante a la hora de integrar la canción y crearle un suspenso distintivo, casi sin que te des cuenta hacen transición a una pauta de post-black metal, añadiéndole a la voz ese apariencia vocal y esa calidez particular del blast-beat, lo suficiente para que te resulte extraño y lo notes, en el siguiente verso llega el veneno de su vocalista a escupir pig squeals y el slam en la instrumentación entra a darle otra recarga de poder, por si pensaste que te habías perdido. Esta manera de brincar entre dinámicas y volver a donde comenzaron, pero con algo diferente, es la que le da muchas reproducciones para exprimirle. Ya en la recta final “Serville” retoma la fuerza elemental del deathcore que seguramente querías escuchar, con el punch de guitarras carnosas y la habilidad de un vocalista para hacer que la pieza se vuelva sobrenatural, dándole la última refrescada al disco para que escuches con ganas “Dethroned” y te despidas de un trabajo memorable.

Francamente The Breathing Process nunca me había sonado tan bien y no esperaba este nivel de resultado. Es temporada de regresos y varios han sido de este ámbito, por curiosidad comencé a escuchar lo que presentó Impending Doom hace poco y en las primeras canciones me di cuenta que la ambición de estos regresos las separa mucha distancia. Si habláramos de bandas que logran realizar maniobras blackened como en Samsara, son Abigail Williams y en memorias recientes Dark Sermon las que ponen un sonido propio en la mesa, aunque TBP nunca se va al camino a parecerse a nadie, lo de ellos es un ejercicio unico para regresar al interés de su público y el de una mayor audiencia.

9 / 10




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