5 may. 2018

Clásico y a la vez experimental. Te deja un muy buen sabor de boca con sus envolventes y dinámicas melodías.



  • Genre(s):
  • Folk | Classical | Medieval | Experimental
  • Release Date:
  • 18 / May / 2018
  • For Fans Of:
  • Jännerwein, Orplid, Leger Des Heils
  • Links:
Desde los albores del medioevo, la música comenzó a tomar mayor relevancia en la vida del ser humano en sociedad, gracias al enorme desarrollo que durante esa época empezó a tener este bello arte. En especial, la música de los profanos o trovadores, inspirados por el desasosiego causado por la influencia religiosa de aquél entonces que reprimía sus propias creencias y maneras de vivir, empezó a marcar una pauta en lo que hoy tenemos bien identificado como música medieval. Pensar en aquellos sonidos y compases popularizados por aquellos paganos, inmediatamente nos transporta a esa etapa de la civilización, haciéndonos sentir inmersos en un mundo en que reinaba la herejía y el castigo.

Y a pesar de que la música fue evolucionando hasta llegar a existir un inmenso océano de géneros que son muy populares hoy en día, la música de corte medieval sigue muy presente dentro de la escena actual, con exponentes que buscan mantener a flote ese sonido tan popularizado, mezclandolo con diversos sonidos de corte más actual como suele ser el neofolk o la música neoclásica, para hacernos sentir que regresamos en el tiempo a la época en que reinaba el oscurantismo del pensamiento. Hekate es uno de esos exponentes; fundados desde el año 1992, hoy nos entregan un nuevo material en el que aún logran hipnotizar a través de la mezcolanza enriquecida de elementos que siempre los han caracterizado, no solo dentro de la escena alemana, sino de todo el mundo.


En Totentanz, la sexta entrega de esta agrupación alemana, seguimos encontrando esa esencia tan peculiar que los ha llevado a encontrarse en la cumbre de la escena neofolk germánica. Siguen imperando las atmósferas envolventes e hipnóticas derivadas de una certera combinación de sintetizadores y percusiones clásicas que en un abrir y cerrar de ojos, te transportan a un ritual pagano en el que a cualquiera le darían ganas de danzar junto a la fogata. Las cuerdas de las guitarras acústicas son una de las piezas más fundamentales de este disco, haciendo notar su liderazgo en temas como "Lost and broken" o "Luzifer Morgenstern", en donde la sutil y suave ejecución de las mismas con una influencia folk muy notable, moldean el campo instrumental de manera que el resto de elementos pueden converger apropiadamente. Haciendo resaltar sobretodo en estas canciones, a la robusta y profunda voz masculina de Axel Menz que polariza con el dulce y afable sonido creado por las cuerdas y la instrumentación de aire que en conjunto terminan por crear un sonido mítico y multifacético en el que a manera de balada, lo arcaico y lo moderno se toman de la mano de una manera épica, como se puede notar en la composición de "Mondnacht", en donde reina una estructura musical capaz de evocar leyendas.

Uno de los detalles más interesantes de Totentanz, además de la gran epicidad originada a partir del uso recurrente del spoken word, como en el último track que mencionaba, es que se le intenta dar a esta entrega un sonido polifónico generado a través de un crossover de instrumentos y diversas rítmicas en las que a partir de la primer mitad del material, participa activamente la vocalista Susanne Grosche, quien le inyecta al proyecto un necesario toque femenino que causa un impacto sonoro muy diferente del desplegado por la voz masculina en las primeros 5 canciones del álbum. Su participación no se ciñe a llenar de armonía a la rica instrumentación ya preexistente, sino que además lidera de manera teatral la vertiente experimental por la que el disco atraviesa a partir de que se empieza a reproducir el tema homónimo, en donde el afán de tantear otros terrenos auditivos se torna muy evidente, haciendo más oscuro el camino hasta ahora transitado.


A diferencia de la primera parte del álbum, los elementos de neofolk y música neoclásica se empiezan a desvanecer por completo para dar paso a sonidos que evocan más bien el ambiente de un ritual pagano del medioevo, pero con un toque moderno muy rico en matices que resaltan gracias al uso del synth y de las percusiones macabras que por momentos lo acompañan. En "Spring of life" destaca el uso de percusiones metálicas que acompañan a la vocalista durante todo el trayecto en donde se evoca a la vida a través de una sutil atmósfera que recrea moderando su voz dentro de un nivel que mantiene el estado anímico algo alegre, cosa que cambia de tajo en "Embrace the light", uno de los temas más macabros, hipnóticos y experimentales del disco en el que la percusión se gana el reflector, profundizando el sonido sombrío que ocasionan los coros masculinos de corte religioso que acompañan a la vocalista en una travesía plagada de los los mejores pasajes oscuros que sólo féminas como Chelsea Wolfe son capaces de lograr, hasta que se recobra un poco de luz con "Desire", el único de los tracks en que los elementos neofolk son los que lideran de nueva cuenta, pero ahora en compañía de la hermosa voz de Susanne Grosche, a quien a mi gusto, se le da mejor encargarse de la etapa experimental de Hekate.

Si buscas sentirte en armonía mientras disfrutas de una obra muy rica en matices, Totentanz es un trabajo que puede ayudarte a cumplir con ese cometido. Es clásico y a la vez experimental, y te deja un muy buen sabor de boca con sus envolventes y dinámicas melodías.

8 / 10



¿Cuál es tu opinión?

Copyright © 2018 RTMB


Ir Arriba