30 mar. 2018

«todavía es posible componer de tal manera que la brutalidad esté a la orden del día y no se vuelva molesta, sino que a medida corren los minutos se haga más atractiva...»



  • Genre(s):
  • Death Metal
  • Release Date:
  • 30 / Apr / 2018
  • For Fans Of:
  • Hour Of Penance, Immolation,
    Suffocation, Incantation, Morbid Angel
  • Links:
El death metal nació bajo la idea de llevar los límites que el metal había establecido en su momento hacia nuevos terrenos. Éste se nutrió en el salvajismo que el thrash metal había presentado al público pero no se quedó únicamente en lo que ya se había escuchado, por el contrario se encargó de que aquello considerado como «digerible» fuese reinventado. De esta manera un nuevo estilo empezaba a nacer, de la mano de agrupaciones clásicas como Possessed o Mantas (nombre original de Death). La inclusión de voces guturales, junto a guitarras con graves entonaciones, una instrumentación con una velocidad mayor, una lírica violenta que tocaba temas como la muerte, el gore y la destrucción, expuesta visualmente con artworks macabros fue lo que esta nueva vena le trajo al mundillo del metal y gracias a la misma nació la idea de ser extremadamente agresivos.

Con el paso de los años, este estilo se permitió experimentar y grupos como Death, Atheist, Cynic o Gorguts se salieron de lo convencional, dejando de lado la idea de ser «malvados» para volverse más calculadores, filosóficos, técnicos y progresivos, dando como resultado una nueva ola de bandas que ya no querían sonar como un gran muro sonoro sino como algo preparado, construido con sabiduría, que no tuviera como base la brutalidad burda carente de inteligencia. Fue gracias a este paso que se dieron cuenta que era posible reforzar ideas sumamente creativas con la brutalidad que este género ofrece y ramas como el progdeath o el techdeath nacieron y ganaron una gran popularidad y así, poco a poco, esa ferocidad carente de riendas fue quedando en un segundo plano.

Luego de que muchas agrupaciones decidieran «ablandarse», hubo personajes que decidieron que era muy necesario reavivar la chispa destructiva que una vez caracterizó a este apartado del metal. Como es costumbre, una tarea como esta solo podía realizarse en uno de los países que año con año se ha encargado de demostrarnos que la locura se siente a flor de piel y los aportes que Australia ha dado sin innegables. Es en esta misma región donde nace este proyecto que desea sonar exageradamente brutal con ideas tenebrosas teniendo como meta el presentar al público el álbum de death metal del 2018, ¿pero lograron su objetivo?


Depravity es el nombre de la nueva agrupación fundada por el músico de renombre Louis Rando, baterista que ha liderado a grupos australianos como Bloodlust, Impiety o The Furor. Junto a él, Lynton Cessford que asume el papel de guitarrista y paralelamente se encarga de poner voces en Entrails Eradicated, Ainsley Watkins en el bajo, ex miembro de la difunta Scourge y Jarrod Curley, ex Malignant Monster, en guitarras. Finalmente, las voces corren a cargo de Jamie Kay que lideró en su momento a The Ritual Aura y también forma parte de Inanimacy. Y es necesario recalcar quiénes están detrás del telón junto a un corto repaso de su carrera, debido a que esto reafirma que los miembros aquí presentes no son niños queriendo jugar a algo que no son, sino que este quinteto se ha conformado con personas cuyas desquiciadas mentes conocen muy bien lo que significa este estilo, tocándolo despiadadamente.

El título de esta placa es Evil Upheaval, compuesto por diez cortes que siguen una línea muy marcada, donde por cortos y específicos momentos, se permiten experimentar para dar frescura a sus temas, sin alejarse completamente de un death metal puro que demuestra que no es necesario utilizar arreglos innecesarios o vueltas de tuerca para tener una personalidad y sonido propio por lo que es fácil afirmar que no precisan utilizar nada ajeno a sus instrumentos para exhibir gran fluidez. La banda se autodenomina como «dark death metal», con justas razones, escuchar este larga duración supone adentrarse en una experiencia tétrica con un ambiente de odio palpable y desmesurada ferocidad. Puedo hacer una pequeña comparación con lo que aquellos primerizos en grupos como Vader, Behemoth (en su faceta actual) o Deicide sintieron cuando se percataron que era posible tomar este estilo y llevarlo a los abismos del mismo infierno, teniendo como resultado un sonido tosco y bárbaro, casi infernal, similar a los aullidos de hordas demoníacas que se alzan ante nosotros. Así, este se rige bajo la noción de llevarnos por una travesía de muerte y los 40 minutos que le componen son una magnífica demostración de que es posible hacer death metal entretenido, fluido y coherente sin perder esa sensación de extrema furia. Y es algo que rescato debido a que con el pasar de los años, la luz de los reflectores generalmente cae sobre discos más técnicos, más progresivos, más disonantes, más experimentales, pero no en aquellos que dejan todo eso de lado y deciden golpearte sin piedad alguna de inicio a fin; Evil Upheaval en cambio merece el doble de atención en la que anticipa su lanzamiento.


Instrumentalmente tenemos un trabajo que brilla por las construcciones en los instrumentos de cuerda, con riffs ejecutados maravillosamente y su entonación sombría le da un toque malévolo, volviéndolo adictivo en este sentido, debido a la naturalidad con la que el trío de cuerdas suena. La inclusión de solos en momentos estratégicos es otro factor que vuelve a este apartado una delicia para el oído, rescatando el presente en «Insanity Reality», segundo corte y uno de los más poderosos en este disco. Junto a ellos, la batería exhibe una de las ejecuciones más interesantes que he escuchado en lo que va del año en esta vena; el señor Rando utiliza una gran variedad de técnicas pero de entre ellas su blast-beat asesino y ese doble pedal similar al sonido de un arma de fuego sobresalen entre los demás instrumentos. Y según avanza podemos notar que las ideas van de la mano y suenan al unísono con gran madurez.

Finalmente, las voces son las encargadas de escupir las blasfemias escritas para nosotros en este macabro libro. La técnica de las mismas roza lo básico pero que esto no les engañe que no significa que suenan débiles o carentes de la energía necesaria, sino que siguen un patrón muy similar durante cada canción, explotando el potencial de Jamie Kay en sus growls y si bien hay partes donde sus highs caen como anillo al dedo, sus voces graves son las que dominan esta experiencia. Como vocalista cumple, con creces, pero habría sido mejor el poder escuchar un poco más de experimentación en este papel puesto que en sus proyectos alternos hemos podido escucharle con mayor soltura.

Cualquiera podría afirmar que el componer un álbum que no se aleje de una vía muy marcada podría dar como resultado un trabajo plano o que se pierda dentro de sí mismo por no irse por las ramas para encontrar nuevos frutos, convirtiéndose así en una decisión muy arriesgada y con obvias razones ya que te limitas y prácticamente te encasillas a sonar de una determinada manera por toda tu producción, sumado al hecho de que hoy en día los públicos son cada vez más difíciles de complacer, se vuelve complicadísimo presentar algo que esté a la altura de las nuevas tendencias, pero Depravity han sabido cómo utilizar todas las herramientas que tienen en sus manos, junto a los conocimientos que han obtenido con el pasar de los años y le han dado vida a un material que no necesita salirse de su propuesta para sonar en armonía entre cada elemento que le compone, encontrando detrás de cada mente un alto nivel de preparación, obteniendo así una titánica placa digna de elogios. Es complicado afirmar si este será el álbum de death metal del 2018 puesto que nos falta un extenso tramo por recorrer pero lo que sí es posible confirmar es que el grupo australiano nos demuestra que todavía es posible componer de tal manera que la brutalidad esté a la orden del día y no se vuelva molesta, sino que a medida corren los minutos, se haga más atractiva. En conclusión, el quinteto se alza en la escena extrema gracias a su interés por reavivar la llama del death más puro y el producto que nos ofrecen se disfruta de inicio a fin y no cabe dudas que dentro del género, este es uno de los más pesados que podremos disfrutar en muchísimo tiempo.

Temas recomendados: «Insanity Reality», «The Great Divide», «Victimizer», «Vile Defloration».

9 / 10



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