5 dic. 2017

"En sus cinco cortes somos capaces de escuchar un mismo género interpretado desde diversos puntos de vista, permitiéndonos conocer todos los matices que el trío ha elaborado para este primer trabajo..."



  • Genre(s):
  • Post-Rock | Jazz
  • Release Date:
  • 15 / Nov / 2017
  • For Fans Of:
  • T.R.A.M., Trioscape, Schnellertollermeier, Monobody
  • Links:
El jazz es un género musical al cual le tengo un enorme cariño puesto que lo descubrí en un momento en el que me encontraba estancado y frío frente a la incorporación de nueva música en mi biblioteca. Todo gracias a una salida con mi papá, donde fuimos a parar a un centro comercial en el cual un trío estaba improvisando temas que me dejaron con la boca completamente abierta ya que jamás había presenciado lo que este estilo ofrecía y desconocía la perfecta armonía que estas construcciones tan espontáneas podían llegar a tener. Esta es la base del disco a tratar en esta ocasión debido a que los franceses de Dark Radish ha llevado el juego de la improvisación a un terreno donde sus creativas ideas jazzistas se fusionan con la oleada emotiva del post-rock, generando un trabajo debut muy atractivo.

He de aclarar que no soy el fan más ávido de este género, desconozco mucho de lo que el jazz o el post-rock tratan de presentar, puesto que me muevo en un nicho completamente diferente, sin embargo, el contenido presente en este EP me dejó boquiabierto por su elaboración magistral y por contener una sustancia musical que nace por la unión de tres genios de la escena francesa, dando como resultado un maremoto de ideas que encajan a la perfección, apoyándose y resaltándose unas con otras entre sí. Este punto es uno de los más atractivos de este Self-Titled, ya que en sus cinco cortes somos capaces de escuchar un mismo género, interpretado desde diversos puntos de vista, permitiéndonos conocer todos los matices que el trío ha elaborado para este primer trabajo.

Este proyecto está compuesto por Yann Joussein, baterista, cuyo papel se vuelve interesante puesto que pone sobre la mesa el sentimiento de fuerza, sin caer en golpes brutos carentes de sentido. El sonido de la batería es lo que encontrarías en otros álbumes del género, pero resalta al generar ambientes lentos junto a pasajes con mayor carga emocional y el señor Joussein cumple increíblemente al crear los cimientos de esta producción, alabando su trabajo en la apertura, “7 Colossus”, que está llena de vigor, recordándome vagamente a lo que T.R.A.M. hizo en el 2012 con su fantástico Lingua Franca. Por su parte, Joachim Florent, encargado del contrabajo, presenta una capacidad compositiva excelsa, con una constante variación de estilos y ritmos, brindándole al EP esas vibras de jazz que se sienten a flor de piel. Ni lento ni perezoso, el contrabajo aporta una gran base a esta propuesta, llegando desde el inicio con mucha fuerza, sin escatimar en segundos pensamientos a la hora de hacer relucir sus habilidades. Finalmente, Manuel Adnot con su guitarra de 8 cuerdas es aquel que pone sobre la mesa la mayor influencia de post-rock, brillado por su tarea gracias a un constante juego entre riffs sencillos pero cargados de emoción y construcciones complejas con un alto nivel de improvisación. Adnot y su guitarra, balancean este disco entre un post-rock puro y una producción de jazz improvisado que pretende ser la gala perfecta para las habilidades de este grupo.


Entrando en materia, el disco nos abre sus puertas con la mencionada anteriormente, “7 Colossus”, que es el track más extenso y el que nos permite dar la primer probada a este platillo francés de alta calidad. Desde un inicio es posible notar la inmensidad presente en la composición de Dark Radish, siendo un tema que se siente enorme; esta es concisa con su cometido y un fuerte inicio para este debut. “Touareg” es la siguiente pieza y en sus cortos 2:55 minutos, aprecimos un cambio de tuerca con respecto al ambiente que dejó el anterior, con un estilo más animado y movido, sin lugar a dudas un levantón increíble, comparable con los cambios de mood que hacen los chicos de CHON pero llevado a la vena post-rockera característica de este grupo, resaltando el papel de la guitarra. “Shanks” es una presentación diferente de su propuesta, siendo más estratégica en su forma de desenvolverse, como si no quisiera mostrar todo lo que tiene de una vez y debe ir capa por capa y prenda por prenda, hasta despojarse de todo y mostrarse a plenitud, un bajón en la línea que "Touareg" dejó pero no por ello arruina esta experiencia.

La segunda mitad arranca con “White Lilly” y es la canción que más se inclina por la propuesta de post-rock que la banda ha decidido seguir, melancólica y nostálgica, lenta e insegura, débil y suave son adjetivos que pueden describir a la perfección la manera en la que este tema se abre para ir ganando energías, vitalidad y fuerza mientras corren los minutos, tal cual historia de desánimo siendo superado por el ánimo y el trabajo en conjunto de los franceses reluce a la perfección, puesto que parece que siguen un libreto ya escrito, aun dentro de la cantidad de improvisación que utilizan para este EP. Cerrando finalmente con la lenta pero divertida “Eikan Do” que es un final perfecto, lleno de esperanza y es posible sentir felicidad, aún sin escuchar una sola palabra; no es el track mejor trabajado o aquel con la estructura más compleja pero sin duda resalta por su capacidad de ofrecerte sentimiento desnudo y real.

En conclusión, este material debut de Dark Radish es una demostración de lo que este trío puede hacer siguiendo únicamente la ley de la improvisación, siguiendo caminos que únicamente ellos pueden ver y que misteriosa e increíblemente se intersectan y los hacen moverse al unísono. Este es un álbum respetable que no pretende ser más de lo que humildemente es y es este factor el que lo hace brillar: su sencillez le otorga un enorme tamaño y lo vuelve una gran experiencia musical.

7.5 / 10


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