18 jul. 2018

...Lleno de todo lo aprendido a lo largo de estos años, de mucho sentido oscuro y melódico a la vez, de silencios perfectamente posicionados, de espacios delegados al thrash más resolutivo...



  • Genre(s):
  • Blackened | Melodic Death Metal
  • Release Date:
  • 20 / Jul / 2018
  • For Fans Of:
  • Goatwhore, Absu, Witchery,
    Dark Tranquility
  • Links:
Skeletonwitch, para muchos la fusión perfecta de black metal y thrash metal, para otros no más que otra banda de bases melódicas oscuras que ha sabido mantenerse en el menú de algunos cuantos por ese sonido tan parecido al sueco. Sea cual sea, los oriundos de Ohio, Athens definitivamente han dejado una serie de canciones dignas del headbanging internacional y de las listas de reproducción más conservadoras.

Cinco años pasaron desde que vimos un lanzamiento formal de larga duración por parte de la “bruja esqueleto”. La espera ha terminado para aquellos oídos pendientes de la banda y este mes nos regalan Devouring Radiant Light, bajo la bendición de Prosthetic Records y la producción de Kurt Ballou (guitarrista de Converge), rompiendo la pasividad comercial con un paquete de ocho pequeños bocadillos que aquí en RTMB nos hemos dedicado a devorar. Uno por uno, esto fue lo que notamos en su composición.

Iniciar con un tema extenso como lo es “Fen of Shadows” y que a su vez, éste haya sido el único track que la banda soltó en Youtube de manera oficial deja la puerta abierta a un sinfín de posibilidades. Se supo que el antes nombrado era ligeramente más portentoso de la influencia noruega que varios de sus aportes en su trabajo pasado (Serpents Unleashed, 2013), sobre todo por la magnífica labor riffera de Scott Hedrick y de N8 Feet Under y el toque de estilo familiar para el resto de los integrantes en los growls por parte de Adam Clemans (Wolvhammer). La ausencia de Dustin Boltjes no es notoria sin embargo sí que hay un cruce de sentimientos para quienes han seguido de cerca el trabajo del ahora cuarteto. Como heraldo del giro que se decidió implementar, la primera en la lista contiene muchos elementos propios del black melódico como el que nos dejó Emperor en su más tenue faceta acompañado de un regular beat thrashero en la percusión. Con cambios interesantes en su desarrollo, éste es sin duda un captor de atención con todas las características necesarias para dejar una buena impresión. “When Paradise Fades” nos trae de vuelta memorias del Beyond The Permafost, omitiendo los estridentes graves del señor Garnette. Con compases dinámicos y un solo de guitarra express, la pista mantiene el vigor del inicio para continuar expectante, al filo. Tomando en cuenta el final del corte anterior, “Temple Of The Sun” es congruente con la delicadeza con la que se procuró concluir hasta un estallido negro que deja sentir uno de los golpes más reprochables al black metal en todo el álbum. Fuera del coro, toda la extensión de los minutos en avanzada nos deleita con riffs contundentes, un bajo presencial y sonoro y variaciones en la batería que robustecen la constitución de la pieza. Un intento de proveer de ciertas mudanzas vocales, logra superficialmente maquillar la linealidad con la que los guturales se han estado dando.


La contigua homónima demuestra una cara sensible en la manera de componer y una arriesgada instauración de constituyentes altamente melódicos, lentos requinteos de acompañamiento y un tempo que me hizo recordar el más reciente trabajo de Sarke. Ni hablar de la evolución del tanto, justo al medio, que fuera de denotar agresividad y fiereza como normalmente vemos en las composiciones de Skeletonwitch, nos llueve una serie de notas y arreglos exiguos que algunos divisarán como “traición” por su ajeno acercamiento al fiel estilo de los americanos. El cambio notado, viéndolo de manera objetiva es beneficioso e incluso nos da el privilegio de conocer nuevos perfiles que no suenan nada mal. “The Luminous Sky” inyecta acometividad al disco con sonidos más consabidos, tácito al género. Debido a su estructura puedo inferir que se trata de una dedicatoria para los fans que han estado desde los inicios, aquellos que desde el 2004 siguen la pista. Lo anterior se convierte en la perfecta antesala de un monstruo llamado “The Vault”, lleno de todo lo aprendido a lo largo de estos años, de mucho sentido oscuro y melódico a la vez, de silencios perfectamente posicionados, de espacios delegados al thrash más resolutivo y de juegos con las cuerdas que nutren growls cadenciosos servidos para la mata. La canción más recia del disco, sin duda alguna. “Carnarium Eternal” se volverá el favorito de muchos por la celeridad animal con la que se planta, las líricas imponentes, los trémolos violentos y el groove que funge como puente. Me hizo despertar un plano que se codea con mis primeras interacciones con el melodic death metal, allá en el lejano 98’. Para cerrar este trabajo, “Sacred Soil” adopta las particularidades conformadas del sonido sueco con un ingrávido acoplamiento en la percusión que cuadra con los aportes de Gotemburgo.


Bárbara la manera en la que “la bruja” se ha presentado en este 2018, un regreso esperado y un giro que a mi parecer le sienta bastante bien a la agrupación. Confuso será el recibimiento por parte de los más conservadores tasando el producto entregado con lo que la perspectiva impuso como lo deseado. Esto debe verse como aquella metáfora obligada que toda banda en nuestro presente debe consignarse… “O cambias o no trasciendes”. Bien por estos señores incluidos en el Metal Swim del 2010.

8 / 10



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