19 mar. 2018

"Millenials se vuelve una estrepitosa aventura que se disfruta de inicio a fin y su profundidad similar a un abismo oscuro puede ser apreciada con sencillez..."



  • Genre(s):
  • Chaotic Hardcore | Sludge | Black Metal
  • Release Date:
  • 23 / Mar / 2018
  • For Fans Of:
  • Oathbreaker, Exoting Animal Petting Zoo
  • Links:

¿Alguna vez te has preguntado si dentro de nuestras más caóticas ideas existe una coherencia que las guía entre el aparente desorden? ¿Te has preguntado si a pesar de la forma en que éstas contrastan entre sí, pueden encajar de tal manera que al observarlas en conjunto exista un orden que nos permita discernir un patrón congruente y racional? Muy probablemente no. Y es que estamos diseñados para pensar que detrás del «caos» únicamente existe confusión, anarquía, enredos, entre otros términos similares. Y es normal. En una primera instancia cualquiera podría apreciar, por ejemplo, en un disco de mathcore, una pared sónica de experimentación carente de sentido y si no eres afín a este estilo, no podrás hacer más que tacharlo de «ruido» o de «algo molesto», con motivos suficientes. Por el contrario, cuando conoces lo que este género crea, puedes divisar muy vagamente un camino por el que aquellos riffs con compases complejos o líneas de batería complicadísimas se mueven, pudiendo entender lo que están tocando, disfrutándolo sin problemas. Aún así todavía es posible llevar lo que se conoce como «ordinario» dentro del estilo a otros ámbitos o lares que posibiliten explotar facetas que por lo general quedan en un segundo y hasta tercer plano. Con satisfacción menciono que la agrupación que nos concierne el día de hoy se ha encargado de hacerlo exitosamente.

Coilguns es el nombre de esta banda que captó mi atención por la descripción presente para su próximo material de larga duración, titulado Millenials. En ella se hacía una referencia a una fusión de chaotic hardcore, sludge y black metal que en una primera instancia me pareció que no podían encajar entre sí, con un resultado final que probablemente no pudiera ser digerido con facilidad. Recuerdo también haber pensado que sería algo complicado de entender, teniendo la tarea de repetirlo en más de una ocasión para poder captar a plenitud lo que proponían o de lo contrario, mucho de su contenido quedaría fuera en mi escrito y muy seguramente se perdería parte sustancial e importante de este trabajo. Luego de un par de reproducciones enlazadas con borradores de mi crítica, me di cuenta que estaba entendido una mínima parte de todo este álbum y muy erróneamente me había enfrascado en la idea de que salían del montón por su forma de experimentación y no es que no sea así, según esta reseña se desarrolle dejaré claro el hecho de que su proceso compositivo tiene una calidad innegable, pero no es únicamente este su punto fuerte y tras un análisis profundo me di cuenta de que esta placa esconde mucho tras de sí volviéndose una obligación escucharlo en reiteradas oportunidades para asimilarlo al cien por ciento.


Pero vamos paso a paso, no corramos antes de caminar. Es importante conocer a las mentes detrás del telón estando tres de ellas familiarizadas con la composición de obras magistrales: Louis Jucker, vocalista y guitarrista, Jona Nido, guitarrista y Luc Hess, baterista. En su currículum puedo mencionar que The Ocean los unió y recordemos la excelencia de éstos en la rama atmosférica y progresiva del metal actual junto a su perspectiva filosóficamente abstracta de narrar temas de la nueva era en discos extensos pero armados con una inteligencia que permitía disfrutarlos a plenitud, asombrándonos sin lugar a dudas por el contenido que presentaban. Así, obtuvieron una experiencia más que suficiente para reunirse y darle vida a uno de los proyectos más atractivos dentro de la escena, completándose con la presencia Donatien Thiévent, su miembro más reciente, un multi-instrumentalista que brinda su apoyo en los sintetizadores y percusiones así como voces de apoyo. Teniendo entonces a seres que se mueven por el máximo interés de expresar con violenta serenidad la situación actual de un mundo musicalmente globalizado, plasmándolo en diez cortes ensamblados para sonar coherentes aún detrás de su densidad experimental, sus atmósferas tenues ligadas a su descontrolado salvajismo.

Siguiendo una línea similar a sus materiales pasados, se encargan de crear desde el primer segundo una atmósfera densa y oscura, dejando en claro que escucharlos no es algo que puedas hacer sin cierto nivel de cautela y el no ser precavido al darle play te llevará a caer en un abismo donde sus construcciones más salvajes te tomarán y no te dejarán en paz hasta que finalicen. Y muy curiosamente saben cómo armar un álbum de tal manera que sea estridente pero que no se vuelva un titánico reto a la hora de disfrutar y digerir. Sus producciones pasadas han resaltado la idea de golpear calculadoramente, iniciando lentos pero tomando fuerzas a medida que los minutos corren utilizando nuevamente esta fórmula con un nivel de madurez notorio, demostrándonos que han tomado lo mejor de lo pasado, puliéndolo y enfocándolo en un ángulo diferente que no se limita a la hora de experimentar, de volverse lento, de ser pasivo y sobre todo, afinaron la manera de dejar ir desgarradores asaltos de riffs fusionados con abrumadoras partes de la batería, sintetizadores macabros y alaridos aturdidores que brillan por sonar con notoria naturalidad, como si hubiesen sido concebidas en el mismo útero siendo dadas a luz y desarrollándose como una volviendo así una complicadísima tarea el poder rescatar un papel del otro, funcionando como lo hacen por la manera en la que han sido estructurados.

El LP abre y empieza a desenvolverse con “Anchorite”, un violento track que sirve para ponernos en el contexto de su propuesta si somos primerizos al escucharlos o por el contrario nos recuerda que estamos frente a una placa suiza de alta calidad; ésta arranca con cautela, no teme en mostrarse pero eso sí, no lo hace a plenitud. Es un primer acercamiento satisfactorio, demostrando que no han perdido poder, estando decididos en esta ocasión a ser más directos que de costumbre. Su sucesor, “Deletionism” sigue una línea muy similar pero empezamos a discernir que tiene menos timidez y se abre ante nosotros en diversas ocasiones. Directa en su cometido, fuerte en la creación de atmósferas, carente de dudas a la hora de cambiar la velocidad, es un segundo corte que avanza inteligentemente y resalta las capacidades compositivas presentes en las mentes de estos tipos. La homónima es la tercera en hacer acto de presencia poniendo sobre la mesa un sabor diferente, algo más picante o en otras palabras, más enérgico y activo con claras influencias de black metal en su núcleo instrumental que suenan de maravilla, obligándonos a mover la cabeza de arriba abajo desde su intro. Las voces en ésta se sienten con más vigor y recuerdan que detrás de los mismos también hay interés por mantener un lado «hardcoreta» que no se torne aburrido y realce lo que han construido. Llegando a la parte media-final se desata la ira que se escoden dentro de ellos y nos deja un cierre poderoso. A continuación mi favorita “Spectrogram”, que inicia con una guitarra aparentemente ruidosa poniéndonos a la expectativa de lo que se está gestando, junto a ella, voces inentendibles aparecen volviéndola tétrica hasta que empezamos a escuchar a la batería. Es posible tachar a esta canción como simple en una primera instancia por repetir su estructura desde el momento que aparece hasta el final pero detrás de la misma hay algo que queda muy dentro de tu cabeza comparándola con el sentimiento al ver mucho tiempo un espiral cuya imagen queda impregnada en tu inconsciente y no puedes parar de pensar en ella. Así, este cuarto acercamiento nos presenta una faceta misteriosa unida a un sentimiento de maldad, como si mostrara su cara buena pero dejara a la incógnita la mala. La primera mitad cierra con “Music Circus Clown Care” y oh vaya, aquí está su faceta mala, colocando estratégicamente uno de sus más violentos temas que ataca a la yugular sin piedad, resaltando su faceta de chaotic hardcore con cierta influencia de grind pero que no deja de lado su sludge espeso y su extremadamente corta duración le ayuda para cerrar con broche de oro este acto número uno.


El siguiente inicia con “Ménière's”, de nuevo un sentimiento más hardcore, desprendiendo alta cantidades de energía. En esta ocasión escogieron darle prioridad al sonido estridente de los instrumentos y han colocado las voces en una capa menor, sonando con un volumen más bajo pero que se ajusta a la perfección a su inicio agresivo que termina cayendo en un pasaje instrumental entretenido, armado correctamente, progresando para dividirse en un pasaje atmosférico y uno feroz como conclusión. “Wind Machines For Company” es la siguiente y una vez más tenemos a un grupo de chaotic hardcore hecho y derecho, con unas guitarras que suenan increíbles, se pegan en tu cabeza gracias a sus riffs con mucha melodía y juego entre ellas y al ser la más corta, termina súbitamente y se encarga de abrirle a “Self Employment Scheme”, uno de los más maduros, con una composición que dista de lo que hemos escuchado con anterioridad, siendo una de las más pacíficas o «claras» por tacharla de una manera, con unas voces limpias en un curioso canto que se acomoda a unas lentas guitarras. Éste sin lugar a dudas nos manifiesta su interés por retarse a hacer cosas nuevas y si en mi introducción preguntaba si creían que era posible encontrar un patrón congruente aún detrás de tantas diferencias, con este tema lo reafirmo: sí es posible darle lógica a este embrollo. Y su final es uno de los más deliciosos de esta experiencia. “Blackboxing” es el penúltimo con sus riffs que cuentan con una alta cantidad de técnica apoyándose entre sí, con un sonido atrayente que no duda en soltar en momentos claves retumbantes golpes y luego de una abrupta pausa nos espera un cierre animal, muy crudo y una primera despedida de esta experiencia. El cierre, “The Screening”, es una conclusión con la más pura marca suiza que han patentado, lenta y atmosférica, con un sample de un monólogo que reemplaza las voces, instrumentos de cuerda claros debatiéndose entre sonar poderosos o pasivos, moviéndose en una misma línea hasta que el último segundo ha sonado, poniendo punto y final.

En conclusión, la experiencia que los miembros de Coilguns carga a espaldas ha salido a relucir de una manera increíble y reafirma que son uno de los pesos pesados en este embrollo del sludge actual. Los suizos prueban y más que todo, enseñan que es posible darle sentido a irreverentes canciones y a pesar de que cada una por separado es importante, el conjunto y la vivencia a plenitud es lo que termina contando y escuchar a Millenials se vuelve una estrepitosa aventura que se disfruta de inicio a fin y su profundidad similar a un abismo oscuro puede ser apreciada con sencillez. Cierro entonces agregando que muy probablemente esta agrupación suiza se conviertan en uno de los referentes de este género, fortaleciéndolo gracias la unión de estilos que potencien su planteamiento sucio y tóxico.

8.5 / 10



¿Cuál es tu opinión?

Copyright © 2018 RTMB


Ir Arriba