18 may. 2018


Entre comentarios o conversaciones con amigos llevo buen tiempo diciendo cosas negativas sobre el TesseracT que se ha visto los últimos años, alegando que habían caído en un bache que creo no los tiene en su mejor forma desde Polaris, disco que a mi parecer es el que resume lo malo de la banda a partir del regreso de Daniel Tompkins. Tampoco es que lo tenga en mal plan a él o a la banda, ni que sean de mi total desagrado, de hecho les tengo cariño y por ello la verdad estaba deseando que Sonder fuera bueno, diferente a Polaris en el peor de los casos. Aunque es cierto que no tuve muchas expectativas en el principio. Para mi sorpresa el disco presenta una serie de situaciones muy buenas que surgen en varias posibles interpretaciones al resultado, entre que tan bueno o malo pueda ser reflejado en lo que han hecho tres intentos atrás y las circunstancias peculiares que rodean a la banda.

No vengo a aburrirte contándote la misma historia, para eso hay otros lugares, pero hay ciertas cosas que deben quedar señaladas para indagar y buscar respuestas en lo que su música es actualmente. Lo mejor que se me ocurre en el ocio es hacer esta revisión a su discografía, dándole contexto englobado a los tres lanzamientos formales que anteceden a Sonder, respondiendo si comenzaron siendo y luego significaron o fue al revés; ¿qué los hizo ser una influencia?, ¿qué los hizo grandes? y entonces saber cuál disco los hizo más relevantes para que ahora sea mundialmente esperado un cuarto lanzamiento, o bien, ¿por qué son importantes?


Concealing Fate - One
¿Conoces el progressive math metal/djent/experimental? Deja te lo presento

Polirritmia era el verbo y sustantivo en aquel entonces, y aunque sea historia de hace pocos años hay que ver que en el mundo del internet todo cambia muy rápido y lo que ha sucedido hasta el día de hoy es demasiado. Cuando el djent era prácticamente un experimento que comenzaba a tener los primeros buenos resultados profesionales, ellos eran los científicos con años de experiencia de respaldo, la alternativa británica de Periphery años después de que SikTh había cesado de intentar. TesseracT finalmente estaba probándose con sus mejores canciones. El álbum One fue entonces un gran éxito muy mencionado por representar todo lo que necesitaban ser en ese momento, comparado con grupos encaminados al prog-math metal como Textures que también ese año estaba por lanzar Dualism con contrato de disquera importante. Todavía no había mucho interés en el estilo para que causaran un impacto mayor a su entorno, pero era suficiente, ya eran la promesa de algo original y se convirtieron en jugadores modelo que influenciarían la explosión de proyectos entre 2011-2013; el auge del djent, cuando las mejores propuestas comenzaron a darse y formalizarse, dándosele atención en los sitios de divulgación mandatorios y cuando blogs dedicados como It Djents salieron.



Altered State
Nuevas formas de ser memorables en la música

Dan se sale de Tesseract y después de una pequeña audición a Elliot Coleman con el EP Perspective (que no comprometía mucha de su verdadera formula) llega Altered State con Ashe O’Hara, a significarlo todo para los que habían estado poniendo atención al grupo y produciendo algo sobresalientemente bueno a pesar del cambio en la alineación y de dirección en el estilo.

Musicalmente los vuelve en algo enorme y en lo vocal el trabajo es más competente de lo esperado, quizá al nivel de personalizar el trabajo encargado de inmortalizar al grupo, aunque sin contar las intenciones de la instrumentación, sean las voces quienes trazan la línea entre que lo ames o lo odies. Estaban en control de su estilo; sonaban diferente y se habían refinado, su música era mucho más presentable y en cuanto a su carrera profesional este acierto significó la firma de pase hacia las grandes ligas, pero ya venían respaldados por una importante comunidad dentro de lo que estaban haciendo.



Polaris
Del éxito musical a la condena comercial

Los ingredientes estaban en las circunstancias más favorables. Tanto en lo musical como en lo comercial nunca antes habían tenido mejor reputación, era cuando se contaban al lado de iconos modernos en el progressive metal; la reinserción del vocalista más querido fue muy bueno para su imagen y la estrategia del lanzamiento de un DVD en vivo mostró en excelente condición la química de la banda, ayudando a doblar las apuestas que se hacían en torno al siguiente trabajo. Daniel Tompkins llegó después de Skyharbor, de Piano y del proyecto personal WMBB, un personaje vocal muy querido en todos lados invadiendo las esperanzas de los fans del primer TesseracT que fue respetado. Lo que pintaba muy bien, a mi ver, acaba siendo una situación similar a la que tuvo System of a Down al reunirse para dar shows en vivo después de que Serj Tankian había estado haciendo carrera por su cuenta en otros mundos musicales: la voz de Dan se sentía por todos lados menos en el lugar correcto. En el estudio quizá eso se reflejó en la necesidad de practicar los cambios que vemos, un desempeño compositivo limitado enfocándose a destacar la voz de un protagonista que, no hacía más que revolcar el disco en la repetición de un mismo rango ritmico y desgastar (o terminar saturando) la marca de su registro vocal.

Paralelo a esta situación estaba una condición que muchos pretendemos ignorar, ellos estaban apuntando con mayor interés a una audiencia mayor, vendiendo lo que saben hacer sin la necesidad de darles todo, así se tratara de producir una versión de ellos mismos que ahondaba en lo rebuscado y salía casi totalmente plano del otro lado. Algo que nadie ve venir no es necesariamente malo, se sabe entender cuando las cosas tienen que ser de otro modo, pero el detalle es que se les había visto siendo más listos tomando decisiones para con su música.



Sonder
Los riesgos no se toman

Lo que nos trae a la actualidad. Prácticamente cada álbum representa una etapa diferente de la banda con circunstancias únicas, para algunos tres variaciones ya son suficiente y me incluyo entre quienes queremos verlos avanzar y progresar en un rumbo definitivo para su sonido. Antes de lanzarse formalmente a la industria, ya habían tenido varios años de mucho material en demos para ir descubriendo una marca personal, no entraron al ruedo pensando en definirlo y no muestran interés en hacerlo pues ya lo tienen ganado. Desde que lanzaron el EP de Concealing Fate la sustancia de la banda ha venido floreciendo y cada lanzamiento hecho es más un embrollo particular de esa sustancia que otra cosa. No se les había visto crecer hacia dentro de una misma idea por segunda ocasión “¿hasta ahora?”, y es complicado definir que musicalmente sigan creciendo.

De lo primero que Sonder se asegura es de cubrir las necesidades básicas, hicieron un tracklist que sabe ser neutral ante la actitud de toda su discografía. ¿Cómo? Reduciendo la firma de su personalidad al mínimo, manteniendo las pulsaciones rítmicas apenas al volumen necesario para ser inconfundibles: poco más en la sustancia la volvería intranquila, otra cosa; poco menos no hace ni cosquillas. Todo lo que les conocemos vuelve a tener presencia en el acto, en menor o mayor grado, según sea el orden del tema es la porción del disco que veremos destacar pues, a pesar de lo que se le deba criticar sabe ser un disco bien equilibrado en sus partes. La primera tanda de canciones racionaliza el carácter de Sonder, se sabe que es tranquilo pero modula con mucha destreza subidas y bajadas de tono. En ese aspecto supera al que le antecede, continua donde Polaris los deja estéticamente y consigue más haciendo reajustes pequeños en cada canción. El ombligo del tracklist (“Juno”) es el más fuerte de carácter, agresivo como se les extrañaba que fueran pero además sonando a lo que debería con los años encima. La segunda mitad se inclina un poco a la exploración y con ello le da buenos aires de variación para desentumir el músculo auditivo y mantenerte atrapado.

Al igual que la ocasión pasada el cantante camina a su antojo sobre las pistas, pero se entiende con el recorrido general, proporcionando de buenos instantes a pasajes por los que vale la pena descubrirlos una vez más en el disco. Detrás de sus capas se disimula una simpleza con texturas ricas, encerradas entre el paréntesis de no correr riesgos, sin embargo Dan se luce con su voz ayudando a crear temas de carácter individual.

Qué mas queda por decir? Con el historial que llevo registrado me acerqué dudoso y escéptico, cuando descubrí que no era la aventura que quería estuve empeñado en que no me gustara, pero finalmente no pude dejar de ver que tiene este lado muy positivo, asegurado dentro del perímetro de confort pero maniobrado hábilmente. TesseracT llega convertido en el Foo Fighters de su clase, ya es una banda dedicada a lanzar los buenos lanzamientos comerciales de su especie y no se les puede negar que disfrutas escuchándolos. Si Polaris no lo dejó claro, Sonder recalca que es momento de buscar mayores exigencias en otros lados.




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