9 oct. 2017

"La línea trazada por este nuevo disco de Major Parkinson no podría ser más clara, pero solo para aquellos que saben apreciar la locura del arte y al corazón de la mente"




  • Genre(s):
  • Dark Cinematic, Progressive Pop, Experimental
  • Release Date:
  • 27 / Oct / 2017
  • For Fans Of:
  • Low Frequency in Stereo, Misty Coast
  • Links:
En tiempos modernos se han roto muchos estándares, muchos caen en la falacia de pensar y decir que todo lo que se considera nuevo y refrescante ya se ha hecho en el pasado, si bien antes la explotación creativa daba a conocer los límites de la mente humana en estos tiempos ni siquiera los espectros opuestos pueden considerarse el mismo limite. Hablamos de escenarios y caminos cruzados que al encontrarse cara a cara se percibe una grata incomodidad en el aire pero de alguna forma logran consumar tratos y amistades que resultan en algo fuera de lo común, los mismos estilos y facetas tienden a proyectar propios deseos de poder ser completamente lo opuesto a lo que ya son, las melodías metódicas y oscuras desean apelar al mágico sentimentalismo mientras que las notas danzantes y alegres planean vociferar sollozantes e intranquilas atmósferas; una es el reflejo de la otra y convivir juntas en un campo de sentimientos encontrados es solo el comienzo para dar a luz a un alarmante espacio llamado Blackbox, donde los espejos consumen las distantes energías y como resultado colapsan ante tan caótica pero impresionante propuesta.

La percepción a veces engaña a la realidad y no todo es lo que creemos ver o escuchar, lo cierto es que la línea trazada por este nuevo disco de Major Parkinson no podría ser más clara, pero solo para aquellos que saben apreciar la locura del arte y al corazón de la mente. De un modo bizarro, este nuevo mundo musical nos hace adictos a su propuesta de amar la incomodidad, porque en verdad, este disco grita una sensación de inseguridad por todas direcciones, no porque asuste sino porque los cambios son impredecibles sin ser abruptos ni agresivos, no estamos hablando de un disco temático de terror que aporte gritos, llantos o algún elemento de horror, pero sí una atmósfera negra pero muy ligera. Catalogar lo que este disco ofrece es ser injusto para ellos, pues las descripciones palidecen ante la verdadera esencia del disco, en mi ignorancia y poco conocimiento de este proyecto podría denominar la forma de composición de este disco como si Tim Burton y Guillermo del Toro hubiesen podido concebir un hijo y este niño se hubiese hecho un compositor, tomando la fantasía de ambos extremos y juntándola con la proporcional oscuridad. Y al igual que ambos materiales, es extraño, es raro, pero no puedes dejar de consumirlo.

Como toda buena historia este disco “tarda” un poco en llevar el desarrollo a niveles perceptibles, eventualmente llega al punto para ponernos en perspectiva de lo que sus dementes ojos y cabezas lograron crear, al entrar a la morada de la locura vemos una realidad completamente distorsionada y descompuesta al antojo de la banda, paradójicamente orquestadas por coherentes melodías y completamente cuerdas sin ningún quiebre o ruptura presente en ellas.


Dicen que el principio siempre es difícil y si bien el primer tema “Lover, Lower Me Down” no es exactamente algo colorido de escuchar, tampoco es algo malo, como tema introductorio puede dar una perspectiva completamente diferente del disco a aquellas almas aventureras que hayan deseado escuchar este título. Las negras pero fantasiosas tendencias que cubren el aura de esta canción son formadas por sencillos tiempos musicales en percusión y en sintonización de la atmósfera que van de la mano con una pesada y cansada voz, todo eso se torna más envolvente cuando cierta parte de la canción toma un rumbo progressive infectando a las guitarras, cuerdas y teclados para convertirlos en rodantes y psicodélicas luciérnagas dentro de la negrura. ¡Pero oigan! esto solo fue un poco de lo que vivimos en el primer tema, la fiesta de esta no tan perpetua oscuridad aún no comienza.

Después de ser invitados a los extravagantes y deliciosos tragos de esta fiesta llamada Blackbox,los invitados deben llevarse mejor con su anfitrión, que después del primer tema empieza a adoptar una actitud con más confianza, más easygoing, más buena onda, como partículas de polvo que se limpian después de un sacudido baile, la dirección del disco va tomando aires más animados, manteniendo esa misteriosa otra cara, que más que ser un lado negro es ahora más clara pero enigmática, sigue llamado la atención y que no nos deja quitar la vista del inaudito siguiente acto que se está a punto de cometer para impresionarnos.


Sin tener un rostro físico, esta experiencia nos muestra demasiadas expresiones faciales y hasta corporales a través de todo el disco, principalmente en sus diferentes y casi bipolares facetas musicales, para tener una base pop, el disco no cae en el pecado ni en el cliché de dejar este género a la merced de una custodia meramente electrónica, como el tema “Night Hitcher”, donde la superficialidad musical es suavemente tocada pero respetando la creatividad cinemática del mismo para no dejar un sabor hueco en la boca. Esta canción también tiene su retorno/cameo y contra parte orgánica en “Isabel – A Report To an Academy”, donde los mismos tiempos del tema anterior se vuelven a repetir en ciertos momentos de la canción, ahora demostrando una base rock más fuerte, con una identidad instrumental más variada y rica en sonidos, ejecutando el mismo beat con la inclusión de las percusiones y las hermosas cuerdas repitiendo la misma melodía pero de un sabor más refinado dentro de la locura cronológica del mismo tema que demuestra jugueteos infantiles, somníferos momentáneos y saltantes escenarios. Hablando de la identidad instrumental del disco, cabe destacar lo variada que es y cómo resalta cada tema como si fuesen ojos azules en un rostro bien esculpido, en presencia del progressive y cada esquina donde esté está parado. La locura coreografiada de “Baseball” es un tema teatral donde el sentimiento y motivo desenfrenado resalta gracias a la dirección alegre multi instrumental del mismo, es un baile bajo las estrellas donde el buffet incluye ejecución de trompetas, cuerdas, saxofones, cuerdas, beats y dueto de voces, francamente el mejor tema de todos.

Para un disco donde la versatilidad se respira en el aire, debo decir que hay temas que sí parecen dejados atrás o de relleno, el preferitismo es factor que se distingue a leguas, a pesar de que son pocos y su sentimiento musical es delicioso, se siente el esmero para hacer de las otras canciones algo mucho más memorable. Si, Blackbox es un disco superficial que gusta de demostrar su belleza, como un crush natural de las personas, este título no puede dejar de encantarte por su hermosa estética, pero más por su inteligente forma de atrapar por medio de una ejecución donde la técnica no es cruda ni poco sentimental, llegando a la formula deus ex machina pero al mismo tiempo rompiendo la misma para causar conveniencia y sorpresa ambiental. Sin lugar a duda de los mejores discos progresivos del año y me atrevo a decir el mejor en cuanto a pop se refiere.

10 / 10


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