13 ene. 2018

En este apartado en tono informal llamado Avant à la Carte, periódicamente -si los compañeros del staff se suman- iremos colgando alguna que otra propuesta fuera del esquema tradicional, seleccionando esfuerzos que por razones terminan opacados a la sombra de todo lo demás y el resultado merece la atención. Ten en cuenta que el espacio está dedicado para aquellos trabajos que no te la pondrán fácil a la hora de apelar al gusto común de tus reproducciones, pero aun así seguro encontrarás álgido más de un punto de interés.

El primero a recomendar es el proyecto de estudio originario de Eslovaquia, Ellenséges Gombóc, cuyo enfoque (y gracias a la visión de sus integrantes) está en serio dedicado a no tomárselo tan en serio y presentar una propuesta salida de cualquier formato.


La idea toma solidez en el 2016 cuando ex miembros de The Sea Charmer se unen a la voz de Vein Shadowed (ex – Holotropic) y la guitarra de Milan Malík, ambos integrantes de Psychic, otro grupo eslovaco de avant-garde metal que ha figurado en RTMB. Su primer álbum Six Six Six Unwillingly Given Figs fue publicado el pasado 1 de diciembre y contiene 11 tracks que en esencia desobedecen los lineamientos del death metal convencional. En el camino pisan el punk, mathcore, grindcore y del otro lado el jazz, pop, funk, hip-hop y mejor lo termino con un etcétera. La idea es experimentar, no les importa si lo consideras de vanguardia o no, ellos se dedican a crear un sonido único que nadie más se atrevería a imitar. Como es de esperarse el tópico es de comedia y el concepto lo bautizaron “food metal” (aunque en la idea mucho tiempo antes se le adelantó The Vegetable Orchestra de Viena). Las letras lidian con temas de comida y encuentras títulos traducidos cómo: “Repollo Caníbal”, “Masacre en la Cocina”, “Guerra Vegetariana”, “Aguacate Clan” y “Mafia Pepinillo”. La banda cita de influencia a Red hot chili peppers, Queen, Abba, Cynic, Meshuggah y Napalm Death, pero si prefieres una referencia única que mejor englobe el sonido de ellos, entonces sólo podría emparejarlo con Hesus Attor.

Sin importar lo rebuscado de las ideas la fórmula del disco es simple: temas cortos y cero divague, desconozco si hay planes futuros de traer más material pero al menos como primer acercamiento a la banda el presentar temas que en su mayoría rondan los 2 minutos de duración les funciona perfectamente. La fuerza que toma del death metal como cimiento no se apoya en la pesadez o hacer vibrar las paredes de sonido, sino en cómo responde la velocidad del género en la composición cuando se le inyecta irreverencia espontanea, desde instrumentos de viento (trompeta y saxofón barítono) hasta secciones de piano y acordeón. Ya imagino lo que piensas al leer todo esto y al final quizá no te parezca tan descabellado como lo describo, pero desde mi perspectiva este trabajo se ha ganado mi total aprobación y confió que la tuya también.



¿Cuál es tu opinión?

Copyright © 2017 RTMB


Ir Arriba