1 oct. 2017

"A una década de lanzar su material más elogiado, aún les queda jugo para exprimir y producir una bestia de fuerza intimidante."



  • Genre(s):
  • Melodic Death Metal
  • Release Date:
  • 06 / Oct / 2017
  • For Fans Of:
  • Arsis, Enfold Darkness, At The Gates
  • Links:
Lleva trampa el hablar de grupos de los que (posiblemente) ya se ha dicho todo. Personalmente se trata de una banda que no deja de gustar, pero el estilo que mantienen simplemente dejó de ser preferencia. Aun así, sin importar lo mucho o poco que me interesen actualmente, esta doble reseña no sería si no hubiera cosas buenas que declarar del nuevo álbum.

The Black Dahlia Murder, con tan surtida discografía y el peso de su nombre después de 16 años de existir, le alcanza para encontrarse todo tipo de fan en cualquier rincón del mundo, y de hecho así es, resumiéndose a dos tipos: los que escuchan y disfrutan los nuevos esfuerzos de una banda que ya no tiene dudas que aclarar y el resto (desafortunadamente la mayoría), los que se pierden haciendo comparaciones de lo que no es o han dejado de presentar conforme sus orígenes, pasando por alto los detalles que ofrece cada álbum valorado individualmente. No puedo decir que sea malo, pero al menos en mi experiencia tampoco es bueno hablando del progreso de algún grupo, y es que en cada conversación sobre ellos no ha faltado quien haga mención a trabajos de la década pasada, queriendo desacreditar el álbum en cuestión sin conocerlo por lo que en realidad es.


Lanzamiento tras lanzamiento The Black Dahlia Murder siguió creciendo y fortaleciendo su fórmula, si no lo hacía avanzando al menos nunca ha echado la reversa, sin embargo, el mundo del metal (visto en la superficie), desde Ritual parece no importarle la contundencia con la que continúan produciendo dentro de un género debatiblemente moribundo. Los puntos de vista sobre Everblack y Abysmal están muy divididos e inclinados hacia lo negativo. Desde mi asiento puedo imaginar a la banda harta de la situación e ideando algo definitivo que de una buena vez los haga cambiar de página. A 10 años de Nocturnal (el álbum mayor referenciado desde pinche siempre) y con Brandon Ellis de nuevo guitarrista, se tuvo la oportunidad de refrescar su sonido más allá de lo simbólico; el momento era perfecto para plantar un nuevo hito en el nombre de The Black Dahlia Murder, así que, después de un tour en celebración al décimo aniversario ya nos tenían preparado a Nightbringers.

Tras darle la primera vuelta al disco no me quedaron dudas de este resurgimiento. Con mi escepticismo y todo lo demás, la facilidad con que acaba convenciéndome sin alterar su piedra angular me confirmá que vale la pena antes de siquiera saber en qué consiste, así fue que invité a Alain a que tambien compartiera su opinión y ver dónde estamos.

Alain: De acuerdo. La fórmula y sonido de la banda han permanecido en la misma línea prácticamente desde Ritual (2011), siendo casi imperceptibles las leves distinciones que han tenido los discos posteriores a esa fecha. No obstante, la banda en virtud de su experiencia logra mantener una consistencia digna de admirar en su música, tan es así que Nightbringers viene a resarcir su sonido con un tracklist atemorizante, lo cual a estas alturas del partido ya es muchísimo que declarar. El disco como de costumbre no rompe esquemas, guarda la ingesta violenta, pero combinándola con toques frescos de su naturaleza ofensiva; suenan relativamente más enfocados en la pesadez y encausar la melodía con el propósito de desembocar en esos momentos específicos. Siguen siendo un fuerte huracán que destroza a su paso, pero se nota intención y ahí radica gran porcentaje de sus ventajas.


Por demás superiores a lo que el melodic death metal de la generación ofrece, más aun si contamos el desempeño de Trevor que no da señales de perder fuerza. En mi opinión, este disco es un tanto más violento que sus 2 antecesores, aportando un enfoque que mezcla lo hecho en Abysmal con las ideas que la banda plasmo en el EP de covers titulado Grind em’ all, perceptible en especial en temas como “Catacomb Hecatomb”. Respecto de la instrumentación, en particular los solos de guitarra siguen siendo igual de buenos con el nuevo guitarrista que los escuchados en sus anteriores materiales, guardan ese toque melódico y virtuoso a la vez, dando un nivel de ejecución excelente a los temas en que aparecen. En cuanto al carácter melódico del disco, el tema que se lleva el acto es “The Lonely Decease”, en particular a partir del minuto 2:40, el tipo de corte en los estilos que incurren es asombroso, dando paso de una calamidad a una tranquilidad que se ve interrumpida por una cruda voz en compañía de guitarras con punteos fulminantes.


La musicalidad queda exenta de dudas y el estilo que profesa es inamovible, conociendo eso de antemano la parte que me interesaba era descubrir si el cliché en el que se han convertido lograba aportar cierta novedad a su nombre. En la mayor parte lo consigue. Nightbringers es auténtico y ascético ante el resto, es probable que la clave esté en su sonido más crudo, a beneficio de las formas tradicionales que lleva impuesto The Black Dahlia Murder, logrando que sea diverso, un tanto inusual y no aburrido en absoluto. Si a una década de lanzar su material más elogiado, manteniendo un score consecutivo de material cada dos años, aún les queda jugo para exprimir y producir una bestia de fuerza intimidante, pues bueno, bienvenidos sean otros ocho álbumes más.

8.5 / 10


¿Cuál es tu opinión?

Copyright © 2017 RTMB