22 jul. 2018

"Un trabajo que llevó lo tradicional a un nivel distinto gracias a una ejecución plagada de dinamismo y de ensambles inusuales"



  • Genre(s):
  • Melodic Black Metal
  • Release Date:
  • 31 / Aug / 2018
  • For Fans Of:
  • Imperium Dekadenz, Naglfar, Dark Funeral, Mistur
  • Links:
Es digno de admirar que un género como el black metal cuyo mayor auge fue hace prácticamente treinta años, siga generando a la fecha un gran impacto dentro de la escena del metal a pesar de tener como competencia no solamente al resto de estilos clásicos que en teoría suponen una mayor complejidad en toda la extensión de la palabra, sino también a decenas de variantes que se fueron consolidando primordialmente a principios del año dos mil. A mi parecer, ello se debe a que los amantes de la oscuridad se rehúsan a dejar morir un estilo que ha sido catalogado como uno de los que ha causado más controversia más allá del ámbito musical, pues es bien sabido que por la conducta tanto de sus representantes como de sus seguidores, se logró causar un impacto social a tal grado que las consecuencias que se materializaron originaron inclusive la realización de estudios sociológicos para comprender más a fondo lo que implicaba estar enmarañado en ese mundo.

Como sea, creo que todos podemos estar de acuerdo en que uno de los países que más ha contribuido a mantener viva la llama encendida en honor a Lucifer, es aquél que vio nacer al género. Noruega siempre se ha caracterizado por regalarnos lo mejor que el estilo tiene para ofrecer, y ya sea porque esta vertiente se considere parte fundamental de la cultura moderna en ese país o cualesquiera que fuera la razón, lo cierto es que generalmente uno puede tener casi por sentado que una banda oriunda de esas tierras tendrá aparejada por naturaleza una esencia naturalmente violenta que hará de su trabajo algo digno de incluirse al catálogo nacional del género. Para ejemplificar de manera más clara toda esta teoría, hoy tenemos la oportunidad de hablar de Innhøstinga, el nuevo álbum que Iskald planea lanzar el próximo mes, un álbum que cosecha un cultivo que durante más de cuatro años dejaron desarrollar, permitiendo que la podredumbre llegara hasta la raíz para obtener un resultado más deleitable a la hora de recoger los frutos de su esfuerzo.


Siendo esta la quinta entrega de larga duración por parte del conjunto noruego, es claro que consideraban necesario entregar algo que hiciera que la espera valiera la pena, y si ponemos como punto de comparación más próximo a su último material titulado Nedom og Nord (2014), podemos decir que la espera no habrá sido problema alguno para sus seguidores de antaño, considerando el gran resultado que resulta ser Innhøstinga. No puedo decir que esta nueva placa refleje por sí mismo una evolución en el sonido de la agrupación, pues no fue justamente esto lo que buscaron al componer este nuevo trabajo, sin embargo eso no implica que no exista una serie de cambios que se pueden saborear de inmediato. A diferencia de su más cercano antecesor, existe aquí un cambio bastante notable en la intensidad que la instrumentación le inyecta a su sonido. Anteriormente la estructura melódica de los temas tenía un papel trascendental en la esencia de Iskald, sin embargo en esta ocasión optaron por regresar al campo de batalla con un sonido más crudo, trazado de manera más concreta a partir de una base nórdica tradicional que recurre más a la velocidad y a la violencia que a la melodía con el uso de las guitarras que hacen énfasis en los punteos potenciados a veces con un trémolo devastador que mezclan además con una serie de power chords que evocan inmediatamente el sonido maleado y oscuro muy propio del black metal.

Quizá se pudiera pensar que esta clase de características no tienen mucha relevancia considerando que existen decenas, si no es que cientos de bandas que aplican una técnica similar, sin embargo Iskald lo hace de una manera muy propia por establecer una composición que no se basa al 100% en un sonido lineal, cosa que raramente ocurre en la escena del black tradicional, porque no crean su telaraña a partir de la clásica figura del intro-verso-estribillo-outro, sino que dentro de un mismo tema juegan con diversas tonalidades, rítmicas y arreglos que más allá de generarte un interés a partir de sonidos repetitivos que son pegajosos, te atrapan por generarte una clase de incertidumbre sobre qué es lo que debes esperar después. Dicho de manera más sencilla, la estructura se compone mayoritariamente con arreglos inusitados que no se pueden prever tan fácilmente. "No Amen" y "Resting, Not in Peace" son dos de mis canciones favoritas justamente por esta increíble variación que es capaz de saborearse en ambos tracks con cambios de tempo inesperados, riffs distintos que convergen entre sí gracias a ligaduras bien planteadas y ensambles imprevisibles. Además, el jugueteo entre la lentitud y una rabiosa velocidad hacen que el sonido progrese de una manera que envuelve al estilo en un manto de crudeza tan devastadora como la iracunda ejecución vocal que vuelve el ambiente generado aún más denso con un estilo que indudablemente te hace recordar a aquel Immortal en la época en que los lideraba Abbath.


A pesar de que la vibra tradicionalista invade a la mayoría de los tracks con una invariable velocidad, se debe tomar en cuenta que aún se distinguen muchos remanentes de la melodía en muchos de los versos que terminan por nivelar excelentemente la dinámica del disco. Sea en mayor o en menor medida, permanece intacta la maestría con la que el conjunto es capaz de ejecutar pasajes memorables que por su lentitud parecieran formar parte de un ritual; "Offer Av Livet" y "De Siste Vintre" son ejemplos perfectos de ello al ser un par enteramente melódicos que irónicamente más que evocar una melancolía propia de la lentitud de la melodía, propician una catarsis violenta que hacen hervir la sangre, no tanto por recurrir al dinamismo del que hablaba anteriormente (aunque los temas sí observan esa estructura no lineal), sino por los constantes aumentos y descensos de la emotividad que causan un impacto profundo, por los exquisitos contrastes que las percusiones le inyectan al resto de instrumentos con una dominante maestría, y en especial por los arreglos de guitarra que se hacen presentes en los momentos más oportunos que demuestran influencias que abarcan inclusive al melodic death metal sueco que nació en las mismas épocas, siendo esto demasiado evidente en el track titulado "Lysene som Forsvant".

Por cualquier lado que se le vea, Innhøstinga es un disco capaz de generar gran expectativa no sólo a los amantes del black metal, sino a todo escucha del metal en general, porque es un trabajo que llevó lo tradicional a un nivel distinto gracias a una ejecución plagada de dinamismo y de ensambles inusuales. Es indiscutible que Iskald cosechó los mejores frutos tras cuatro de larga espera y lanzó al campo de batalla un álbum que reestructura la base tradicional de la que su país ha sido pionera.

9 / 10




¿Cuál es tu opinión?

Copyright © 2018 RTMB


Ir Arriba