6 nov. 2017

"Global Slaughter es una aproximación musical diferente por parte de A Night In Texas lo que les ha permitido desenvolverse de una manera más madura, utilizando sus elementos de formas distintas para sacarles el mayor provecho posible..."




  • Genre(s):
  • Technical Deathcore
  • Release Date:
  • 11 / Dic / 2017
  • For Fans Of:
  • Exile, To The Grave, Gravemind, The Senate, Crowned In Flesh, Thy Art Is Murder
  • Links:

A Night In Texas es una agrupación a la que le debo una gran parte de mis gustos actuales en cuanto al deathcore se refiere, puesto que los encontré en un período de “investigación” o “descubrimiento” de una vena más técnica en el género y que junto a Thy Art Is Murder y su famoso Infinite Death y Sumatra con su excelente Heliocratic Infinity, pusieron sobre mi mesa, un plato del que tenía cero conocimiento, pero que degusté con extrema fascinación. Allá por el año 2011, llegó a mi poder su Demo 2010 aquél que si eres capaz de recordar en lo más mínimo, recordarás que tenía la particularidad que las voces no eran más que un constante “lalalalala” y era complicado discernir las infames blasfemias que eran escupidas ante nosotros, sin embargo, la ira y brutalidad presente en el mismo era sumamente increíble. Dos años después, en el 2013, los australianos presentaron un step-up en su propuesta con uno de mis EP’s favoritos del género, Invigoration, que con cinco cortes y poquitito más de 16 minutos, voló completamente mis sesos y dejó el listón muy en alto (en base a mis gustos, aclaro) por lo que lo próximo que la banda presentara, debía estar a la altura y oh carajo, claro que lo estuvo.

En el 2015 pudimos escuchar a The God Delusion, su primer larga duración que en 29 minutos, demostró que un género que se creía muerto, estaba muy vivo y no solo ello, estaba maldito y lleno de furia con cortes como "Satan’s Upheaval" o "I, Godless" que no eran más que la máxima representación de lo que llevar al género hasta sus límites más oscuros podía generar. Luego de la salida de un Rheese Peters, vocalista que se alzó como uno de los mejores en la escena y la entrada de un desconocido Ethan Lucas, no hubo más que un gran sentimiento de expectativa, no solo en el trabajo de Ethan puesto que debía llenar unos enormes zapatos, sino de un grupo que debía mantenerse en el nivel que habían demostrado eran capaces de alcanzar y hasta superar y la presentación de "The Rotten King", junto a un mediocre split con AngelMaker hizo que hasta el fan más fiel dudase del futuro de la banda... Hasta que Global Slaughter fue anunciado y reavivó la llama de la esperanza en los australianos.

A palabras del grupo, “Global Slaughter es el siguiente paso evolutivo en todas las cosas que representa A Night In Texas. Este álbum profundiza en los aspectos más oscuros de la condición humana, el clima de nuestros dilemas políticos actuales y el daño irreversible que estamos haciendo no solo a nosotros mismos como sociedad, sino al querido planeta en el que habitamos”, por lo que quedaba más que claro que la banda se alejaba de ese acercamiento antirreligioso que los había caracterizado, para moverse en temas de la realidad social actual y eso significaba volverse más crudos para representar la crudeza misma de lo que el ser humano está viviendo hoy en día y surge la interrogante, ¿lograron cumplir su cometido?


Iniciando este análisis a grandes rasgos para irnos adentrando de a poco en este LP, es posible afirmar que A Night In Texas reformularon lo que componer música representa para ellos y es que si su disco anterior era una manifestación de la ira presente en un ser echado de los cielos que planea resurgir y conquistar, plasmada en cortes técnicos y melódicos bañados en un claro sentimiento de oscuridad, esta nueva producción no sigue ese camino, moviéndose en un sentimiento de crudeza y decepción por la situación en la que nos encontramos. Este álbum no es mejor al anterior, sino diferente en cuanto a su aproximación musical, lo que les ha permitido desenvolverse de una manera más madura y presentandoo a un grupo que ha sabido utilizar sus elementos de formas distintas para sacarles el mayor provecho posible.

La parte instrumental no ha sufrido muchas variaciones frente a lo que la agrupación ha presentado en el último par de años, siguiendo esa característica línea que se mueve entre partes cargadas de pasajes técnicos, con alto nivel de melodías y solos que se vuelven una delicia al oído, junto a partes más simples, con chugs y breakdowns que sin salirse de la caja, son entretenidos y muy bien logrados, por lo que estos elementos resultarán familiares para aquellos que ya tienen tiempo dándole fuego a los trabajos de la banda. El aspecto vocal, por su parte, es aquel que merece una mención especial puesto que el señor Lucas ha mejorado considerablemente su técnica y esto es notorio desde el primer momento, teniendo una potencia en sus lows mucho mayor a la presentada con anterioridad, escuchándose fenomenal; por su parte, sus highs se escuchan perfectos y desgarradores y lo más agradable de estos es que no pretenden ser una copia de lo que Rheese hizo en su momento, sino que tienen la personalidad de Ethan y al final del día, este punto pesa muchísimo más que hacer algo que ya se hizo o sonar como alguien más ya ha sonado.

El álbum abre sus puertas con el track homónimo, siendo éste el más extenso y el que nos permite escuchar a profundidad la propuesta de ANIT para con este nuevo trabajo, presentando un intro que crea mucha expectativa para entrar como patada al pecho dándonos una primer probada del estilo al que se han acercado en esta ocasión, un tema de apertura increíble, con unos breakdowns brutales, acompañados de los demoníacos highs de Ethan y un solo cerca del fin que es magnífico; el disco continua con la ya conocida de todos, "Population Extermination" se mantiene la línea de su antecesor, siendo uno de los temas que se ve muy influenciado por el estilo de The God Delusion, aprovechándolo de la mejor manera posible para sonar con muchísima potencia y poder.

"War Born", tercer corte y uno de mis favoritos, nos demuestra la crudeza que la banda se propone explorar, siendo muy técnica y veloz, con las guitarras jugando entre sí constantemente y fácilmente uno de los cortes más disfrutables, dejándonos un breakdown asesino, colocado justamente donde debe ir y la corta extensión de la misma le permite ser concisa y no salirse de lo que pretende mostrar; "Scorched Earth", por su parte, se vuelve uno de los temas cuyo aporte dentro de la experiencia dentro del álbum es nula, siendo un agregado más que no reluce en ningún momento, siendo un puente para "Mors Ludicrum", un necesario interludio.

Un breve extracto de Harvested.

El álbum retoma con "Genisys", y presenta la misma atmósfera profunda creada por los elementos sinfónicos presentes en el interludio, iniciando lentamente pero con mucha fuerza, devolviéndole al disco esa brutalidad con la que inició. Este presenta una idea interesante y más enfocada en la velocidad que en la técnica, con una estructura simple y muy enérgica, una muy buena forma de reavivar este trabajo. Continuamos con "Harvested" que es uno de los mejores temas, con mucho poder alzándose por la increíble técnica de Anthony Barone en la batería, y por la composición en los instrumentos de cuerda que se vuelve entretenida y endulza muy bien los oídos y ojo al breakdown que esta rola da a luz, con las voces infernales de Ben Duerr… perfecto por donde se le vea.

El 8vo tema corre a cargo de "The Moral Decay" y es una crítica a la sociedad actual y la moralidad humana tan podrida en nuestros tiempos, este tema, al igual que "Population Extermination", llega a recordar de forma satisfactoria a su anterior larga duración, con un constante juego melódico en los riffs de las guitarras que le dan un estilo muy propio. El penúltimo tema, "Social Serpent", es otro que no logra relucir, sintiéndose como un mero complemento o agregado en el disco, no es un bajón puesto que mantiene la línea de sus hermanos mayores, pero no presenta absolutamente nada que la haga resaltar como es debido; el cierre corre a cargo de "Death March" que nos muestra a un A Night In Texas diferente y tratando de salirse de sus esquemas, un tema más profundo, con mayor feeling y acompañado de un teclado como agregado que suena fenomenal, y en su constante cambio de velocidades, es posible comprender a plenitud lo que la banda quería demostrar con este nuevo disco: el decaimiento de la sociedad actual. Un cierre digno de un trabajo como este.

En resumidas cuentas, Global Slaughter es el testimonio de una banda que pretende desprenderse de su pasado y de lo que los caracterizó una vez, para madurar y avanzar hacia nuevos terrenos y explorar lo que pueden hacer como músicos. A Night In Texas venían de hacer un split muy pero muy débil y carente de un contenido real, pero el tiempo que tomaron para descansar y reinventarse, ha sido usado de forma satisfactoria para presentar un disco increíble y que respeta lo que representan. Este álbum es un acercamiento diferente frente a lo que la banda ha hecho con anterioridad y han logrado demostrarle al público que todavía tienen una fuerza tremenda y aún con los errores que cometidos, su extensión y su constante presentación de estilos lo vuelven uno de los trabajos australianos mejor elaborados del 2017.

8 / 10


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