2 mar. 2018

"Este disco homónimo demuestra que es posible realizar una satisfactoria fusión de géneros y tener como resultado, un trabajo versátil y fácilmente digerible..."




  • Genre(s):
  • Sludge | Doom | Post-Metal | Post-Hardcore
  • Release Date:
  • 22 / Mar / 2018
  • For Fans Of:
  • AmenRa, Cult Of Luna, Godflesh
  • Links:
Este 2018 ha significado para mí el adentrarme en nuevos estilos musicales debido a mi curiosidad y deseo de explorar nuevas corrientes a las que había huido desde que me adentré a este rollo de la música extrema. Desde enero, producciones que se han movido desde el chaotic hardcore al post-black, pasando por el crust al doom y finalmente al sludge, han estado en mi reproductor constantemente y según aparecen nuevos materiales, más crece mi interés por ellos. A la fecha he podido disfrutar de álbumes interesantes de los géneros anteriores, haciendo una rápida mención al homónimo de Removalist, al segundo LP de ANCST y al tercero de Phantom Winter que me han abierto las puertas hacia nuevas propuestas. Así, con una mente puesta en conocer todo aquello que estaba fuera de mi espectro musical, me topé con un larga duración que me ha cautivado desde el primer momento en el que le di play y me vi en la necesidad de desarmarlo y presentarlo para que aquellos que se atrevan, puedan disfrutarlo.

El trabajo en cuestión corre a cargo de Ssanahtes, provenientes de la ciudad de Bordeaux, Francia. El quinteto presenta un álbum que se nutre en una amalgama de estilos pulidos a la perfección, de entre los cuales es posible discernir un oscuro post-metal fundido a un sludge estruendoso, un crudo post-hardcore y un denso doom metal que le dan al mismo un toque feroz, volviéndolo una experiencia apabullante. Es importante recalcar la madurez compositiva que presentan actualmente, pasados tres años del lanzamiento de su material anterior, el grupo ha mejorado considerablemente su habilidad para armar sus temas y para hacerlos encajar de la mejor manera posible, creando así un recorrido que debe ser vivido de inicio a fin para ser disfrutado a plenitud.


Uno de los puntos a favor, es la extensión de sus temas, que les permite desarrollarlos con paciencia, desvistiendo cada uno de los elementos paulatinamente para disfrutarlos a plenitud. Sus estridentes riffs se encargan de darle fuerza a su sonido, dándose la libertad de crear cortos pasajes melódicos característicos del post-metal que dan mayor profundidad al ambiente del mismo. La batería resalta por su poder en este trabajo; sus golpes, similares a fuertes explosiones, estallan a cada momento y cimientan las bases para que los demás instrumentos se muevan con seguridad, formando así un equipo sólido. Finalmente, la cruda voz es similar a un alarido desgarrador clamando por ayuda. Éstas no necesitan sonar con potencia ni tener tonos graves en todo momento para hacernos sentir a flor de piel cada emoción que expresan, teniendo momentos importantes en puntos claves del disco.

El self-titled abre con "Kumaru”, el track más extenso, con una intro que deja clara su intención de atacar primero y preguntar después. La producción es sucia pero lejos de volverse un problema, brinda la sensación de crudeza necesaria para que el ambiente se vuelva denso. Las voces suenan poderosas, un primer acercamiento es lo que necesitamos para denotar su furia, encajando perfectamente con lo instrumental. La parte media – final se ve liderada por palabras inentendibles, que abren paso para que las guitarras golpeen sin piedad alguna. Una apertura magnífica. Continuamos con “Sad Song”, que de triste no tiene una pizca, directa como la anterior, con acordes distorsionados haciendo gala de un sludge magnífico, tocado con gran habilidad en 8 brutas cuerdas; irónicamente presenta mucho vigor, siendo contundente desde la apertura continuando exitosamente con el camino que su antecesora cimentó. En el medio de la misma toma una faceta carente de voces y la presencia de los sintetizadores le brinda un toque psicodélico exquisito, resonando como si fuesen cánticos del más allá, hasta llegar al punto culminante con una conversación sampleada, convirtiéndose en el puente para “Let Down”, con un trabajo introductorio de la batería increíble, acompañado de guitarras con una faceta más melódica y clara, desentonando con lo escuchado con anterioridad. El aspecto vocal, por su parte, tiene una energía notoria, resaltando la voz grave por sobre las demás técnicas, un agregado muy necesario y utilizado correctamente. Ésta nos demuestra el lado más post-metalero de los franceses, volviéndose rápidamente en uno de los cortes que resaltan por iniciar con mucha intensidad y progresivamente volverse más y más atmosférico.


La segunda mitad arranca con “Talking In Circles” que he de mencionar de buenas a primeras, es el punto donde la banda nos presenta a plenitud lo que son capaces de crear. Las voces suenan mejor que nunca, con un rango magnífico, los riffs de la misma son entretenidos y sobre todo creativos, con pasajes dignos de una producción de renombre dentro del sludge, junto a cortos pasajes más ambientales. La batería continua con esa línea más trabajada, demostrando su técnica satisfactoriamente. Este corte nos demuestra que detrás de Ssanathes, existe el mismo Satanás. A pesar del decaimiento que muestra en los últimos momentos, la calma es fugaz, cayendo un cierre monstruoso, dejándoles a la imaginación la ira que es desprendida en estos últimos minutos. Luego de este caos sigue “None’s Listening”, aquel donde el doom metal hace de las suyas, lenta, concisa, paciente, calculadora con todo lo que desea presentar. El bajo dentro es similar a un golpe dirigido a la cara, sin ningún tipo de piedad, lleno de rencor. El ambiente se vuelve como una oscura y densa niebla, volviéndose la más estridente. Las voces suenan como gruñidos de una bestia furiosa con una potencia que sale a la luz, justamente cuando debe salir. Alabo la decisión de no abusar de esto mismo, puesto que cuando podemos escucharlas, dios mío, destrozan todo a su paso. “To Seal Of A Breach” es el cierre, con una apertura digna de post-rock, con unas melodías en las cuerdas, que presentan un sentimiento positivo, junto a una batería que les sigue el juego a la perfección, diferenciándose, en una primera instancia, completamente con todo lo que hemos escuchado hasta el momento, pero que esto no sea distracción alguna, debido a que cuando las voces hacen acto de presencia, todo se derrumba. Lo interesante de la misma es la constante dualidad de ideas entre sonar ambientales, enérgico, claros y sonar violentos, salvajes, crudos. Este funciona como un cierre magnífico, demostrando la última sorpresa, manifestando su interés por estar en constante movimiento según desenvuelven las canciones que crean.

En conclusión, Ssanahtes han creado un larga duración que debe ser escuchado íntegramente para degustarlo en su totalidad, ya que por separado, se pierde esa sensación de rudeza que esconde detrás de sí mismo. Este disco homónimo demuestra que es posible realizar una satisfactoria fusión de géneros y tener como resultado, un trabajo versátil y fácilmente digerible, aun a sabiendas del denso ambiente que presentan, haciéndolo especialmente apto para aquellos oídos que disfrutan de estos mortales golpes acompañados de caricias de falsa esperanza.

7.5 / 10



¿Cuál es tu opinión?

Copyright © 2018 RTMB


Ir Arriba