26 may. 2018

El paso del tiempo los sigue motivando a entregar un trabajo que más allá de sobrevivir de la nostalgia, satisface por mérito propio.



  • Genre(s):
  • Melodic Death Metal
  • Release Date:
  • 1 / Jun / 2018
  • For Fans Of:
  • At The Gates, Hypocrisy, Kalmah, Amon Amarth
  • Links:
Kataklysm no necesita más que hacer uso de su nombre para imponer respeto. Tras casi tres décadas de existencia siguen siendo un gran referente del melodic death metal e inclusive del death metal en su estado más puro si volteamos a ver sus primeros lanzamientos titulados Sorcery (1995) y Temple of Knowledge (Kataklysm Part III) (1996) que aún figuran como parte de los favoritos de muchos amantes de la vieja escuela. Mantener ese estatus de grandeza más allá de lo que pudiera pensarse no es cosa fácil pues la escena moderna es muy dinámica y exigente, lo que genera un deber de cuidado en cada paso que se da y una enorme cautela para no echar a perder la expectativa que el renombre ganado con el paso del tiempo genera por naturaleza.

Este conjunto canadiense para fortuna de muchos, ha sido meticuloso en cada uno de los doce álbumes figuraban como su currículum, han optado por mantener viva la llama sin recurrir a cambios tan drásticos y hasta ahora les ha funcionado; persiste el hambre de utilizar la melodía como instrumento principal para develar tu lado rabioso con el atinado uso de rítmica violenta.


Si bien es cierto que Kataklysm decidió mantener su esencia en un parámetro de cambio casi nulo, no implica que el desgaste por el paso de los años no hubiera traído como consecuencia algunas alteraciones en su estilo que comenzaron a hacerse notables con su último lanzamiento, en donde empezó a percibirse una distorsión en el trabajo vocal de Maurizio Iacono, principalmente por una leve pérdida de profundidad en su ejecución que trajo aparejada la necesidad de diversificar la estructura musical para que convencieran de mejor manera todas las piezas. A partir de ese lanzamiento, el sonido de los canadienses comenzó a asimilarse más a lo que At the Gates hizo en su disco de retorno At War With Reality (2014), que a lo que la propia banda hizo en Waiting for the End to Come (2013), aunque sin perder ese sonido robusto que siempre los ha caracterizado a ellos, en comparación a la agrupación sueca.

Para Meditations el río siguió el mismo cause, aunque en esta ocasión nivelaron mejor la balanza y terminaron por refinar los detalles que aún no habían conseguido perfeccionar. El aspecto vocal como ya se veía venir, siguió la misma línea de ejecución de su disco pasado, ya no te encuentras con esas profundas voces graves que fracturaban los altavoces como lo hicieron con In The Arms of Devastation (2006), sin embargo ello no implica algo nocivo para Kataklysm, gracias a que el esfuerzo realizado en la composición de los riffs y las percusiones sigue sosteniendo con gran perspicacia el respeto que se han ganado con el pasar de los años gracias a que la rítmica se mantiene en un nivel aún muy catchy. Siendo justos, tras veintisiete años de carrera, este disco se presenta como un trabajo digno que no pide más que ser disfrutado bajo una óptica que no exige más de lo que se puede dar.


Esta nueva placa viene a ser el ladrillo que termina por cimentar el sonido que la agrupación ya se encontraba buscando por necesidad. Es una obra con aspiraciones muy bien planteadas, no buscan impresionarte más de la cuenta y tampoco pretenden forzar su trabajo para sonar como lo hicieron quinquenios atrás, no necesitan demostrarte quiénes son porque eso ya lo sabes, sólo aspiran a transmitirte lo mejor de ellos para que disfrutes de una obra plagada de melodías dominantes, pasajes seductores provenientes de una mezcolanza de riffs clásicos en la escena sueca con compases clásicos de ellos mismos, todo a la par de una ejecución vocal muy limpia que sigue invitándote a desgarrarte la garganta al acompañar al vocalista en el canto de sus líricas.

El control de la melodía es certero y muy cautivante, únicamente cuando es necesario sacan a flote los riffs más pesados que aún son capaces de ejecutar, optando por hacer más énfasis en la rítmica que en la violencia que en un inicio fue su mejor recurso. Existen tracks en los que dejan caer toda su potencia desde un inicio como "Guillotine" y "Outsider", que riffs clásicos y pesados se hacen presentes apenas inician las canciones, y otros en los que se mantienen atentos hasta saber cuándo es el momento perfecto para dejar caer la bomba como "In Limbic Resonance" en donde son varios los pasajes en que sacan a relucir el talento compositivo y expresivo con compases en las cuerdas que es imposible no disfrutar plenamente, gracias a los diversos matices que les da la excelente ejecución de las percusiones así como un trabajo vocal impecable que en este tema en particular le inyectó un poco más de esfuerzo para robustecer la intervención de la instrumentación, dando un poco más de nivel en especial tratándose de los niveles agudos. Y claro que no podían faltar los guiños hacia su pasado como "What Doesn't Break Doesn't Heal" en donde avocan su sonido a un ambiente que te hace remembrar a sus antiguos materiales no sólo por los golpes lentos de la batería y los rasgueos de un bajo imponente, sino porque su sonoridad se asemeja aún más a la escena americana que a la europea.

No existe ninguna canción en la que decrezca el esfuerzo vertido en la composición de esta nueva entrega, y contrario al vicio en el que incurren muchas de las bandas clásicas, Kataklysm buscó mantener su actuar lejos de la monotonía ofreciéndote sonidos diversificados que suman puntos en lo individual sin opacarse entre sí, ni tampoco incluyendo material de relleno. Lo increíble es que aún logran impresionar y hacer hervir la sangre a pesar de que en sí el álbum no es algo que no sea comparable a lo hecho ya por agrupaciones actuales. Es claro que la manera en que ellos lo hacen y gracias a su amplia experiencia, siguen teniendo un sonido rico que nada le debe a las corrientes más modernas del género. No necesitas darle al disco más que una sola oportunidad para quedar satisfecho y darte cuenta de que los temas fluyen de manera natural a través de tu cabeza sin forzar en algún momento tus expectativas a algo fuera de la realidad. El paso del tiempo los sigue motivando a entregar un trabajo que más allá de sobrevivir de la nostalgia, satisface por mérito propio.

7 / 10



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