30 jun. 2018

¿Cuáles podrían ser las bandas más auténticas del momento? Se habla bastante de parecidos, de copias, de inspiraciones mutuas y de la gran red influencial que es el metal como una comunidad, demasiado que se le critica, tanto que entre los diferentes subgéneros existen guiños musicales y entre fanáticos estamos casi colgados del “para fans de” con tal de ahorrarnos tiempo mientras decidimos escuchar algo. Es complicado saber con exactitud nombres que se aparten de la sonoridad de esta generación además de las anteriores, pero, si volteamos hacia las bandas que menos están influenciando, que a pesar de ser (o poder ser) figuras representativas, se alejan de las modas y se escapan de segundos intentos de parecérsele (no doppelgängers), acortaría la búsqueda de buenos candidatos. Aunque eso no necesariamente signifique que sean bandas completamente auténticas, sí nos dice que tienen personalidades muy fuertes a las que otros grupos no podrían acercárseles sin imitarlas - o que de momento no se ha intentado, para eventualmente convertirse en algo con valor original sobre las bandas que iniciaron siéndolo.

Casi toda agrupación que se ha hecho grande dando los primeros pasos en rincones del metal o ya sea por alguna particularidad propia, eventualmente crece en reconocimiento y de pronto seguidores en otras bandas expresan ideas similares, ocasionando que el término de autenticidad sea demasiado vago para cualquiera de las partes, aunque siempre existirán las mínimas distinciones en la huella digital de cada cual. Así es la dinámica y aplica en diferentes rangos de fama, de audiencia y en cualquier región del umbral de los subgéneros. Por ahora quedemos en una parte del amplio rango de lo que llamamos extremo.

En esta categoría primero tenemos que dejar nombrados a Gorguts, Portal y Meshuggah como padres de tres grandes árboles genealógicos que ya hemos visto entrecruzarse en algo que suena a nuevo, actualmente el metal disonante es a quienes les debe todo y aunque en la mayoría de las bandas sus características llegan a ser individuales, la tendencia y las familiaridades son muy fuertes (además podría ocuparnos un post entero), sin embargo hay que estar atentos. En el prog, la idea de “propuesta” está encerrada en lo que los grandes nombres han sugerido o están haciendo y no parece ir más allá, teniendo principalmente tres estados influyentes: Between The Buried And Me y Periphery (generalizando la versión americanizada), las muchas caras de la escena europea y el sonido imperante de los últimos años en Australia. Las tres reúnen una estética general y una panorámica estilística que sigue mutando y de pronto se llegan a ver nuevas formas, pero pocas son las bandas haciendo algo realmente paralelo a todo lo que sucede, cada vez se trata más de un estilo internacional que se interconecta de aquí y allá, donde ninguna parece escapar del parentesco y las comparaciones. En cambio con el death metal están pasando cosas interesantes, el auge es de bandas empeñadas en sobresalir con una propuesta personal y los resultados han sido buenos, no falta la amenaza de dobles inmediatos y los colgados de las ideas, pero a consecuencia de ese empuje el género está en un momento de mucho interés y vale la pena seguir a la expectativa, principalmente en sus nexos con el metal disonante. En el black la idea del avant-garde está más arraigada y curiosamente es donde más se complica pensar en una banda que se aleje lo suficiente de las demás, o una a quien se le respete cierto margen de “autenticidad”; todo está en juego, se trata de la parafernalia de lo excéntrico y del compromiso por dotarlo de carácter desde sus mismas entrañas, a veces son ambas, pero en la fórmula de este género y sus múltiples facetas no existe una nueva banda que se desprenda de la cadena.


A criterio personal y con una pizca de objetividad, esta lista trata de reunir nombres que proyecten su propia sombra y a su manera se protejan de las comparaciones. Y porque en este sentido de autenticidad entre 2010 al día de hoy, están los discos que son recientes, los poco conocidos y bandas de trayectoria larga que han atinado sus mejores obras, prefiero agruparlos en dos. Comenzando por las que tienen cerca de media década ganada con un lanzamiento grande hecho hace 4 o más años.

Cattle Decapitation
Una banda veterana que consagró su sonido en esta década. Con un crecimiento gradual, desde Monolith of Inhumanity el sello de Cattle Decapitation es intocable y el lanzamiento de The Anthropocene Extinction es apenas la confirmación de ello. La consigna es simple, directa y muy compleja, aun así lo llevan a otro nivel sin problemas, destacando al vocalista. Se sabe que entraron al estudio para un próximo trabajo y por ahora su sonido es irrepetible.



Ne Obliviscaris
Mucho se habla de estos australianos tras aparecer con Portal of I en 2012, el violín tiene todo que ver en su presencia y por lo que son reconocidos, aunque es un instrumento notable a través de varios subgéneros y contemporáneos a Ne Obliviscaris, no hay otra banda que pueda proyectar lo que este quinteto hace. Una apuesta segura.



Animals As Leaders
De toda esta extirpe ocasionada por el metal técnico y el djent, una banda que merece ser la primera (si no es que la única) incluida en tales listas es Animals As leaders. Siempre han lidiado con sus propios monstruos y a sus fans les gusta. Si algo debe quedar claro luego de cuatro álbumes, es que el metal técnico instrumental siempre sonará diferente en la mano de este trio, o al menos bajo sus propios términos.



Lux Occulta
Es difícil elegir una banda de black metal que me convenza del todo y lo más fácil fue optar por una que supo evadir clichés y malestares de ese tipo. Lux Occvlta, originalmente del brazo extremo del avant-garde, regresó en 2014 con Kołysanki a marcar una brecha de 13 años entre lanzamientos y encapsulando lo que solo puedo definir como la obra maestra de una banda pionera y visionaria.



The Human Abstract
Por alguna razón su Digital Veil (2011) me sigue pareciendo único dentro de mi entendimiento del metal progresivo y el metalcore, así que me guiaré por instinto. Siempre con todas las connotaciones de aproximarse a los géneros mencionados, ellos trazaron una línea que los encierra dentro del espectro y los salva del montón. En medio de la transición al djent, The Human Abstract supo balancear el trending técnico y llevar las capacidades de la banda a lo que continua siendo autentico, después de ellos muchas le pueden seguir pero debajo del ranking.



Opeth
Una banda muy influencial, cuya semilla original continúa hasta la fecha dando esporas. Entiendo que no sea para nada considerable en la categoria del extreme metal, pero esta nueva personalidad explicaría porque la banda o su benefactor principal decidieron cambiar de sonido a algo que difícilmente otra banda querría parecérseles por segunda vez. Me sorprende incluirlos pero de Pale Communion (2014) a Sorceress (2016) la corriente que han manejado es solo de ellos.



Carach Angren
Acorde al título de este post, una banda que a pesar de sonar a algo que otros grandes nombres no son ajenos, hoy por hoy se puede medir la poca presencia que tiene su estilo y aun así generar un peso imponente sobre el resto de bandas. Si quieres black metal comercial que no esté quemado ni saturado, el enfoque tétrico de Carach Angren es lo más cercano.



De momento me quedo con las anteriores aunque algunas estén para debatirse. A continuación van las que publicaron material después del 2014 pero son fuertes candidatos a permanecer en su círculo, o que, conforme a lo que se escucha en el metal extremo estos años, el pronóstico es que seguramente seguirán desarrollando su propias ideas sin ser molestados.

Alkaloid
Reseñando el nuevo disco de ellos tuve dificultades tratando de asimilar parecidos y es que por momentos pueden sonar a muchas cosas, pero en la perspectiva completa resulta que hacen del death metal técnico y progresivo su propio patio de juegos. Varios otros nombres pueden representar el género pero ninguno con este mérito.



Car Bomb
Con la saturación del math metal y mathcore es complicado ver un futuro discernible para sus bandas o una que logre destacar con mérito propio, dudo que algo así exista, sin embargo, si una merece el beneficio de la duda es Car Bomb luego de haber regresado con Meta. Veamos qué pasa.



Coma Cluster Void
¿Estoy siendo muy predecible? Disonante, técnico y por encima deconstructivo. Una banda extrema a la que Enciclopaedia Metallum no considera digna de registrar dentro del “metal” debe estar haciendo las cosas muy bien en el campo de las innovaciones, como lo hicieron los artistas a principios del siglo XX; adelantándose al juego quizás e incluso imponiendo nuevas reglas que luego de un tiempo fueron mejor apreciadas.



Emptiness
Esto de definir una identidad es muy volátil. En el caso de Emptiness no los habría considerado si se tratara de Nothing but the Whole (2014), pero después del año pasado con Not For Music, los belgas se enserian en esa búsqueda de la originalidad en la vía oscura del black.



Foscor
Personalmente es una opción segura y casi la dejo pasar. En Les Irreal Visions, los catalanes manifiestan una clase de metal atmosférico que no tiene par, es un enigma y por si fuera poco logran entrar de lleno a una segunda personalidad en su carrera, progresista y sin desprenderse totalmente de sus raíces en el black.



Slice The Cake
Tal vez esté siendo injusto al no incluir el espectro del deathcore, tampoco es que lo omita y por eso incluyo al extinto Slice The Cake que, en sus orígenes fue un digno exponente. Aun y con los problemas legales, esté fue un acto muy prometedor que culminó de la mejor manera, su Odyssey to the West es un despliegue magnifico de musicalidad y narrativa en la que el deathcore lleva su buena tajada del pastel. Hay cosas que no pueden repetirse y así se despidieron.



White Ward
Desde que escuché por primera vez Futility Report supe que los ucranianos impusieron una nueva marca. El post-black metal no es sólo lo que todas las bandas en el mundo nos han hecho pensar, o a lo mejor sí lo fue antes de White Ward. Minimalista y a la delantera de quien sabe qué, pero vaya que se disfruta.



Zeal & Ardor
Del 2014 hacia atrás se me dificultaba clasificar como autentico algo dentro del género negro, pero por si no lo han notado ha ganado mucha notoriedad en este ámbito en el último tercio de años y para muestra las opciones de esta lista. La última propuesta es también la más reciente y si no estás de acuerdo dime cuando nos agarramos a putazos. Zeal & Ardor puso de cabeza lo que las vanguardias estaban refiriendo en sus trabajos y lo hizo magistral.




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