10 jul. 2018

La banda encontró una nueva fuente de inspiración, y aunque no cambian su línea creativa, por lo menos logran mantenerla viva, y eso es algo que muchos de sus contemporáneos no logran hacer a día de hoy.



  • Genre(s):
  • Progressive Metal
  • Release Date:
  • 27 / Jul / 2018
  • For Fans Of:
  • DGM, Symphony X
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El cambio de un integrante siempre va a causar controversias, tanto en el interior del conjunto, como fuera del mismo. Esto también trae consigo ciertos prejuicios de parte de sus fans, en muchas ocasiones desacreditando el trabajo con el nuevo miembro o apoyándolo fielmente a pesar de su dudosa calidad. Recientemente tuvimos el caso de Immortal, donde la salida de Abbath presuponía para muchos, incluyéndome, el ocaso creativo de ese conjunto, pero para sorpresa de muchos, Demonaz nos dio un golpe de guante blanco y cerró las bocas de muchos, y nos regaló un excelente álbum. El caso que nos atañe a nosotros presenta otros matices, y en mi concepto, otros resultados. Redemption es una banda con una amplia trayectoria en el metal progresivo, conocida principalmente por ser parte de aquel movimiento pionero de finales y principios de los dos mil, en el cual fueron participes bandas como Dream Theather, Evergrey y Fates Warning. Las dos ultimas mencionadas curiosamente guardan una relación directa con el quinteto californiano, puesto que durante muchos años Ray Alder fue la voz líder de estos últimos, y fue sucedido en este nuevo disco por Tom Englund, fundador del grupo sueco.

Este cambio representa una de las principales deficiencias en esta nueva obra, si bien creo que esto también sirvió como un nuevo empujón, en la parte compositiva de la banda en varios aspectos, puesto que sus ultimas placas mostraban bastantes carencias, principalmente en lo que a pasión y ganas se refiere, hay ciertos puntos donde el material pierde equilibrio, sobre todo en la partes más emotivas o intensas. Esto se aprecia de manera muy notoria en los coros de varias canciones, como por ejemplo en "Eyes You Dare Not Meet in Dreams" y "Someone Else's Problem". De manera general, en ambos cortes, el trabajo instrumental funciona de forma muy suelta y bastante inquieta, hace mucho tiempo que no escuchaba a este grupo con esas ganas de tocar y tirarnos riffs poderosos, además de que los arreglos que propone el teclado son bastante eficientes acompañando a los solos de guitarra, pero en el momento donde se necesitan esos falsetos infinitos o ese desborde de emotividad que la voz debe darnos en esta clase de piezas, esta no se inmuta, y termina desperdiciando esa buena construcción progresiva por parte de sus compañeros, pero este no fue el único cambio que tuvo este proyecto.


La presencia de Vikram Shankar en la parte de los teclados le entrego a Nick Van Dyk buenas posibilidades musicales, algo que hace mucho este músico no encontraba, como es el caso del tema "Impermanent", donde la dualidad técnica y armónica de ambos instrumentos es puesta a prueba durante muchos pasajes, con solos trepidantes y bastante disfrutables de la mano de cada instrumento, dado que el bajo y la batería también se atreven a jugar con sus herramientas. La voz con un performance de bajo perfil es sacada a flote con esos acordes tan atmosféricos que reparte el tecladista en el coro principal, pero no todo es oscuridad para el trabajo vocal, creo que simplemente el enfoque fue equivocado, y esto es algo que se sustenta en la exhibición realizada en "Indulge in Color" y "And Yet", donde encontró un rumbo que se apega más a su estilo, con fraseos pasionales y basados en una técnica menos dañina para su voz, además de que su rango vocal se logra manejar mejor en las escalas en las que fueron construidas estas canciones.

Esto último logra mantenerse hasta el final en donde hace aparición "Long Night's Journey into Day, composición homónima y cierre del disco, en ella se logran resumir las virtudes más interesante de la banda; la técnica, el buen trabajo melódico, la presencia de armonías bien construidas por parte de la guitarra y el teclado, y evidentemente los solos grandilocuentes y desatados, resultando también una síntesis de las grandes cualidades del subgénero al que pertenecen, al igual que la mayor parte del material, pero pienso también que le sobran minutos, al igual que al álbum, y que esa manía rara que tienen estos conjuntos de extender demasiado su música, en la mayoría de ocasiones termina siendo perjudicial. Quizá el resultado que obtuvo Redemption no se acerque al de los noruegos que militan en el black metal, pero tampoco resultó siendo una mala experiencia, la banda encontró una nueva fuente de inspiración, y aunque no cambian su línea creativa, por lo menos logran mantenerla viva, y eso es algo que muchos de sus contemporáneos no logran hacer a día de hoy.

7.5 / 10



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