18 jun. 2018



Para ser honesto, no encuentro dentro de mi propio léxico cómo describir lo que realmente siento o percibo al escuchar a Violet Cold, lo que sí sé, es que es más que una idea musical, es un proyecto que abre cualquier esquema o imaginación sempiterna de lo que es ’concepto musical’, un sinfín de ideas, emociones y sueños que son materializados en sus obras y demuestran el frío pero bello universo que hay por descubrir.

Año con año este proyecto nos deleita con nueva música que a nivel personal roba el aliento, son esas raras ocasiones en que bajan tus defensas cuando amerita ponerle candado al oído que busca juzgar y quitarle seguro al oído que quiere sentir. Estas notas no llevan el título de reseña sino la alusión a una "carta de amor"; letras en pro de exaltar la labor de un sujeto que ha sabido cautivar y encontrar su espacio de dialogo en las muchas formas expresivas del shoegaze, post-rock y el black metal atmosférico.

Emin Guliyev (único creador y compositor de la banda), es un personaje de mi gran admiración, a pesar de las dictaduras y falta de apoyo que hay en su país de origen (Azerbaiyán), es una persona con gran dedicación que puede sacar sus placenteras obras por medio de donaciones. Violet Cold es como el mismo Emin dice ‘un viaje por el desconocido espacio’. Es la amplia inclusión de todo tipo de instrumentos o sonidos con la intención de componer lo que el alma le indique.

Este primero de junio se estrenó al público SOMMERMORGEN una trilogía que transforma nuestros recuerdos a algo abstracto y efímero. Discos que representan el pasar o evolución de nuestra curiosa forma con la que vemos el mundo y la vida en sí. Considero que escuchar “Innocence” es echar un vistazo a nuestros recuerdos de infancia en el umbral de la memoria, momentos mágicos en los cuales solo nos preocupábamos por divertirnos, esos primeros pasos que dimos en la vida sin preocupación. Un sonido bastante etéreo y lleno de paz inmarcesible es lo que produce el primer disco melifluo de Sommermorgen. Canción favorita: “Ein Langer Weg”.


Joy es un disco con sonidos bastante alegres, vivos, abstractos y llenos de limerencia, abierto para todo tipo de oyente que sienta amor por la música, su sonido trae tranquilidad y serenidad, puede llegar a ser una dosis de resiliencia a las malas jugadas que nos da la vida. Este disco particularmente lo considero mi favorito, creo que el disco mantiene un aura bastante amena, es un disco que reconforta y alegra el alma. Canción favorita: “Kopfkino”.


Es aquí donde el curso de esta trilogía toma otro rumbo. Nostalgia siendo el último disco puede transformar una melodía que ha llegado a llenarnos nuestros más profundos e inocentes recuerdos en algo bastante nostálgico, frío y afligido. Es en esta precisa parte en que es incluida la nostalgia en nuestra parte de la vida, lo curioso de esto es que no deja de ser una bella composición, es como si el escucharlo nos diera esa calma en la tempestad e infortunios en los que hemos llegado a pasar. Es esa parpadeante luz al final del túnel. La batería al estilo black toma fuerza en este álbum, pero también un sintetizador bastante armónico. Canción favorita: “Langsamer Asl Licht”.


Y esta ha sido la magnífica obra que lanzo Emin Guliyev. Un personaje nefelibata que sabe cómo plasmar muy bien su imaginación y creatividad, Violet Cold ha sido una banda sin igual. Sommermorgen es un ademan de sueños, nostalgia, luminiscencia y solemnidad. Una obra sempiterna e inefable.




¿Cuál es tu opinión?

Copyright © 2018 RTMB


Ir Arriba