11 ago. 2018

"Un álbum con un sonido clásico y beligerante que funge como la bomba que el black americano decidió lanzar este año al campo de batalla."



  • Genre(s):
  • Black Metal
  • Release Date:
  • 01 / Sep / 2018
  • For Fans Of:
  • Marduk, Infernal War, Kerasphorus,
    Baphomets Horns, The Negation
  • Links:
Hay días en que el coraje que guardamos desea salir a como dé lugar, y es justo en esa clase de momentos cuando escuchar bandas de black metal rabioso resulta perfecto para aliviar el enojo. Aunque no hablo de cualquier clase de black, no me refiero a las vertientes de tinte depresivo o a aquellas que tienen como tema central la podredumbre o el averno, sino a ese que figura como un himno de guerra, ese cuya batería parece una ametralladora dispuesta a suprimir cualquier rastro de vida humana en cuanto se activa. Porque siendo sinceros, ¿a quién no le encanta al menos imaginarse una situación violenta para desahogarse en lugar de recurrir a ella en la vida real?

Dentro de esa clase de vertiente bélica es donde se le puede encasillar a Kommandant, un conjunto estadounidense que está próximo a lanzar su cuarto material de estudio titulado Blood Eel. Su estilo siempre se ha caracterizado por ser iracundo, veloz y sobre todo, muy crudo. La cosa no ha cambiado mucho en la actualidad, y su nuevo trabajo resulta perfecto para iniciar una guerra, ya sea en contra del resto de la humanidad que te hace sentir asco por la crueldad inherente a su existencia en general, o hasta contigo mismo, tras tanto hartazgo que te genera el simple hecho de formar parte de la decadencia. Como sea, sin importar a quien le quieras hacer batalla, escuchar una placa con gran consistencia como este, te puede generar la misma satisfacción mental que ir a las trincheras a combatir.


La crème de la crème de este disco, es su capacidad de retrotraer el tiempo hasta aquellos años en el que imperaba en el black metal un toque demasiado violento. Es por la clase de riffs de esos que te hacen sentir una clase de incomodidad por sus notas discordantes, que se potencia la capacidad de exacerbar y traer a la mente pasajes de agresión extrema, temas como "Ice Giant" y "Cimmerian Thrust" no me dejaron ni siquiera un poco de tiempo para dudarlo, al iniciar de manera pronta y despiadada con una tortura a las cuerdas de guitarra que a la par de los punteos en notas agudas, me hicieron sentir que brota de ellos una aversión que destrozó mi momento de paz. La influencia del black noventero aquí es innegable, es claro que el conjunto americano tiene una clara afición a bandas como Marduk, aunque en ningún momento pretenden ser una copia fiel de un clásico como aquél. Contrario a ello sólo toman influencias para desenvolverse de una mejor manera con su propio toque que goza de gran personalidad y de una gran producción.


La ejecución vocal tiene un gran peso dentro de la estructura de la mayoría de sus temas. La potencia con la que se desenvuelve se reconoce por la naturalidad con la que el vocalista logra una tonalidad semi-grave que me trajo a la mente la técnica utilizada por el vocalista de The Negation, quien al igual que en Kommandant, no busca sino crear un gran contraste orgánico entre la progresión instrumental y la atmósfera creada en conjunto. Creo que es en "Aeon Generator" y en "Moon... The Last Man" en donde su trabajo destaca bastante por la construcción de extremismo que la garganta va generando y que se termina apoyando en el desorden invocado por las percusiones veloces y opresivas que evocan un aura muy feroz.

Uno de los puntos que también destacan del álbum es el giro conceptual que se le pretende dar al contenido. Como lo decía en un inicio, el ruido generado de la instrumentación y la voz buscan figurar como una alusión a la guerra, cuestión a la que pretenden contraponer ante la inmensidad del cosmos y su infinita y aparente calma que se interrumpe por la ferocidad inaplacable de nuestra propia naturaleza. Son tan sólo un par de momentos con los que se busca representar esa explosión de rabia mediante el intercambio de una pequeña atmosferización y el desastre que le sigue a continuación. Es en "Absolutum" y el final de "Blood Eel" donde ocurren tales detalles, y aunque son pocos, son suficientes para ponerte en contexto con lo que buscan ofrecerte con un trabajo que se saborea más como un clásico del black metal, que como una placa moderna del género.

A pesar de que el disco no es tan fácil de digerir de tajo por el plano nauseabundo y desenfrenado en el que se desenvuelve, tras darle su respectivo par de oportunidades es cuando se logra captar la esencia a partir de la cual fue creado el material, y así uno se da cuenta de que Blood Eel es un álbum con un sonido clásico y beligerante que funge como la bomba que el black americano decidió lanzar este año al campo de batalla.

8 / 10



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