24 jun. 2018

Por tal, tienen justa razón en darse por satisfechos con los resultados obtenidos hasta ahora, paso fundamental para la conquista de nuevos territorios...



  • Genre(s):
  • Chamber folk | Synthpop | Alternative
  • Release Date:
  • 22 / Jun / 2018
  • For Fans Of:
  • Leafblade, The Pineapple Thief,
    Low Roar, Ulver, Agent Fresco
  • Links:
Junio suele tirar algunos de los álbumes más memorables del año, de esos que se graban en tu cabeza y corazón durante semanas o hasta meses enteros, convirtiéndose en clásicos instantáneos de tu lista de reproducción. En 2018 los han habido de todos los colores y sabores, y en RTMB nos damos a la tarea de ofrecer un surtido selecto para todos ustedes, porque no todo lo es el Avant-garde ni el extreme progressive metal (¿ah, no?). Por tal razón, no podíamos perdernos la oportunidad de hablar sobre una de las agrupaciones que más han gozado de reconocimiento, tanto por parte del público como de la crítica especializada durante el último lustro. Árstíðir cuenta ya con una década de trayectoria, y aunque desde su debut en 2009 han lanzado su música de forma independiente con una calidad bastante envidiable, fue gracias a la viralización de uno de sus videos, en el que se les ve cantando en una estación de trenes en Alemania algún himno de la Islandia del siglo XIII, que su popularidad se disparó por los cielos. Después de dos años y una campaña de crowdfunding con motivo del financiamiento de su tercer larga duración, lanzaron Hvel, su obra más prolífica y entrañable, dejando una vara alta para el material que hoy nos atañe.


Nivalis representa un quiebre en el estilo que habían venido elaborando desde su LP homónimo hasta Hvel, que, si bien este último ya venía cargado de un chamber pop/folk y algunas incrustaciones electrónicas a cargo de sintetizadores, estas terminaban siendo un mero complemento atmosférico para asentar el estado anímico deseado, siempre teniendo en mente la naturalidad y las cualidades orgánicas como columna vertebral de sus composiciones. El arraigamiento a su lengua madre y las claras influencias islandesas y escandinavas también representaban un sello personal que los dotaba de una identidad que de inmediato se identificaba, sin embargo, esta ha sufrido de un abandono progresivo; si antes menos de la mitad de sus canciones se interpretaban en inglés, ahora apenas un par de ellas tiene letras en islandés, claro síntoma de que la búsqueda de una audiencia mejor siempre se ve obstaculizada por las barreras del lenguaje.

Plantándose (y plantéandose) como una banda más radio friendly han optado por dejar el dark folk atrás, para indagar en un ámbito más heterogéneo, donde el rock, el folk y la música electrónica buscaran una conciliación. El ímpetu del nuevo sonido queda bien marcado en los primeros tres temas, “While This Way”, “Lover” y “Please Help Me”: el primero obedeciendo a la más pura tradición del post-punk noventero, y los otros dos construyendo un crescendo de percusiones acentuadas, violines y chelos que se sobreponen a un synthpop muy contemporáneo, similar al que manejó Ulver en su asesinato del César. Llegada la segunda mitad hay un cambio en el carácter de los tracks: todos tienen ritmo más apaciguado, y si bien "Mute", "Conviction" e "In The Wake Of You" presentan arreglos vocálicos interesantes y melodías pegajosas, cuando las comparamos con cualquiera de los de la primera parte la realidad es que se muestran muy flojos (ni hablemos de compararlo con los las baladas de Svefns Og Vöku Skil).


Existe cierto espectro sonoro muy específico en el inventario de artistas islandeses, quienes se ven envueltos en un constante proceso de contribución y retribución dentro de sus propios círculos. Entidades como Of Monsters And Men, Agent Fresco, Low Roar y por supuesto, Sigur Rós, han dejado su estampa en el apartado armónico de Nivalis, que ha sido llevado a cabo con mucha gracia debido a la activa participación de las tres gargantas con las que cuentan, cada una incorporándose en los momentos que mejor le convengan al objeto, y cada una dispuesta a participar de forma proactiva con las otras dos. Instrumentalmente, el prog rock signatura que Kscope maneja también está presente, en más de una ocasión llegaremos a escuchar momentos que parecen sacados de las producciones de Leafblade, The Pineapple Thief y Anathema. Por esta misma razón, sorprende ver este lanzamiento ser distribuido por Season Of Mist. Supongo que esa pequeña porción de frivolidad en su música es indiscutible y les basta para formar parte de un catálogo que cada vez alberga más variedad, además, la versatilidad musical de los islandeses les ha ganado el derecho de ser publicados por quien les dé la gana, sobre todo tras el mal trabajo que su anterior sello discográfico hizo en cuanto a marketing y promoción.

Nivalis empieza fuerte, pero poco a poco decae hasta llegar a un punto en que la segunda mitad del álbum suena igual. El cambio de estilo se siente bastante abrupto y quizá la libertad creativa que se tomaron dificultó el aterrizaje de ciertas ideas, pero en términos generales, lo considero un gran acierto. A pesar de contar con una discografía muy sólida, diez años de fabricar un mismo sonido eventualmente supone el encapsulamiento de la identidad en un nicho y, conforme pasa el tiempo, salir de allí se vuelve más complicado, especialmente si se busca llegarle a una audiencia que no sabe lo que has hecho. Por tal, tienen justa razón en darse por satisfechos con los resultados obtenidos hasta ahora, paso fundamental para la conquista de nuevos territorios, tal y como la herencia vikinga dicta en sus corazones.

7.5 / 10



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