18 feb. 2018

«The Will To Burn es un disco muy completo por sus propios medios, una reinterpretación del rock de mediados de los años dos mil, más sofisticado y con un enfoque nada monótono»



  • Genre(s):
  • Alternative Rock | Post-rock | Experimental
  • Release Date:
  • 02 / Mar / 2018
  • For Fans Of:
  • Interpol, The Samuel Jackson Five, *shels, Spotlights
  • Links:
Descubrir bandas increíbles que ya cuentan con una larga trayectoria genera en mí sentimientos encontrados, por razones obvias me nace alegría por haberlos descubierto; por el contrario, no haberlos escuchado antes me hace sentir triste por lo que me había estado perdiendo. Este es el caso de los suecos Scraps of Tape, que nacen en el año 2000, desde entonces manteniéndose vigentes. Con más de cinco álbumes de estudio y varios EP’s, sorprende cómo en cada lanzamiento han conseguido perpetuar su sentido de innovación y avidez por la experimentación, siempre evitando los circuitos innecesarios, haciendo un mapeado del terreno como solo los mejores cartógrafos pueden hacerlo.

El próximo 2 de marzo lanzarán oficialmente su sexto álbum de estudio, llamado The Will To Burn, un LP que de alguna forma sigue desafiando todos sus trabajos anteriores. Cuando escuché por primera vez el tema introductorio, “The Horologer”, creí que había tomado la decisión incorrecta al dedicarle tiempo a un disco más de stoner rock… vaya si estaba equivocado. No solo no se trata de un disco de este género, el mismo track cambia su modo y forma, danzando entre el rock alternativo de voces limpias, a la corrosión del sludge, algo que quizás a viejos conocedores no les sorprenda, pero que a quienes recién los conocen provoca un interés muy volátil. Conforme escuchamos cada track, el abismo debajo parece agrandarse, y no puedo evitar preguntarme ¿cómo una banda puede irradiar una variedad tan grande de emociones haciendo algo tan (aparentemente) simple? Es entonces que las distintas capas comienzan a hacerse evidentes, detrás de cada arreglo se encuentra una puerta para tomar otra dirección, y cada camino recorrido, una vez visto desde un plano superior, es una silueta única y original, en la que el desemboque de sus cauces resalta los elementos en común entre uno y otro.


“Silent Wave” comienza con el rasgueo de guitarras más dosmilero que puedan imaginarse, una especie de vibra a la Three Days Grace mucho más oscura reina a lo largo del tema, siguiendo una estructura muy similar a la del rock/metal alternativo de mitad de la década pasada. “Negative Architect” es quizá mi tema favorito en general, un agudo sentido de desesperanza y melancolía lo envuelve a su ritmo apaciguado, paralelo al del doom metal. El trabajo vocal de este tema está muy cuidado, transparente como agua cristalina, sin maquillar ni embellecer, una representación fiel de la realidad, decisiones que se agradecen cuando la música es lúgubre y emocional. El cuarto tema, homónimo a la banda, es intenso y directo, sonando, irónicamente, a un british rock moderno, con líneas de bajo tan tenaces como aquellas del Turn On The Bright Lights de Interpol. El tema más largo, “Experiments in Shame”, nos remite a los principios de la banda, cuando la duración de sus tracks sobrepasaba los diez minutos, dando espacio a una instrumentación con cambios constantes en el ritmo, el tempo y el género. La cantidad de estilos que podemos escuchar hacen difícil describir de qué va; una sinergia con los crescendos de The Ocean, más el prog de JOLLY, más el post-whatever de Junius dan forma a lo amorfo, y sentido a lo que no lo tiene. Continuando sin interrupciones, el último tema, “Hands on Stone”, ofrece un cierre emotivo, un tema completamente post-rockero en la vena de Caspian, sin ganchos ni puntas abiertas, una clausura satisfactoria que da lugar a la posterior reflexión y asimilación de lo que se ha escuchado.


Scraps of Tape son sin lugar a duda una joya sueca escondida, de esas que uno encuentra extraño no verlas en los submundos del Internet porque no se limitan a ser solo una “banda de rock”, su visión más allá, y aunque fuertemente arraigada en él, las ramas que le brotan alcanzan rincones de muchos otros géneros. Aunque en ciertos momentos se extraña el math rock de discos como Sjätte Vansinnet, no hay momentos de flaqueo (al menos en términos técnicos). Es un disco muy completo por sus propios medios, una reinterpretación del rock de mediados de los años dos mil, más sofisticado y con un enfoque nada monótono; igual que una menta a la boca después de comer tacos, The Will To Burn es un momento de frescura para un género significativamente olvidado, cuyos intentos por un revival parecen distantes.

8.5 / 10



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