16 may. 2018

...Estas seis piezas fungen como una perfecta sonata para los fines humanos más profundos e íntimos...



  • Genre(s):
  • Stoner | Ambient | Doom Metal
  • Release Date:
  • 18 / May / 2018
  • For Fans Of:
  • Pallbearer, Spirit Adrift, Acid Deathtrip
  • Links:
Allá afuera aún hay un mundo musical inexplorado donde entre los límites del underground y el DIY proliferan y se reproducen miles de ejecutores independientes deseosos por ser escuchados. Esta plataforma menospreciada y muchas veces ignorada de la industria, preserva y empuja generaciones enteras de nuevos conceptos, ideas maximizadas, empresas conceptuales y fantasías hechas tono. De aquí mismo, manufacturados en el grisáceo Londres, el cuarteto Morag Tong ha estado trabajando para entregar lo que representa su debut formal en las ligas de la larga duración con su LP Last Knell Of Om. Las expectativas se detonan con tan solo divisar tremendo artwork que nos impone un revoltijo de realidad en la reproducción. No nos hemos quedado con la duda y hemos devorado anticipadamente del banquete pospuesto para el 18 de mayo del presente año en afán de experimentar la odisea propuesta del nombre que se ha inspirado en el vídeojuego The Elder Scrolls. Aquí lo que comentamos tras reposar.

Transmission” se manifiesta como el empuje inicial del viaje, dándonos el denuedo para fluir con la música. Bajo y batería manipulando atmósferas tonales, se erigen como bastiones del primer track que se envuelve tanto en el oído que se impone al control propio de los ojos para ordenar cerrarlos. Es una excursión sin voz que si no se tiene cuidado, puede hacernos perder en las profundidades del pensamiento (esto depende de la apertura de cada quién al stoner que puede caer para algunos en lo lineal). Hace falta poner especial atención en las figuras instrumentales que se han implementado en la pista para romper con el paradigma general que domina en el pensar general del no familiarizado con este tipo de maleaciones en el metal o en el rock.

Hay una íntima relación, un acoplamiento sobrenatural que traspasa las obviedades de la composición entre los integrantes. Lo anterior puede notarse en “New Growth” que nubla el horizonte apreciativo de melancolía presentada a través de riffs espesos y una voz desgarradora al aire, que sin necesidad de eco como arreglo, rebota en la audición. Es el primer tema donde Adam Asquith hace vibrar sus cuerdas vocales (además de ser el baterista) para complementar la pericia resonante mostrada en Last Knell Of Om. La guitarra también, en sus múltiples matices, se luce como dirigente de sonido y esencia. En “We Answer”, única pieza liberada del paquete en Bandcamp, se toma corroboración del talento melódicamente acentuado por parte de las cuerdas finas. Alex Clarke y Lewis Crane interceptan languidez a punta de plumilla y notas sueltas para hundirnos aún más en lo que parece ser un episodio de hipocondría hecha música. Lo que agradezco a Morag Tong es el recurso del cambio, que explotan justo en el límite del enfoque apreciativo y que de ser omitido, hubiera creado un sólido declive en la obra. En este tema, el final muestra una deformación positiva que genera un chance extra de doble reproducción. La cosas se ponen frías en “To Soil” con una carga doom a manos llenas que eleva la percepción del álbum y proporciona las dimensiones del disco en tonalidades mas opacas y oscuras. Una buena jugada sin duda.


Hay que dejar claro que conforme al formato en el que la banda se desenvuelve, la duración de los cortes se tasa en una extensión suficiente para detonar una sensación acorde al sentimiento que se desea proyectar, es por eso que los seis tantos oscilan en un promedio de siete a nueve minutos. “Ruminations” evoca influencias limpias y quizás, un poco más dinámicas, esto por el desempeño de Arquith en la batería que genera mayor efecto resolutivo a la pista. Se pueden escuchar diferentes ejecuciones en los enseres empleados para dar mayor sustancia a la materia final del cuarteto. El track final conmina con el carácter de todo el disco, metiendo un intro casi místico donde se incluye un gran trabajo base por parte de Sam Lewis. A pesar de lo taciturno que resulta ser el final de la lista con “Ephemera / Stare Through the Deep” (que definitivamente sí se siente como una canción conformada por dos ideas), dan deseos de extraviarse en su composición mientras los minutos sigan sucediendo. Mi favorito sin dudas y un buen final para lo que esta obra representa.

Al final, no puedo decir que este álbum porte señales de virtuosismo en su más pura forma pero sabe manejar un sonido ya impuesto en beneficio propio. Estas seis piezas fungen como una perfecta sonata para los fines humanos más profundos e íntimos, además de contener un fuerte sentido de cavilación implícita en su estructura. Buen debut y excelente primer paso dentro de su estilo. Incluir un par de temas cortos que fortificaran la tirada de la banda hubiera estado genial. Mientras tanto, esperaré inmutable por su próximo trabajo.

8 / 10



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