30 nov. 2017

"Un manifiesto en el interés de ser reconocidos como una de las bandas más brutales de los Estados Unidos y seguramente de este hemisferio del mundo..."



  • Genre(s):
  • Brutal Deathcore
  • Release Date:
  • 3 / Nov / 2017
  • For Fans Of:
  • Hollow Prophet, Shrill Whispers, Osiah, Wrath Of Akhlys, Mental Cruelty
  • Links:
Signs Of The Swarm es una agrupación proveniente de Pittsburgh, Pensilvania, se dieron a conocer en la escena de la música extrema en el 2015, todo gracias a su sencillo debut que los puso en el mapa por un deathcore salvaje que hacía relucir esa faceta carente de piedad marca del género desde su mismo génesis, dejando de lado la idea de experimentar o de innovar para dedicarse de lleno a la brutalidad pura. Una estrategia que resultó favorecedora para el quinteto y les permitió acercarse a un público que pedía y clamaba por bandas que tuvieran la idea de presentar temas que fueran similares a un putazo golpe limpio en el estómago que te dejase tirado en el suelo por lo asquerosamente brutales que puedan a ser y claramente, ellos tenían la habilidad para encajar en ese molde. En abril de 2016, fue oficial su primer larga duración titulado Senseless Order, que presentó 9 tracks del más puro y frenético deathcore estadounidense, cuyo contenido es lo que podía escucharse en otras agrupaciones afines, pero la técnica y violencia vocal de CJ McCreery le daban un toque fantástico, aunado al hecho de que fue lanzado en un momento donde discos del género que tuvieran esa influencia de down-tempo eran suficientes, mas no destacaban por lo genéricos que se convirtieron. Lastimosamente, la sustancia del álbum no resolvía nada para una segunda escuchada y junto a una producción sucia se tornó molesto. Personalmente puedo agregar que esperaba mucho de ese trabajo y terminó siendo una decepción, como cierto split del mismo estilo que resultó ser una tediosa y aburrida experiencia, pero eso es entrar en otros temas...

La fiesta no terminaba por el mal inicio y durante el año fue anunciando que la banda estaba lista para defenderse frente al público, proclamando así a The Disfigurement Of Existence, su segundo LP con la tarea de demostrarnos que un grupo de potencial como éste era capaz de hacer las cosas bien. Recuerdo el día en el que fue anunciado junto a la presentación de ese asombroso artwork realizado por the one and only Par Olofsson y del primer sencillo promocional, esto fue suficiente para que volviéramos a poner nuestra atención sobre Signs ya que parecían haberse enmendado y habían encontrado la manera correcta de vendernos su producto.


The Disfigurement Of Existence es una producción que mezcla de forma exitosa una cantidad de estilos afines, tomando como base el deathcore que la banda ha confeccionado, agregándole notorios tintes de death metal, momentos blackened que le añaden un toque siniestro a la experiencia, slams (un recurso explotado inteligentemente) y notorios momentos más hardcoretas que dan como resultado un trabajo que se mueve en una misma línea pero se abre camino de diversas maneras. The Disfigurement Of Existence tiene la idea de ser brutal de inicio a fin y lo consigue con creces dejando de lado toda idea de paz, quietud o piedad.

El primer apartado y uno de los más importantes en mi opinión, recae en la producción puesto que presenta una higiene notoria, es pulcro y demuestra el interés del quinteto por no flaquear en ningún punto. Es sencillo escuchar y reconocer qué están haciendo los instrumentos dentro de cada corte, dándoles protagonismo adecuado a cada una de las partes que arman a la banda. Muy acertada decisión el permitirle a la producción hacer brillar la técnica de cada miembro y es la prueba viva de la seriedad que consiguieron en su corto año de descanso. En el análisis de la parte instrumental inicio por la cabeza de la serpiente, con el ya mencionado CJ McCreery que suena fenomenal y mejor que nunca, su disco anterior no nos permitió discernir su demencial voz al 100% pero en ésta ocasión facilitan el escuchar las blasfemias que escupe con extrema facilidad. La técnica de éste CJ no le envidia absolutamente nada a otros vocalistas de la escena y su potencia vocal es monstruosa, dando gala de todo su poderío en los casi 47 minutos del disco, resaltando además en "Failed Breed" gracias a un slam arrollador; en el cierre de la corta "Lifeless Visitors", que realiza junto a Dickie Allen (mi favorita); "Final Phase" que me permito agregar, me hace poner un cara de profundo asco cada que entra ese breakdown o, la terrorífica "Nightcrawler’s".


Los instrumentos de cuerda corren a cargo del trío de Cory Smarsh, Jacob Toy y Bobby Crow, guitarristas y bajista respectivamente, cuya labor es la de destrozar nuestros tímpanos mediante la creación de riffs ensordecedores y maléficos que logran su cometido en gran parte del álbum. Las guitarra que arrivan en una grave entonación, presentan estructuras compositivas muy apegadas al género, con poca inclusión de pasajes atmosféricos o melódicos, dejando únicamente aquellos rasgueos llenos de odio. Su trabajo en "Cesspol Of Ignorance" es simplemente sublime. El bajo por su parte, resalta en "Cowards Deathbed" junto a la batería, convirtiéndose en los encargados de crear un ambiente pre-catástrofe, destrozado por un breakdown bestial; una mayor inclusión de partes dedicadas únicamente al bajo habrían quedado perfectas para darle mayor solidez al contenido ante nosotros y que lastimosamente, no se nos permitió escuchar.

Finalmente, la batería que es abusada, violada y sodomizada por el mismísimo Jimmy Pino, es el instrumento que resalta con creces dentro del disco. Es increíble la técnica que Pino tiene para aplicarla como herramienta de tortura, utilizando con sabiduria blast-beats poderosos que encallan breakdowns lentos y cataclísmicos, destilando un uso de doble pedal soberbio y sin lugar a dudas, su labor es simplemente magnífica. Alabo su trabajo y de sus compañeros en uno de los más atrevidos temas del disco, la instrumental "Guided Into Serenity", que es una oda a las habilidades del cuarteto instrumental, siendo capaces de presentar una oleada de diversos sentimientos, entre desesperanza, desolación, paz, destrucción, todo en comunión de lo que el disco desea representar: la desfiguración de la existencia misma. Una de las mejores creaciones de la banda a la fecha.

En conclusión, Signs Of The Swarm prueba con The Disfigurement Of Existence que su finalidad dentro del deathcore es tomar la corona por las malas, y vaya que aquí eso es hacerlo de la forma correcta. Su álbum es una experiencia que para aquellos fanáticos del género es similar a un orgasmo provocado por vídeos de tortura y para los que están poco acostumbrados o no es de su agrado el estilo, los pondrá en alerta sobre si vale o no la pena adentrarse en semejante escena. El quinteto simplemente ha hecho un manifiesto en el interés de ser reconocidos como una de las bandas más brutales de los Estados Unidos y seguramente de este hemisferio del mundo, con una producción ridículamente pesada que los encamina hacia su deseada meta.

8 / 10


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