13 feb. 2018

"Arkheth nos presenta apenas en el segundo mes del año un disco que en definitiva terminará en las listas de los mejores discos del 2018..."




  • Genre(s):
  • Experimental Black Metal
  • Release Date:
  • 20 / Feb / 2018
  • For Fans Of:
  • Sigh, Hail Spirit Noir, Ved Buens Ende,
    Porta Nigra, Oranssi Pazuzu
  • Links:
La primera impresión que la mayoría de las personas tendrán de Arkheth en los primeros dos minutos de escuchar 12 Winter Moons Comes The Witches Brew, sería “wow, esto definitivamente suena como lo que esperaba al ver esa portada”, claro, éste no es un comentario para insinuar que sea una banda predecible, todo lo contrario, simplemente creo que vale la pena darle crédito al artista gráfico tras la portada por capturar de manera tan correcta el psicodélico salvajismo sin forma que Arkheth nos lanza a la cara con 12 Winter Moons.

Es difícil describir la música que éste acto australiano supone (evito decir banda porque impresionantemente es una sola persona detrás del proyecto, si no contamos el saxofonista de sesión), por dos principales razones. La primera es que realmente, a pesar de los años que tengo puestos en la obsesión por el black metal rarito, de ese de colores neones que se esconde bajo las piedras y habla en lenguajes alienígenas, no he escuchado algo muy similar a lo que Arkheth hace en éste disco.

La segunda es que cuando saltan posibles comparaciones con las pocas bandas que pudieran tener similitudes con éste proyecto, se siente casi irrespetuoso para la banda el tratar de encasillarla con otras tantas del género. Pero bueno, en éste caso es necesario hacer las comparaciones para que aunque sea sirvan de advertencia en cuanto a lo que el escucha está a punto de presenciar.

Arkheth es una banda que si la abordamos de manera MUY superficial podríamos decir que tiene algunas similitudes con otros actos de avant-black como lo son Sigh con su eclecticismo instrumental, pero es hasta ahí donde acaba la mayoría de las similitudes. Lo primero que se puede apreciar en cuanto entran los primeros 30 segundos de la introducción al disco, “Trismegistus”, es algo que muchas bandas de avant-garde suelen dejar de lado con tal de lucir todas las campanitas y trucos; las guitarras. Arkheth automáticamente las pone al frente de todo como maestras de orquesta para organizar (o desorganizar) todo el caos que viene detrás de ellas, éste detalle es una sorpresa enorme entre tanta banda de “carnivalcore” que simplemente las usa como ruido de fondo para sus sintetizadores y diversos arreglos que no suelen mantener la atención del escucha por suficiente tiempo. Los riffs utilizados en el disco además son riffs que de verdad se agradece estén hasta el frente de la mezcla, y otra vez, aunque me disguste hacer comparaciones, debo decir que las más cercanas para describirlos es un punto muy extraño en un triángulo amoroso entre Hail Spirit Noir, con un feeling muy rock-psicodélico de la vieja escuela durante muchas secciones del álbum, Ved Buens Ende, con sus ridículamente innovadoras e influyentes melodías onduladas y fantasmagóricas y Porta Nigra con esa versátil disonancia y cambios de tempo que le añade mucha especia a los riffs, pero sin entrar a terrenos de lo salvajemente difícil de escuchar como muchas otras bandas que influenció VBE (cosa que no me disgusta claro, pero creo que ya hay bastante de aquello en la escena, y no lo suficientemente de esto). Ya descritos los riffs, puedo decir que aun así hay momentos en los que salen de ésta fórmula para crear distintas sensaciones, más que nada habiendo varios momentos que rozan esos tan emocionantes crescendos y clímaxes del post-black metal, en los que además Arkheth aprovecha la instrumentación adicional para añadirle eso “extra” a éstos momentos, que realmente puedo confirmar los hace muchísimo más memorables.


Pasando ahora a la instrumentación extra, ésta consiste más que nada saxofón batería y en una paleta diversa de sintetizadores que van desde sonidos electrónicos análogos hasta órganos de viento, en definitiva no siendo ni de cerca los más realistas que he escuchado en mi vida, pero en éste caso, el sonido queda perfecto con el resto del disco, siendo reminiscente a esos tan entrañables sintetizadores que usaban los actos de rock psicodélico en los setentas (de ahí la comparación con HSN más que nada). El saxofón en 12 Winter Moons también es una valiosa adición; personalmente me encanta el uso del saxofón en el metal, pero conforme se hace más común, es cada vez más y más difícil encontrar bandas que lo usen de manera correcta y no como una muleta para compensar otras deficiencias en su sonido, o como una cereza en un pastel en el que realmente queda demás. Arkheth usa ése sensual instrumento de manera bien medida y sólo donde lo merece, ésta escasez artificial hace que el sax realmente se vuelva algo que nos emocione durante el álbum en lugar de sobresaturar y sobrecargar un sonido ya de por sí denso, entonces cada que termina una de éstas secciones, esperas con ansia la siguiente. La batería en éste álbum también está bastante bien ejecutada, considero que en ningún momento intenta ser el punto focal del disco pero aun así, una buena producción nos permite apreciar sin problemas sus ritmos jazzy entrelazados con ocasionales blast beats muy bien localizados y ejecutados. El bajo en el disco no es algo muy notable pero cumple su función, tal vez en el próximo disco me gustaría ver algo más interesante en éste departamento.

Como bonus en cuanto a instrumentación adicional, Arkheth también hace uso rico de sampling de diversas fuentes que no puedo identificar exactamente, pero que van desde monólogos dramáticos (en el buen sentido) hasta sonidos de lluvia, rayos, gritos, puertas de calabozos rechinando, y demás motivos del cine gótico que acentúan esa temática de horror y música retro que está muy presente en el álbum, que no sea tal vez la más original del mundo (especialmente en éstos últimos años que está tan de moda lo retro), pero que se realiza de manera muy adecuada. Personalmente creo que éste es uno de los puntos flacos del disco, primeramente porque, aunque en definitiva ayuda a la identidad del disco, considero que lo daña al encerrar la narrativa de un disco muy diverso que se puede observar desde muchos ángulos distintos, a una temática específica que no es tan novedosa ni abierta que digamos; de igual modo, en éste punto no puedo hacerle tanto reproche porque respeto el enfoque que haya querido darle el autor de la música - quién soy yo para decirle sobre qué debe escribir su obra?!. En segunda instancia, creo que éste sampling, especialmente en la primera parte del disco, puede llegar a ser UN POCO excesivo y distraer de la música, pero tampoco es un problema tan grande, ¿Entonces porqué digo que es de los puntos más flacos? Bueno, algo malo tenía que tener, y de todos modos no es tan malo.


Como penúltimo punto ahora nos enfocamos al aspecto vocal, siendo éste tal vez el que menos resalta de todos los elementos, sentándose la mayoría del tiempo en sonidos un poco más tradicionales para el black metal, que varían desde shrieks clásicos a gruñidos villanescos y algunos momentos con filtros vocales para hacerlo aún más spooky, con las ocasionales secciones de coros de voces limpias masculinas, que cabe mencionar están bastante bien ejecutadas y resultan muy agradables al oído. En general este no es un disco que esté tapizado cada segundo por voces, así que si hubiera alguna clase de deficiencia en las mismas, probablemente pasó completamente desapercibida debido al uso moderado de la voz (¿ven? La moderación te salva hasta de tus propias limitaciones!). Como dije antes, no es un elemento que brille mucho, pero definitivamente no hay un momento en el que pueda decir que dañan o marcan un agujero en la calidad y consistencia del sonido, por lo que no tengo quejas al respecto, a fin de cuentas es mejor una ejecución discreta pero bien ejecutada que una ambiciosa con la que termina saliendo el tiro por la culata debido a la falta de entendimiento de las capacidades propias.

Ya por último, la producción del disco, es un elemento que tiene sus altos y sus bajos, debo decir que aprecio BASTANTE que no sea un disco con un sonido pulido, actualmente casi parece que ser black metal de vanguardia es igual a una producción hyper pulida y accesible que muchas veces le quita algo de mordida a la música; éste afortunadamente no es el caso de 12 Winter Moons, que nos entrega todo su paquete envuelto en una producción más sucia, con poros, arrugas, y erosión por todos lados, pero con una mezcla muy bien definida que gracias al cielo nos permite distinguir todos los elementos la mayoría del tiempo… y digo la mayoría porque ahí entran los puntos bajos. No es un problema tan fuerte pero hay algunas secciones, especialmente los climax y otros momentos en los que todo suena al mismo tiempo, en las que principalmente las guitarras pueden quedar sepultadas en la mezcla. El disco termina de manera un poco abrupta e inesperada, casi como ésta reseña, digo, lo ves venir debido a la reducción de tempo, pero creo unos cuantos minutos más de “meditación” al final hubieran servido para una experiencia más completa.

Para recapitular y terminar, Arkheth nos presenta apenas en el segundo mes del año un disco que en definitiva terminará en las listas de los mejores discos del 2018 para un buen número de las personas que lo escuche, que puede no sean tantas ya que tienen un sonido menos accesible que muchos de sus contemporáneos que se hacen llamar experimentales pero entregan un sonido no muy retador, no es un disco perfecto pero tiene más que suficiente mérito, creatividad y calidad para recibir atención en una escena tan saturada de clones, así que cae en manos de nosotros el que éste disco se mueva y reciba el reconocimiento que se merece.

8.5 / 10



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