30 may. 2018

Una pócima sustraída del libro de las alquimias suecas, digna de aquellos geniales años noventa.



  • Genre(s):
  • Melodic Death Metal
  • Release Date:
  • 25 / May / 2018
  • For Fans Of:
  • The Haunted, The Agonist, Nightrage
  • Links:
El transcurso de 10 años en una vida se dice fácil pero ¿Te has puesto a pensar qué era lo que escuchabas hace 3650 días atrás en el tiempo? O lo que es más profundo, ¿Cuánto ha cambiado tu criterio musical, tus parámetros o tus tendencias? Apuesto que a más de uno le ha invadido la necesidad de obtener esta respuesta. Yo he sido uno de ellos.

La realidad es que no solo nuestra percepción de la música ha sido alterada, también la música en sí ha sufrido modificaciones, mejoras, mutaciones, modas, factores emergentes que han hecho de nuestro presente una cara diferente para el pasado. Hace diez años, los californianos Light This City se separaban. Tuvo que transcurrir una década para que la sorpresa se presentara ante los fanáticos del melodeath y el 25 del mes en curso se lanzara Terminal Bloom, el disco que hemos reseñado para ustedes. Laura Nichol y compañía nos han regalado 10 razones para considerar que hay LTC para rato, veamos porque.


Es un juego de melancolía y clásicos aires el vaivén de cuerdas acústicas con la que el esperado regreso de la banda inicia. Poco a poco las vibras presentan agresión y melódicas imposiciones. De una grandiosa manera uno se vuelve escucha atento y así sin más, de repente se nos inyecta aquel sonido que dominaba el death metal melódico antes de coquetearle al metalcore thrashy de inicios del milenio. “Reality In Disarray” nos deja saber que la manera de ejercer la guturación por parte de Laura Nichol no es la misma. Se escucha ligeramente más limpia y con más similitud a lo que entrega un fry de mediana intensidad. La instrumentación indica con anticipación que mantienen la esencia que nos mostraron en Facing The Thousand con algunos ajustes evidentes. No se escucha nada mal. “A Grotesque Reflection” fue uno de los primeros testeos que la LTC nos permitió en marzo pasado. La verdad es que es un track que representa bastante bien lo que nos han preparado: Una pócima sustraída del libro de las alquimias suecas, digna de aquellos geniales años noventa. Los minutos se ven cargados de arranques en la percusión, bien pensados riffs, melodías cautivantes en su más mordaz forma y un grito que parece no sufrir cansancio. Recalco esto, ya que al transcurrir la reproducción pareciera que se procuró mucho en la admisible captación de los sonidos insertados en la obra. Lo mismo se repite en “Dormant Tide” que exige una estructura más simple sin dejar de lado la aprobación del impuesto estilo en el que los californianos se sienten cómodos. La fuerza se libera en el tanto que titula el listado, aunque examinándolo no lo considero el tema más fuerte de la nómina. La inclusión de dos solos de guitarra y un breakdown en el outro aportan plusvalía y el primer momento del álbum donde a través del audio se nos obliga a cerrar los ojos.


Un descanso acústico de corta duración advierte la aproximación de una segunda mitad más briosa. “Agents Of Fate” contiene puntos extras en su composición. Los gritos estridentes a coro, la batería marcando un tiempo imponente y slammy, una ligera influencia blacker, el casi métrico acomodo de las voces en la base rítmica y el uso de armónicos hacen de este tema el pilar del disco, justo en el medio, inteligentemente colocado. Aquí es donde las memorias se me dispararon al aire (siempre es lindo recordar). Parece que se tiene total conciencia de mi aseveración dado que es el único corte con vídeo oficial. La tendencia de acierto se contagia a “Extinguished”, con similar exoesqueleto pero con unos buenísimos tiempos silenciados, cuerdas graves y bombos soldados a la exaltación de los trémolos y el mejor solo de guitarra del álbum. Después de esta dupla de poder, la reproducción marca un degrado que sucede por la repetición abusada del sonido empleado hasta ahora hasta caer en lo lineal con “The Wake Of MY Will”, que si bien refleja un poco mas de emotividad, no provoca mayor reacción que las canciones predecesoras. Al divisarse el final, Light This City suelta blast beats en avalancha y un lapso de melodía en demasía con “Neverlanding”. Mismo caso que el track anterior, sin pena ni gloria. Al iniciar el desenlace del LP, quedé un poco decepcionado, ya que al tener 3 canciones (intro y el dúo del ombligo) con bastante masa para sostener la ausencia de 10 años en los reflectores por parte de la banda, esperaba que “Wildheart” fuera ese conductor de energía e ingenio para finiquitar la larga espera a la que nos sometieron, pero desafortunadamente no fue así.

Terminal Bloom no es un mal trabajo. Pienso que logra satisfacer la expectativa general de todos aquellos atentos a los regresos de los viejos conocidos, sin embargo no siento que el hito haya resguardado un amasijo de ideas comprimidas ansiosas por explotar. Faltó aquel elemento de estupor, de pasmo y de amenaza positiva que hiciera hervir el oído. Aún con esto el gusto que me da ver en las andadas a una ficha fuerte que se pensaba muerta no se me quita y mi esperanza dice que en efecto… Hay Light This City para rato.

7.5 / 10



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