3 dic. 2017

"están apuntando a ser pionera del post-black melódico, rejuveneciendo y homogeneizando el carácter ominoso del género negro que ya no parece satisfacer con la tranquilidad post-rockera influencial de Alcest..."



  • Genre(s):
  • Depressive, Post-Black Metal
  • Release Date:
  • 15 / Nov / 2017
  • For Fans Of:
  • Ghost Bath, Astronoid, Illyria, Alcest
  • Links:
Las tierras australianas son famosas por formar a músicos notables y aquí siendo fans declarados de aquel país no hace falta recalcarlo, aun así, no diría con certeza que sean referente hablando del post-black metal o afinidades del subgénero, los puntos fijos que recuerdo han marcado la década allá son Advent Sorrow y Germ principalmente, además de los proyectos circundantes de su cantante Tim Yatras que no son precisamente estándares 100% fieles al sonido. Sin embargo, los últimos tres años el grupo que hoy me atañe, Deadspace, ha ido ganando presencia con su actividad y trayendo consigo materiales consecutivos cada nuevo año, siendo este el que corresponde a su tercer álbum, The Liquid Sky. Por ahí ya vale la pena hacer mención de lo que están haciendo y ver en qué condiciones llega.

Inicialmente se les vio inclinados por manifestarse en el estilo del black metal depresivo, el debut The Promise Of Oblivion no me deja mentir, pero siempre hubo en menor medida cierto apego hacia la melancolía que caracteriza al post-black, aquí la referencia es el segundo trabajo In Ecstatic Sorrow, con el cual esa inquietud fue ganando peso sobre la música agónica que presentan y ahora me parece, los guió por un camino de sumo interés personal.

Apenas el año pasado mi compañero Isaac tuvo oportunidad de reseñar el EP Gravity que formularon en cuatro temas, él hace énfasis de la sorpresa que le causó una banda muy prometedora e incluso un poco de confusión en cuanto a los frescos elementos que incorporaron, y claro, siendo músicos adeptos a elaborar en producto todas las nuevas ideas que llegan, se acompañan de una transparencia que facilita observar los cambios y para fines de lo que Deadspace ha ido desarrollando, Gravity es lo más relevante pues esa experimentación marca la declaración de una transición que ya se veía venir y que dio como resultado todo lo que hay de interesante en The Liquid Sky.

La columna vertebral de sus composiciones no ha dejado de sostenerse de la desesperación del depressive black, recurren a ella en piezas clave como “The Worms Must Feed” para darle fuerza a la mitad del disco con un clímax de arreglos sinfónicos que se levanta hasta ganar crudeza sangrienta, equiparable a conocidos exponentes contemporáneos como Ghost Bath y aunque, en mayor parte la balanza juega del otro lado con nostalgia y alusión sentimental, tampoco lo catalogo enteramente dentro del post-black, antes sería un hibrido de ambos y no en la manera visceral que estamos acostumbrados a escucharla, es una versión melódica. Ya llegaré a esa parte.


Si en la información dejo escrito esos géneros es meramente una aproximación de referencia, no se vayan con la finta. La brillantez del disco se resuelve de otro modo; son el resto de elementos que incluye esta faceta de Deadspace, que impactan por el uso de minuciosos coros con cleans y los pasajes atmosféricos que comenzaron a implementar en el mencionado EP, pero quedemos tantito en las voces limpias, tan agudas que son un elemento muy arriesgado en el estilo (o mal visto), esa parte es poco complaciente con gran parte de allegados a este sonido pero no es negativo en el contenido, ya que durante el desarrollo de canciones preparan el terreno para ser recibidas con gracia. Es un ejercicio llevado a buenos términos. Tomen de ejemplo “Void”, el primero después del intro y en secuencia el sencillo “Reflux” que paulatinamente acrecientan la aparición de estas voces, acostumbrándote a lo que viene un par de cortes después con “Kidney Bleach”, canción de guitarra acústica relajada que va acentuando el juego de voces entre el vocalista y el canto angelical de la bajista. Llegados a esta han despachado virtudes que no son fáciles de encontrar en el black metal y no les basta, en las últimas tres añaden colores menos inquietantes y el disco toma un rumbo más ligero; “Comatose” es una balada shoegaze moderada en la distorsión que expone, se sirve de un clima gris con momentos etéreos proporcionados por otro tipo de voces suaves apenas usadas en el primer tema, pero acá se alargan durante los siete minutos del track. Hace poco tuvimos un acercamiento similar por parte de Kardashev y es curioso ver cómo estas inspiraciones concebidas en diferentes mundos convergen.

Antes del finale está “Only Tears”, el interludio instrumental a piano y rasgueos sutiles que abre la cortina para el que titula el álbum, “The Liquid Sky", el acto de cierre que fusiona la esperanza con el sofoque de agobio al que rinden culto, también es uno a medio cocer entre lo agrio y dulce del tracklist con pasajes de armonía y versos largos acostumbrados del post-black, pero una versión estilizada del mismo.


Hay otra agrupación aussie llamada Illyria que debutó con algo cercano en el 2016 y creo que ese lanzamiento pudo haber influido a estos y darles la seguridad en lidiar fervientemente con todo el paquete. El resultado recuerda solo un poco a sus compatriotas, pero es en mejor manera similar al último material de Astronoid, por la estela de ensueño que dejan los recorridos ambientales con voces mimetizándose al fondo de la mezcla, sumada a la impresión de técnica con soleos de guitarra y una estructura rítmica a dispar de lo que se ve en todos lados, agregando variaciones en la percusión con ritmos de doble bombo que ven más allá del blast-beat y el acompañamiento básico de la batería.

Las bandas referenciadas son gustadas por haber marcado tendencia y me gustaría creer que Deadspace están apuntando a ser pionera del post-black melódico, rejuveneciendo y homogeneizando el carácter ominoso del género negro que ya no parece satisfacer con la tranquilidad post-rockera influencial de Alcest y eso los ha guiado a un nuevo horizonte. Por ahora es un buen álbum que cumple sus ambiciones y lo deja ver apenas le das play. Admito que en el año no presté particular atención a trabajos de este ámbito y no obstante me habría arrepentido de pasar de largo con The Liquid Sky.

8 / 10


¿Cuál es tu opinión?

Copyright © 2017 RTMB