27 nov. 2017

Arthaneum es la obra maestra del grupo polaco y probablemente nadie lo vea venir.



  • Genre(s):
  • Progressive Tech Death Metal
  • Release Date:
  • 30 / Nov / 2017
  • For Fans Of:
  • Ulcerate, Psycroptic, Requital, Virvum
  • Links:
No importa lo que hagas, como artista, si dedicas lo necesario eventualmente llegará la obra que anhelas crear, eso solo tendrá que ver con la voluntad que empeñes. En la práctica del metal extremo no hay excepciones.

Redemptor es una agrupación de la que poco se habla, y aunque larga de trayectoria (iniciada en 2001), porta un corto catalogo que ya es meritorio de aplausos, lo cual me mantuvo entusiasmado al encuentro del lanzamiento Arthaneum y posteriormente obsesionado con él. Prefiero decir más sobre la banda o esperar al final de la reseña antes de ser tajante al respecto, pero, la verdad es que han sobrepasado toda su labor y no veo porque darle vueltas; si hablé de recompensas para el artista que no desiste, me refiero específicamente a que esto es la obra maestra del grupo polaco y probablemente nadie lo vea venir después de dos álbumes y un EP que, no fueron intentos sino buenos lanzamientos dentro de sus propias acotaciones.

No pienso medir las palabras al valorar las virtudes de Arthaneum. Usualmente el arte de las portadas no reserva una conexión significativa con el contenido, pero tras una severa rotación al disco puedo confirmar que en este caso sí, no es una interpretación ajena sobre el concepto de los sonidos, sino una representación fiel al núcleo del asunto que plantean y es externada por el vocalista Michał ‘Xaay’ Loranc, quien ha trabajado portadas para Nile, Abysmal Dawn, entre otros. Cualquier interpretación que origine en tu cabeza, lo que en realidad vemos es al ser humano esculpido bajo los cánones clásicos de la escultura, pintando los rostros frágiles y tramposos del hombre peleando con su especie la batalla desesperada por garraspar grandeza aquí en la tierra, la superioridad del ser que le permita el estado en el que quiera estar. Para expresar eso la banda creo el término Arthaneum, un concepto construido alrededor de Artha que en sánscrito significa “propósito”, “objetivo”, “riqueza”; el motor más antiguo de la humanidad entre conseguir estabilidad, cumplimiento y recursos, escondido detrás de sus sueños y deseos mundanos, que de forma alegórica aquí se representan con la estética artística asociada a las primeras veces que el hombre se planteó esa búsqueda de la quintaesencia de nosotros mismos. O algo por el estilo.



Pasados al plano de lo musical vemos a Redemptor desafiándose ante esas ideas, en el intento de establecer su propia marca dentro de los límites humanos, es decir, no busca elevarse a lo superior con composiciones casi-artificiales, sino bajarse a lo extremadamente elocuente que es donde nos entendemos, ese pequeño reajuste termina aportando un death metal progresista basado en la vena pura del género, con dirección fija y carácter que no se corroe al avance de tracks, por el contrario, se constituye impresionante en la llegada de una nueva canción que inicia por construir algo enorme y volverse absoluto al final de esta. La placa marca un nuevo paradigma en su obra, antes distinguida por hacer technical death metal parcialmente frio, ahora por incluir de todo y resolverse muy directo sin desperdiciar espacio alguno en sus temas, por retomar lo visceral de sus primeros trabajos y vestirlo de formas disonantes sofisticadas, con fluctuaciones mucho más dinámicas en las guitarras, vociferaciones mixtas en el rango de lo grotesco, un bajeo determinante en el poder detrás de la canción inyectado de la energía del nuevo baterista (Paweł 'Pawulon' de Antigama) a menudo cercano al límite de lo que la resistencia humana puede lograr. Componen a base de estructuras flexibles y disciplinadas, articulados de pausas, respiros y giros en la trayectoria de las canciones que acaban por enmarañar el orden incompresible de un poema con las acentuaciones idóneas que invaden de devoción hacia el estilo. Apenas puedo imaginar lo divertido que debe ser tocar piezas así.

Es un cliché decir que antes de pretender hacer poemas debes aprender a escribir, y no solo eso sino tener un control extenso sobre el lenguaje que deseas emplear. Aquí es donde la amplia experiencia de los músicos finalmente paga, pues me queda clarísimo que esto es un ensayo estricto en constante uso de “prueba y error” para ver que arreglo o elemento funciona mejor en el lenguaje del death metal que todos conocemos, no por nada la gran atención al detalle hizo que les llevara año y medio de encierro completar la producción del disco.


La mayoría del humor en el tracklist trae el recuerdo de lo hecho por Ulcerate, con densas capas atmosféricas y tonalidades neutras manchando la imagen mental que crea su sonido, pero revestido de algo único que impacta sin mostrar una fuerza superior al resto. El tema abridor, “Éminence Grise”, es un buen ejemplo de lo que explico, no necesita ser súper veloz, súper brutal o incluir exageraciones de cualquier tipo para saberse imponente, el truco está en el cómo lo dices y el tiempo que te toma decirlo. Si una canción de esta magnitud abre el disco imagina las cosas que estás por descubrir, esa fue una cuestión personal que me atrapo inmediatamente de Arthaneum y afortunadamente el instinto no se equivocó. Del otro lado el titulo “Semantic Incoherence” o “Iconic” nos sueltan una bomba de riffs limpios que me ponen a pensar en Psycroptic o algo reciente como Virvum, pero aunque arrastren una ejecución extremadamente demandante a lo largo de las piezas, creo que por lo anterior dicho debe llevar más reconocimiento en la labor progresiva del death metal.

Odio describir una sinopsis de las canciones. A decir verdad este disco tiene todo lo bueno de un disco destinado a convertirse en clásico, solo digamos que las 11 pistas crean un dialogo que desencadena diversas situaciones y las resuelve con encanto mientras mantiene la unidad de espíritu en su propósito. Ante todo la sensación que perdura es de un sonido inquebrantable que jamás pierde los estribos ni la claridad de su mensaje. Reconozco que tuve dificultad de encontrar palabras correctas y no en el sentido de que esto sea indescriptible, sino en dar una idea que no se preste a segundas interpretaciones, no puedo simplemente soltar palabras como prepotencia o superioridad instrumental ante su manera de ejecutar el género, pero es definitivamente algo producto de la soberbia y sofisticadez musical que nace en cada tema de Arthaneum lo que lo pone en la categoría de ultra-especial, donde con cada cambio y cada giro que llega, la seguridad que proyecta al hacerlo es perfecta.

Ya se le puede ver la cola al 2017 y tengo la seguridad de haber escuchado gran porción de trabajos en el metal extremo para saber lo bueno y lo excelente que tiene en lo bien ensamblado, lo técnico y la propuesta, pero ninguno se me ha presentado tan elocuente y convincente como este; Arthaneum escapa de lo predecible y los patrones bien conocidos trayendo motivos memorables, pero es más un recordatorio del porqué amamos al género que tanto le exigimos. Aquí en RTMB describimos o valoramos a como se nos da a entender cada trabajo y al final damos notas referenciando cierto nivel de expectativa hacia el material. Si este año pienso darle un 10 a algún álbum death metal vanguardista que no pretenda alterar la formula, no tengo mejor candidato.

10 / 10


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