28 jun. 2018

El disco es una mezcla de sonidos retro y bipolares en los cuales se concentran tejidos minimalistas y ecos sofisticados



  • Genre(s):
  • Psychedelic Rock
  • Release Date:
  • 6 / Apr / 2018
  • For Fans Of:
  • Weird Owl, Weed Greed, VYMAANIKA
  • Links:
Black Salvation es una banda proveniente de Leipzig que expone un eco abrasivo de rock psicodélico con notables incorporaciones de texturas tipo heavy, doom y algunos toques blues tradicionales. El trío alemán presentó el pasado seis de abril su último LP titulado Uncertainty Is Bliss. El álbum goza de un rock retorcido que no teme moverse en terrenos sombríos al mostrar una inmensidad de ambientes vintage en su desarrollo incluso mientras se engancha anzuelos profundos con pegajosos estribillos y una composición musical sólida. Obviamente, la agrupación no emplea reglas convencionales.

En Uncertainty Is Bliss nos encontramos con músicos manufactureros de ideas estrafalarias, pero con las ideas muy claras. Como si se tratase de científicos locos, los germanos venían haciendo pruebas y experimentos con trabajos pasados en donde incluso experimentaron con la esencia doom, aunque después de explorar otros estilos dieron con la fórmula exacta. En la segunda placa se presentan canciones aparentemente muy dispares que fluyen tal un río límpido. La música en sí es una paradoja de sonidos, una muy hermosa a su peculiar manera de incrustar instrumentos distorsionados. No se siente forzada la mezcla, la música se siente natural, transmite pretenciosidad, pero también sinceridad.


El disco se puede desglosar en tres partes. La primera parte está conformada por: “In A Casket's Ride”, “Floating Torpid” y “Breathing Hands”. Las canciones dan un asalto tonal con algunas distorsiones sonoras, la guitarra es ruidosa y la mayoría de los sonidos son percusión. Una gruesa línea de bajo se clava a una repetición hipnótica, mientras que la guitarra retumbante marca la atmósfera atemporal y los tambores al estrellarse pronto dan paso a relucientes golpes rítmicos que tienen un toque de musical espacial de mediados de los 80. Los enloquecidos inicios, los vertiginosos arpegios y otras complejidades similares son solo el adelanto de lo que se convierte en una avasalladora embestida tipo doom que engorda por esa presencia de bajos voluminosos y una lluvia de platillos. Tiene un estilo moderno, aunque la loca guitarra de Paul desembarca en un cosmos turbulento en las afueras de un callejón de un rock escandaloso. "The Eye That Breathes" inicialmente aparece como un interludio rápido antes de la segunda mitad del álbum, pero una escucha más cercana revela todos estos pequeños detalles, como la sutil puesta a punto de los instrumentos que provocan una ligera náusea.

Los cortes “Leair”, “A Direction Is Futile”, “Grey River” conforman la segunda parte de la obra. Dichas pistas envuelven las cavidades auditivas con cuerdas angulosas, frenéticas y las pequeñas estructuras del blues, las cuales están llenas de elegantes riffs que adornan a la atmósfera frívola. El constante compás se apacigua con la batería y el bajo, mientras la guitarra se precipita sobre un acantilado en alucinaciones notas psicóticas y melodías indie que estallan en un fogoso paraje auditivo. Estas canciones y todas ellas van de la mano y la crisis acústica relajante y limpia de este trabajo es la magia instrumental. Esas pequeñas aperturas acústicas se prestan a una oscuridad premonitoria y nublada gracias a golpes de escalas distorsionados, graves densos y nítidos que retienen el fuerte y alegre movimiento del ritmo que golpea el cerebro.

Finalmente, las canciones que cierran el show son “Getting Slowly Lost”, “The Chapel” y “Follow Me Down”. Este último segmento muestra una personalidad original y más experimental del trío. Los tracks tienen un amplio juego de acordes con cierto enfoque blues, a su vez poseen un tono más tenue y ambiental enfocándose en la implementación de efectos que te pueden dar diversos aparatos electrónicos junto con los instrumentos.

Esta agrupación está aquí para encarnar el sentido de la aventura y el ritmo analógico que las mejores bandas de finales de los 60 y principios de los 70 pudieron conjurar en su mejor momento. El disco es una mezcla de sonidos retro y bipolares en los cuales se concentran tejidos minimalistas y ecos sofisticados. La banda es un reflejo de esa oleada que no deja morir la vieja escuela del rock. Black Salvation logra en solo dos álbumes una pared de sonido que envuelve por completo tus sentidos y al mismo tiempo muestra tener un lote de canciones memorables para sintonizar un sinfín de veces.

8 / 10



¿Cuál es tu opinión?

Copyright © 2018 RTMB


Ir Arriba