7 abr. 2018

Un material que se traduce en un retorno satisfactorio, es la prueba de que el tiempo no sólo corrompe y descompone, sino que conserva y regala más oportunidades



  • Genre(s):
  • Groove Metal | Metalcore | Melodic Death Metal
  • Release Date:
  • 6 / Apr / 2018
  • For Fans Of:
  • Promethee, Gojira,
    Parkway Drive, Hope For The Dying
  • Links:
Si regresamos cinco años en el tiempo hasta el día en que Bleed From Within lanzó su último disco titulado Uprising, es muy fácil recordar el estremecimiento que ocasionó en muchos escuchar por primera vez ese material que los posicionó como profesionales que buscaban mantenerse firmes en el terreno de bandas en crecimiento que son sinónimos de calidad. Esa última entrega estuvo llena de momentos memorables, el trabajo vocal fue una verdadera bomba y ni qué decir del exquisito trabajo instrumental lleno de esos riffs enganchadores que empezaron a incluir una vibra groovy que añadió a la fórmula que traían desde Empire un elemento especial que terminó por formar parte de lo que hoy es su identidad como agrupación y que sin duda los hizo tener más reconocimiento del que hasta la fecha habían acumulado.

Y a pesar del notable éxito que estaban teniendo en el terreno del metal inglés, entraron en un estado coma por motivos que se desconocen, y tras el lanzamiento de un EP vía crowdfunded en 2014, ya no supimos más de ellos. Esa acción desde mi punto de vista fue algo peligrosa, pues si bien es cierto ya se habían posicionado como una banda que muchos tímpanos ya conocían, cierto es también que seguían siendo una agrupación no tan popular como para darse el lujo de durar años sin trabajar en un nuevo álbum. Sin embargo, el interés se mantuvo punzante gracias a la reputación ya forjada, y a final de cuentas tajantemente decidieron volver a la vida en enero de este año, anunciando sopresivamente que abril sería el mes que recibiría con los brazos abiertos a Era, su cuarto álbum de larga duración con el que dieron por concluido el largo periodo de silencio en el que se mantuvieron hasta salir a declarar con firmeza que siguen siendo unos músicos de nivel y con aspiraciones.


Justo el día de ayer estuve comentando con un viejo amigo que a mi parecer Bleed From Within tuvo un gran acierto en su carrera con Era, pues creo que este disco es una gran bofetada al tiempo, que no logró pudrir la fruta. Y como decía, si bien fue una jugarreta de riesgo el que se mantuvieran durante un gran periodo en la oscuridad, la calidad propia de su trabajo profesional logró hacerlos renacer en un plano que los sigue manteniendo vigentes y en un nivel un poco por encima del que ya tenían. Y si bien Uprising fue el disco que les forjó de manera concreta una identidad propia, creo que fue hasta esta nueva entrega en donde desarrollaron de manera más amplia sus habilidades, pues los elementos estructurales de la misma gozan de cualidades muy buenas, nacidas del talento de sus integrantes, como una rítmica dinámica e interesante en las guitarras, que se las arreglan para tener un sonido pesado sin tener que recurrir a elementos por demás genéricos que les pudo haber abonado la influencia de metalcore que tienen, una batería veloz y con liderazgo, un bajo consistente y profundo, y una técnica vocal madura que aún tiene mucho por ofrecer. Y si bien puedo estar de acuerdo en que la línea sonora por la que se fueron es muy similar a la anterior (quizá por la presión de sacar algo nuevo tras tantos años), no siento que eso sea algo que logre eclipsar de manera peligrosa esta nueva placa, pues creo que Era tiene atributos propios que lo hacen ser un álbum digno de ser reconocido.

Lo que uno se encuentra en los trece temas que componen este álbum es la receta de la casa que Bleed From Within se ha encargado de perfeccionar desde que nacieron siendo una humilde banda de deathcore, hasta lo que son a la fecha. Son abundantes los guiños que hacen hacia el groove metal a lo largo de todo el disco, logrando recrear en la instrumentación de las cuerdas un sonido clásico de ejemplos como Lamb of God, y en un sentido moderno, a lo que recientemente han hecho conjuntos como Machine Head y Gojira, sin embargo, los riffs de corte groovy no gobiernan como dictadores dentro de los temas, sino que son arrojados a la licuadora hasta que logran mezclarse con géneros como el metalcore y en algunos pasajes, con un sonido moderno de melodic death metal, uno de los mayores ejemplos de ello es el tema titulado "Clarity" que se encarga de abrir el telón con una ferocidad temeraria en donde convergen veloces riffs en las cuerdas, que acompañan la robusta e iracunda voz de Scott Kennedy que no ha perdido nada de potencia, y donde por cierto, destaca muchísimo el trabajo del baterista Ali Richardson, que nunca antes había tenido una presencia tan fuerte como ahora, siendo él una pieza clave en el sonido al mantener un liderazgo en las percusiones que toca con una fuerza inmensurable, lo que hace que los elementos que participan en los temas, se conserven unidos y complementándose a sí mismos, sin restarse nada de relevancia entre sí; lo que también es fácil detectar al escuchar temas como "Crown of misery", uno de los tracks en que la velocidad proveniente de una influencia thrash es primordial a la hora de intentar hacer mover cabezas, y en donde se hacen patentes las aspiraciones de experimentación con la inclusión de leves pasajes vocales limpios en los coros, elemento que hasta ahora no era parte de la fórmula.


Claro está que el disco a pesar de ser bueno y dejar un buen sabor de boca, no es perfecto, y uno de sus principales defectos es que hay temas que entorpecen un poco la rítmica general del álbum, por ejemplo, "Afterlife" a pesar de tener una buena lírica y una intro exquisita que invita a la expectativa, conforme va avanzando la secuencia musical hace notar un pequeño deterioro en la consistencia estructural general del disco, tanto de la instrumentación como del trabajo vocal, lo cual logra bajar un poco la temperatura que los primeros tres temas del disco habían logrado elevar; claro que no digo que el tema sea malo, porque no llega a caer en ese extremo, tiene sus méritos, pero ello no resta que poniéndolo a la par con el resto de las canciones que componen el álbum, termina por salir a la luz una sutil disonancia que de hecho se perpetúa con el tema que le sigue, titulado "Shiver" que peca de lo mismo. Afortunadamente esa línea se interrumpe con la aplastante contundencia de "Bed of snakes" donde el protagonismo se lo lleva sin duda Scott Kennedy y el asombroso dinamismo que en este tema nos presenta en su voz, donde juguetea con tonos que lo asemejan con Winston McCall en el nivel grave, como también se detecta en "Alone in the sun", y con arreglos agudos diversos de los que utilizó en Uprising y en Empire, aunado a que por momentos se va a un plano en que le hace pequeñas referencias a su antiguo pasado relacionado aún más con el melodic death metal y el deathcore, como en "Ruina", uno de los temas en donde esas influencias son muy evidentes.

Era, en conclusión, es un material que se traduce en un retorno satisfactorio, es la prueba de que el tiempo no sólo corrompe y descompone, sino que conserva y regala más oportunidades, y eso es algo de lo que Bleed From Within es muy consciente, y sé que pueden aprovechar esa sabiduría así como la atención que les va a traer esta nueva entrega para seguir dando lo mejor de sí mismos, buscando para su próximo álbum, que espero no tarde otros cinco años en salir, pulir cualquier detalle e imperfección para seguir otorgando calidad y sobre todo, algo que haga que los pies no dejen de moverse al ritmo de los compases.

8 / 10



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