21 abr. 2018

Una profunda experiencia sonora que atrapa, un concepto agobiante del cual puedes escapar a voluntad, pero es igual de probable que abandonar el cine a mitad de una buena función



  • Genre(s):
  • Cinematic Post-Metal
  • Release Date:
  • 4 / May / 2018
  • For Fans Of:
  • Rosetta, Sannhet, Cult of Luna, Barst
  • Links:
Cuando se habla de música cinemática, inmediatamente se suele relacionar a esa corriente con géneros como el post-rock, shoegaze o ambient, ya que son los estilos musicales que gracias a su fluidez en melodías, logran montar una trama sonora capaz de crear una atmósfera idónea que hace sentir a sus escuchas que se encuentran dentro de una película. Sin embargo, aun cuando son estos los géneros en que abiertamente se sostiene esa experiencia, también existen variantes como el post-metal que a pesar de tener características más sombrías y pesadas, no se exenta de poder producir ese ambiente envolvente de sentirte atrapado en una oscura sala del séptimo arte. Ejemplo de ello fue en su momento el conjunto de post-metal Rosetta y el trabajo que hicieron para dar sonido al documental cuya trama era la historia de la propia agrupación, titulado Rosetta: Audio/Visual, que si bien tuvo una estructura más suave de la que los caracteriza, fue una clara muestra de que el género te puede absorber en la experiencia de encontrarte en otro lugar al que estás.

Una muestra venidera de ese poder sonoro, es The Ever Living, una banda londinense que está a un par de semanas de lanzar oficialmente su álbum debut titulado Herephemine, un trabajo conceptual de cinematic post-metal que no solamente se avocó a crear el soundtrack importante para el día a día de la podrida sociedad, además arroja una severa crítica al consumismo y al detrimento de la capacidad del ser humano que hoy en día prefiere pasarse la tarde en un sillón sin hacer nada más que procrastinar y gastar sus energías en cosas inútiles, en lugar de cultivar sus habilidades y una mejor vida.


Una característica que gusta mucho es que no escatimaron en inyectar de calidad su creatividad. En primer lugar porque no se enfrascaron en crear un sonido que se apoya en la sonoridad cinematográfica, buscaron ir más allá, relacionando el tema conceptual y su música con el sustento visual de sus dos videos oficiales, correspondientes a los temas "Interrotron" y "New Mutiny" a través de los cuales encapsulan la esencia de modernidad decadente que el disco representa. El concepto se basa en el uso de la plataforma Herephemine en que las personas se sumergen en una realidad virtual alternativa, desconectándose totalmente de la vida real para simplemente consumir lo que desean; el sentimiento ocasionado por los problemas existenciales de quienes ven para sus vidas algo más allá que ese inútil consumismo y la nostalgia que les ocasiona su propia libertad, es lo que la banda te intenta transmitir a través de su música.

Un debut conceptual de entrada puede valer muchos puntos, que dicho concepto de corte existencial futurista y político se refleje de manera gráfica en los videos, hace todo más interesante. Sin embargo, lo mejor aquí es la música que este conjunto inglés creó. De principio a fin, plasman el vigor de una atmósfera rica en matices, tanto rítmicos como en arreglos a la instrumentación, todos los temas se mantienen dentro de la dinámica que caracteriza al post-metal, con una base densa de guitarras lentas, lacerantes y sucias a las que acompaña una voz desgarradora y poderosa que engancha por el poderío que añade a cada elemento estructural. Experimentan con la mezcla de diversas influencias como el sludge y hasta ciertas pautas instrumentales de doom, ambas compactan con diversas rítmicas que por momentos te hacen sentir la agonía pos apocalíptica y en otros te hacen sentir que se trata de la superación de la raza humana y lo inherente a su condición. Ejemplo de esto son "Funereal Waltz" y "Apex Minor", totalmente contrarias entre sí, la primera de ellas hace una mezcolanza sobresaliente de percusiones robustas acompañadas de un piano que empieza a crear una atmósfera abismal, revienta a mitad del tema con un estruendo remarcable de cuerdas pesadas y posterior al caos retorna para crear un sonido melancólico que te hace perder toda duda de porqué a este proyecto se le tilda de cinemático. Por otra parte, en el segundo de los temas la cosa cambia y el cosmos sonoro en que te envuelve toma como origen elementos más suaves del post-rock, los riffs se hacen apacibles pero yo prefiero calificar esto de hermoso, pues la rítmica se enfoca en mantenerte tranquilo y enfocado hasta que en su último minuto, hace aparición de manera breve su vocalista Chris Lee para escupir un par de palabras desgarradoras, como ocurre de manera similar con "Departure Board" y Foreboding Epiphany".

Cabe destacar que el uso de teclados y la programación utilizada complementaron con gran destreza sin llevarlo a un sonido artificial, estimulando diversos panoramas que te arrastran al mundo alterno del sistema en que Herephemine existe. En "Fifty Metres Deep" e Incandescent Array" por ejemplo, reina un sutil sintetizador que recrea la idea colectiva de sabores modernos, complementando detalles estéticos al desgarre enérgico de las guitarras y equilibrando el enfoque orgánico de las emociones que lo caracterizaron desde el inicio, especialmente por el remarcable desempeño vocal y el toque de humanidad al despliegue virtual del álbum. Debido a la pulcra producción, este trabajo es una profunda experiencia sonora que atrapa, un concepto agobiante del cual puedes escapar a voluntad, pero es igual de probable que abandonar el cine a mitad de una buena función. En lo que a mi concierne, tendremos un ejemplo redondo de cómo ejecutan los gigantes del post-metal.


9 / 10



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