13 nov. 2017

"Ashvattha deja de lado la idea de ser exageradamente experimental, para convertirse en un trabajo más serio y conciso..."




  • Genre(s):
  • Technical | Progressive Death Metal | Experimental
  • Release Date:
  • 17 / Nov / 2017
  • For Fans Of:
  • Cephalic Carnage, Rivers Of Nihil, Psyopus
  • Links:
The Last Of Lucy es una agrupación estadounidense que andan haciendo ruido desde el año 2006, moviéndose en uno de mis estilos favoritos y predilectos: el techdeath. La banda se ha caracterizado por sus constantes experimentaciones dentro de este estilo, moldeándolo a su gusto y presentando una propuesta que logra resaltar por una personalidad única y muy característica del quinteto, que no se siente de ninguna manera una mera copia vacía contenido. Iniciando su discografía con un Euphoric Obssession en el 2010 que era caótico, experimental y un desmadre completo de inicio a fin y si no fuese por la calidad de producción tan sucia, podría fácilmente decir que es excelso y creado de forma en que mientras más incomprensible sea, mucho mejor; Exalted Compositions, su continuación, lanzado en el 2014 fue un step-up dentro de su complejo estilo, con una producción más limpia y una forma de composición que si bien, se mantenía como difícil de digerir, parecía seguir un camino muy claro, dejando de lado ese sentimiento de desorden carente de fin.

En resumidas cuentas, The Last Of Lucy se han caracterizado por salirse una y otra vez de la caja de un género que constantemente ve cómo sus muros son destrozados para presentar nuevas reglas y estilos de composición. Sin embargo, luego de 3 años de descanso, tiempo invertido en un proceso de madurez y reinvención, finalmente somos capaces de escuchar a un grupo que parece haber perdido su esencia caótica para reemplazarla por una más inteligente, que sabe que no debe sonar como una constante mezcla de estilos, para dar paso a una muestra de técnica con mucha sabiduría y mayor nivel de contenido. Fue así como Ashvattha fue concebido y representa una revolución dentro de lo que Lucy representa.

Instrumentalmente, este larga duración deja de lado la idea de ser un producto exageradamente experimental, careciendo de esa esencia estridente para convertirse en un trabajo más serio y conciso, con muchos puntos altos en los 41 minutos que lo componen, dándonos una experiencia similar a un carrusel en constante movimiento, desde partes muy tech, hasta cortes progresivos y llenos de un ambiente de jazz maravilloso, sin olvidar muchas atmósferas pacíficas pero muy necesarias para darle un respiro al disco e "Hypostatize" cumple muy bien con esta tarea. A comparación de sus hermanos mayores, este se vuelve más simple pero presenta una fuerza mayor, con una clara idea de ser un trabajo de techdeath fluido, disfrutable y que no pretende apantallar de ninguna forma, por lo que no se vuelve una complicada tarea comprender lo que los estadounidenses planean presentar.


Como he dicho anteriormente, la banda se ha decantado por un estilo de techdeath que se vuelve muy interesante por la forma de composición que les caracteriza. Tenemos en una primera instancia, el dueto de Gad Gidon como guitarrista principal y Christian Mansfield como segundo guitarrista, pero con un peso enorme dentro de la esencia del álbum; ambos se encargan de crear riffs deliciosos al oído como los presentes en "Obsidian Archetype" o "Fornication", que presentan un constante juego entre pasajes melódicos, cortes experimentales, momentos de alta velocidad, puentes lentos y muy atmosféricos y el uso de solos que le dan un toque excelente a su trabajo, haciendo énfasis en el presente en "Chapter III – Ashvatta Awaits". Ricky Fregosi es el encargado del bajo y como es común en este estilo, tiene un protagonismo increíble, con un bajo que tiene un sonido adecuado y es posible escucharlo con mucha facilidad, convirtiéndose en el encargado de marcar el camino a seguir para los demás instrumentos.

Brandon Millan es la mente detrás de la batería y es uno de los puntos fuertes de Ashvattha, demostrando constantemente una técnica en su instrumento demencial, sabiendo cómo y dónde utilizar blast-beats que son una delicia, demostrándolo en cortes como "Advertent Avidity" o "Agarttha" y a su vez, es capaz de detener la masacre para dar paso a momentos lentos y atmosféricos; una titánica tarea, realizada nada más y nada menos por un titán en su instrumento. Finalmente, Josh De La Sol es el encargado de poner las voces en el grupo, con un papel respetable mas no memorable, presentando únicamente lo que debe presentar, careciendo de momentos donde sea capaz de resaltar por su potencia vocal, volviéndose uno de los puntos débiles de este disco.


Uno de los puntos fuertes y un agregado que personalmente me cautivó desde la primer escuchada fue la inclusión de un saxofón con un protagonismo que solo puede ser tachado como el indicado, no se vuelve un elemento abusado solo porque suena bien, sino que cuando hace acto de presencia, lo hace con un porqué muy claro y que hace realzar los pasajes atmosféricos creados de manera natural, ejemplos de ello los presentes en el cierre de "Chapter I – Epiphyte" o la apertura de "Chapter III – Ashvattha Awaits", que son las dos caras de la moneda, el fin del capítulo y la apertura de uno nuevo. Este, unido a las complejas ideas de la agrupación lo vuelven un elemento que le da un toque único al álbum y te mantienen a la expectativa de los siguientes temas, junto a lo que la banda ha preparado para cada momento del disco.

En contraparte a los puntos altos presentes en esta experiencia, no hay que pasar por el alto el mayor defecto de Ashvattha: una producción sucia que no permite disfrutar a plenitud un trabajo con tan buen contenido como este. En ocasiones, la mezcla de las voces llega a hacerlas sonar sonsas y sin fuerzas e inclusive, las vuelve difíciles de comprender, también hace que las guitarras no tengan la fuerza necesaria para lo que están tocando y se arruinen partes muy pero muy creativas y dolorosamente, le restan puntos a una batería que puede -y debe- tener un sentimiento de poder que no la haga vacilar en ningún momento. Este punto ha sido algo que la banda no ha podido mejorar a la fecha y no cabe duda que si no se le presta la atención debida, seguirá siendo un ancla para su propuesta.

En conclusión, The Last Of Lucy dejaron de lado su habitual forma de composición que únicamente ellos saben cómo hacer, para dar paso a un álbum maduro y que los encamina de forma correcta en el campo de las ligas mayores dentro del techdeath. No cabe duda que hay muchos puntos que aún deben ser trabajados y pulidos y otros deben ser destrozados y reinventados para dar paso a una oleada de ideas nuevas y frescas, al más puro estilo de los estadounidenses. Ashvattha es muy bueno, es entretenido y está armado de la mejor manera posible, sin embargo, no es memorable ni mucho menos un must-listen para los fanáticos del género y únicamente si la curiosidad te mueve a darle una probada al mismo, te demostrará que el quinteto tiene mucho que ofrecer pero todavía no saben cómo ofrecerlo.

7.5 / 10


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