18 may. 2018

"Es bueno, consistente y sigue una línea que no es tediosa, pero no consigue más que ser una rescatable producción de metalcore progresivo moderno".



  • Genre(s):
  • Progressive Metalcore
  • Release Date:
  • 18 / May / 2018
  • For Fans Of:
  • Volumes, Structures, Reflections
  • Links:
The Afterimage me acompaña prácticamente desde que me interesé por las vertientes “core”, como uno de mis primeros y favoritos referentes para el sonido progresivo que me encanta escuchar y buscarle artistas similares. En su momento, los sencillos “Pathogen” y “The Seeking” me parecieron fantásticos por combinar el sonido djentero bastante fresco en aquel entonces, junto a pequeños cortes math, también me cautivaron en las voces claras y «melosas» que generalmente me desagradan; fácilmente puse a los canadienses como mis predilectos de esto, incluyéndolo entre favoritos como Northlane, The Human Abstract, Structures pues simplemente no igualaban su propuesta. Según corría el tiempo, el anuncio de su segundo EP Lumière me cayó como una gran sorpresa manteniéndome ansioso por escuchar por fin un nuevo material de ellos, con un resultado que me dejó un buen sabor de boca, reafirmando porqué los admiro tanto.

Luego del lanzamiento de este hubo un tiempo de silencio que hizo que poco a poco los olvidara, enfocándome en nuevos géneros que me fueron interesando. Los últimos días de marzo sin embargo, me devolvieron ese hype por ellos al ser anunciado oficialmente su primer larga duración, y todo lo mencionado volvió a mí y sentí cómo el Ale del 2013 se habría emocionado a morir y por eso ahora el Ale de ahora viene a comentarlo.


Bajo el título de Eve, el quinteto regresa con su característico sonido, redefiniendo algunas cosas que les permitan hacer más que antes. La creación de este material supuso la problemática de llevar sus ideas a un nivel y contexto diferente para seguir sonando frescos e interesantes, en un año (y otros más) que ha tenido incalculables discos que caen de lleno en esta descripción, por lo que tenían un objetivo complicado de alcanzar; a pesar de ello, declararon que «si disfrutaste cualquier época pasada de su música, esta placa tendría algo para ti y mucho más», generando una gran incógnita al saber si cumplirían con su palabra o si se quedarían cortos en esta ocasión.

Detrás de sus once temas, The Afterimage han plasmado todo su ser de formas que habíamos podido escuchar con anterioridad, presentándolas desde ángulos diferentes para conocer a plenitud sus habilidades compositivas. La gran cantidad de canciones fue en primer instancia mi preocupación ya que por lo general se cae en el error de incluir rellenos que entorpecen la reproducción, rompiendo el flujo natural que pudieran haber construido y sí, esta no es la excepción, no únicamente por el hecho de que hayan algunos que no aporten absolutamente nada sino por la gran similitud existente entre unos y otros, pecando de repetir la misma fórmula tratando de darle nuevos esquemas a una propuesta que inicia prometiendo bastante y acaba fracasando en diversos momentos. Así por ejemplo, la estructura común que nos presentan es una entrada progresiva liderado por la voz gutural de Kyle Anderson. Pasajes experimentales, la inclusión –forzada en ocasiones- de voces claras que terminan en un breakdown necesario para devolverle el sentido pesado que exhibieron en Formless años atrás, reincidiendo en este proceder más de una vez y perdiendo completamente el factor sorpresa que se crea en los primeros minutos.


Otro de los grandes problemas con Eve es la producción que le acompaña y es algo que critiqué en su momento de Lumière, sintiéndose que perdía un notable porcentaje de naturalidad en cuanto a la sobre producción de los instrumentos se refiere. Si escucharon sus sencillos mediante YouTube, este punto es evidente. Las versiones finales presentes en el disco mejoran un poco en esto pero no lo suficiente como para pasar desapercibido. Este punto vuelve sus intentos experimentales en algo que carece de un sentimiento de asombro por lo que sus creaciones no terminan de impresionar y te quedan debiendo en muchos momentos.

Pero no todo son malos tragos ya que cuando se aplican en hacer algo atractivo los resultados valen completamente la pena; “Cerulean”, por ejemplo, que en un inicio me pareció bastante débil como sencillo pero al final terminó convenciéndome, es evidencia de su destreza compositiva desde un enfoque melódico. “Deadlines” y “Floodgates” por su parte me parecieron intentos de salir de lo convencional, acertaron satisfactoriamente aunque pudieron ser más, teniendo una personalidad singular que les ayuda a brillar individualmente. Este quizá es el tema que mejor ilustra la debilidad del disco. “Amethyst”, se hace con una sabia participación vocal de Kyle junto a Kennedy LaPenna, haciendo un dueto atrayente, necesario para resaltar dentro de esta placa. Mi favorito, “Wrath”, que a pesar de caer en la fórmula mencionada antes, su sonido pesado y su breakdown colocado como anillo al dedo expone lo bueno que le queda al grupo y el estar incluido cerca del final me pareció una acertada decisión por terminar sin rodeos lo que debía ser directo. Resalto estos sobre todo por el trabajo instrumental, lo creativo de Michael Valeri, Liam Beeson y Dallas Bricker, guitarristas y bajista respectivamente, siguen una línea cautivadora, que no se pierde ni estanca en ningún momento fluyendo con una corriente de naturalidad que resplandece por donde sea que se le vea, guiados por un magistral trabajo de Rob Zalischi en la batería que cumple volviéndose uno de los más apasionados en el juego.

Las intenciones de los canadienses para con este primer larga duración eran ambiciosas y tenían todo para entregar una placa de elogios, pero lastimosamente se pierden al intentar convencerte usando lo mismo una y otra vez. Es bueno, consistente y sigue una línea que no es tediosa, pero no consigue más que ser una rescatable producción de metalcore progresivo moderno que sin pena, nos recuerda que a veces es necesario salir de la zona de confort para poder llegar más allá.

7 / 10



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