29 jul. 2018

Un demoledor genocidio de cuerdas y melodias, en el cual las grietas de nuestra empatía se hacen gigantes y la falta de amor prevalece.



  • Genre(s):
  • Mathcore
  • Release Date:
  • 27 / Jul / 2018
  • For Fans Of:
  • Sectioned, Car Bomb, Noise Trail Immersion
  • Links:
La mayoría de géneros musicales que han surgido a lo largo de su historia han sido manifestaciones y representaciones fieles de lo que las generaciones pedían en cada etapa, algunos marcarían hitos importantes en la sociedad, otros pasarían a ser materiales consumidos por un nicho nostálgico que mantiene una relación emocional que va más allá de lo musical. Dentro de estos últimos cayeron los estilos core, que por su misma agresividad nunca han gozado de grandes reflectores, a excepción del metalcore, pero aún con eso, no llegan al nivel de popularidad de algunos exponentes del heavy metal. A día de hoy cada que tengo oportunidad de escuchar una banda de mathcore siempre viene a mi cabeza ciertas dudas, las cuales van desde lo que representa esta música para la generación a la que pertenezco, hasta el por qué me resulta tan atractiva. En muchas ocasiones logró encontrar punto en común, como lo pueden ser, las virtudes musicales o ser la identidad sonora extrema de mis contemporáneos, pero no es suficiente, es decir, no se como un grupo de jóvenes llegó a patear toda la mesa y a mostrarnos el verdadero rostro de la barbarie. Esto podría dar para un estudio sociológico interesante, pero yo no soy un experto, y desde mí mirada intuitiva creo considerar a este tipo de sonidos como el punto emocional máximo antes de caer al abismo, es la catarsis definitiva, a la cual distintos factores particulares nos hacen llegar.

Frontierer es probablemente la banda más representativa de esta peculiar sonoridad, su lanzamiento anterior Orange Mathematics los posicionó en lo alto, y a falta de grandes competidores, supieron aprovechar su momento y se subieron al trono, que con gran mérito consiguieron. Unloved es uno de los materiales más anticipados del 2018, y lo que han logrado los escoceses en 56 minutos, corresponde a cada una de las expectativas que muchos teníamos al respecto. Lo que esta banda exhibe no tiene concesión alguna o divague, desde el minuto uno nos muestran su verdadera forma, con una música que resulta violenta, demencial, apabullante, devastadora, trepidante, esquizofrénica, caótica, hiperactiva, delirante, y, sobre todo, creativa. Los adjetivos muchas veces se quedan cortos, así como cualquier punto de quiebre que le quiera encontrar a esta obra, la cual no deja de sorprender a cada minuto, mostrando un matiz nuevo a cada escucha, donde logras encontrar cosas que no habías tenido en cuenta antes. Siempre te mantienen en vilo ante cada nota, ante cada breakdown, o cada acorde disonante, o ante cada intervalo que parece ir en destempo. Saben donde y cuando atacar y entregar ese grito demencial, ese poder inconmensurable en las guitarras, o esos corrosivos usos del noise, tienen perfectamente medido cuando agregar esos arreglos de IDM, o de breakcore, que tanto beneficio le hacen, porque nos sirven como descanso ante ese demoledor genocidio de cuerdas y armonías, y le brinda esos toques de singularidad que los hacen destacar.


En materia técnica, también es algo intachable, la producción es algo que hay que destacar, por que no existe banda en el estilo que este mejor mezclada que esta, todo los instrumentos se escuchan, la voz no se pierde, el volumen a pesar de estar en altos decibeles, permite que los tonos disparen se presencien sin ninguna dificultad, y ese timbre bélico que le imprimen a la batería es uno de los detalles imprescindibles de esta banda, además de que las interpretaciones son magistrales, dotando de una energía arrolladora cada una de las piezas, pero nunca perdiendo un ápice de musicalidad; todas esas virtudes consiguen sintetizar algo que sólo los grandes interpretes de una corriente musical especifica pueden construir.

En las últimas semanas he leído muchos comentarios acerca de los millenials, sobre su relación con el arte y demás, todo esto sólo me ha llevado a concluir que este grupo tan odiado por Internet, al igual que este furioso y maldito género musical, son producto de generaciones que quisieron construir una sociedad íntegra, utópica, y fallaron en el intento, dejándonos un panorama de violencia oculta, caparazones, máscaras y poca humanidad. Es por eso que me uno al credo de Frontierer, en el cual las grietas de nuestra empatía se hacen gigantes y la falta de amor prevalece.

We are now numb

9 / 10




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