26 feb. 2018

¿Es el death metal que narra las hazañas de Gasterópodos omnipotentes, superior y más inteligente al 90% de las bandas que existen?



  • Genre(s):
  • Progressive Death Metal
  • Release Date:
  • 2 / Mar / 2018
  • For Fans Of:
  • Akerkocke, Persefone, Tribulation,
    Black Crown Initiate
  • Links:
En el bajo orden de la música extrema específicamente en el death metal, al poblarse de artistas sin arrepentimiento o como decimos en México «sin pelos en la lengua», se presta para atraer cualquier tipo de situaciones inadvertidas que albergan realidades sin sentido, al poder hablar de sangre, mutilaciones, discursos anti-políticos, demonios de inframundo, etcétera, se llena de una ficción (a veces cómica) que desconoce límites y lo lleva al surgimiento de grupos como Cannabis Corpse, expertos en temas de marihuana e invasiones alienígenas orquestadas por monstruos del THC; así también lo pone en práctica el dúo oriundo de Inglaterra que hoy me atañe.

Slugdge en su discografía se caracteriza por situarnos en un mundo pútrido, dominado por babosas y caracoles personificados como entidades cósmicas supremas encargadas del exterminio, narradas a través de poderosos riffs incrustados a un estilo de metal mimetista con alto grado de consistencia.

Para aquellos ajenos les digo que desde el día uno este grupo es además artífice de un sonido personal que toma prestado diversos elementos y características de otros subgéneros con el fin de verterlos en un molde propio, de tal modo que en la superficie no se percibe una experimentación, pero quienes presten atención a los detalles sabrán notar que el salto entre géneros es lo suyo y la naturalidad con que lo logran los hace especiales, poco a poco las familiaridades atípicas del death metal progresivo que ejecutan como base rítmica se hacen evidentes y te convierten en apóstol de sus irreverencias liricas. Es el credo de Slugdge plasmado en toda su obra, durante tres álbumes de larga duración más un EP, y aún lo es con su nueva producción, Esoteric Malacology.


Nada de lo que encontrarás aquí es algo desconocido o que no se haya visto en sus discos anteriores, excepto (y lo afirmo) la calidad de presentación como banda de metal progresivo, ahí la razón de extenderme más de lo acostumbrado en contextualizar la labor de los ingleses. La aplicación del sludge como saborizante secreto que de entrada el nombre de la banda ya sugiere, es un remanente presente, pulido y estilizado en este nuevo trabajo, casi pasando desapercibido pero muy útil en la fuerza de tracción agolpada en los altos y los bajos de las canciones; el uso de clean vocals es para nada extraño en su música y al contrario, la manera en que se utilizan en los coros para difuminar atmósferas con esoterismo de ritual es el sello de la casa, más marcado que antes. El tema de apertura “War Squids”, es muestra de todo lo que he mencionado, centrado en pasajes largos con el propósito de acentuar un confort sobre la reproducción y creando expectativa edificante, es el primer gran acierto de este nuevo esfuerzo, de ahí en adelante el álbum solo sabe ponerse mejor. La melodía despega en el segundo track y se cierne una textura psicodélica en el ambiente sobre influencias de black metal, si por ello se les emparenta con Akerkocke alternando constantemente canto limpio sobre harsh vocals, ¿Qué tal si ahora aparece por primera vez Tribulation en la imagen? Es un ejemplo muy vago que espero algunos entiendan, me estoy refiriendo a una vibra vintage escondida circulando alrededor de los primeros minutos y del cual “Crop Killer” se encarga de hacerlos brillar en ese aspecto.

A la llegada “The Spectral Burrows” asumen una postura distinta, en el intro aparece la armonía en crescendo de bajo y guitarra sostenida por el redoble de bombo, de inmediato trae a la memoria el último lanzamiento de Persefone emulando a Cynic, pero aclaro, en ningún momento saldrán de su contexto. “Slave Goo World” aumenta el voltaje y trae lo grotesco, una canción que podría encajar en sus obras anteriores y resaltaría, no por la diferencia de producción sino por la calidad como acto de metal progresivo, e insisto, no es solo la habilidad de composición también es «esa» cualidad que llega con práctica y esfuerzo, cuando entiendes mejor tu obra y los motivos que te hacen seguir ese camino. “Transilvanian Fungus”especie de hongo que seguro te malviaja – deja caer el terror de los riffs negros, acentuado a paso lento durante el primer minuto para luego convertirse en la melodía extendida que encontramos al principio, pero, dando protagonismo a lo atonal que de la mano a un tempo tranquilo propician ese solo de guitarra que hasta el momento hacía falta. En la recta final el doom gana presencia y es combustible de la intriga que tiene la primera mitad de “Salt Thrower”, los siguientes cuatro minutos desencadenan a la banda y revientan el poder de sus riffs en tu cara, ejemplificando de nueva cuenta ese carácter de mente abierta en el metal extremo moderno sin olvidar lo visceral y ominoso.

Como es tradición después de un buen disco que de paso satisface al artista, al último nos dejan un tema que difiere del contenido de la obra. “Limo Vincit Omnia” son ocho minutos de atmósferas ennegrecidas, pero se lo dejo a ustedes de tarea. Mientras tanto queda una pregunta por hacer: ¿Es el death metal que narra las hazañas de Gasterópodos omnipotentes, superior y más inteligente al 90% de las bandas que existen? Bueno, basado en una encuesta totalmente ficticia, con los fundamentos propios y observando las virtudes de Slugdge fortalecidas en Esoteric Malacology, la respuesta es sí. No habrá algo parecido ni de cercas ni de lejos en el 2018 y deberías comprobarlo de inmediato a través del stream oficial publicado justo hoy.

9 / 10



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