30 sep. 2017

«Es una representación de la realidad, del pasado que llega a los labios con tanta sed como una orquesta de vértigo, fulminante como un millar de satélites orbitando la estratosfera...»



  • Genre(s):
  • Post-Metal | Doomgaze | Sludge
  • Release Date:
  • 6 / Oct / 2017
  • For Fans Of:
  • King Woman, Obscure Sphinx, Hum, Moanaa, Milestone One, ISIS
  • Links:
Directo desde New York, tenemos a Spotlights, nombre que si no les es familiar, les quedará grabado para cuando terminen de escuchar lo que nos proponen. Encontrándonos a tan solo una semana del lanzamiento oficial de su segundo larga duración, llamado Seismic, el dúo establecido en Brooklyn reafirma con decisión su carrera al reconocimiento y el éxito. Conocidos anteriormente como Sleep Lady, el matrimonio del multi instrumentalista Mario Quintero y la bajista Sarah Quintero formulaban ya un sludge/stoner rock que emitía pulsaciones muy diferentes del resto de las bandas de la escena, y es que cuando te encuentras en la cuna de bandas tan importantes como Biohazard, Behold the Arctopus, Kayo Dot, Blind Idiot God, etc., necesitas mostrar cuáles son tus fortalezas desde el principio, e ir desarrollando nuevas habilidades para destacar. Tales destrezas les ganaron la atención de eminencias como Aaron Harris y Brad Boatright, quienes se encargaron de la producción y la mezcla de su material del 2012, So Long Lonely Ghost. A partir de entonces no han hecho sino hacerse la joven promesa de varios músicos y celebridades, siendo los más renombrados Chino Moreno de Deftones, y The Melvins, banda con quienes el dúo se encuentra de gira en este momento.

Ya consolidados con el nombre que portan en la actualidad lanzaron un LP llamado Tidals; un sólido debut donde matices de shoegaze y un peculiar sludge se mezclarían para dar forma a seis canciones llenas de highlights y rutas de escape hacia lugares que rayan con una ambivalencia entre una distopia y una utopía. Si bien este material no terminaba de contener la versatilidad magnifique que muestran en la presente producción, ya daban pistas de a dónde buscaban dirigirse, y es que en Seismic nos encontramos con un derroche de melodías y juegos de voces soporíferos que se esconden entre un maremoto de pudor, cuyas aguas corroen hasta los mismos huesos. Una sinergia de growls y riffs espesos, se llevan con la corriente cada pieza arquitectónica dejada por los que estuvieron antes que ellos, mientras que las melodías y los coros trazan el plano de construcción de lo que sustituirá aquél páramo.


Puede ser difícil encontrar un momento de confort en el sentido más hedonista de la palabra, pues este disco es la representación sonora de una relación pasivo-agresiva (vamos, que no hablo del matrimonio de los Quintero) que pone en pos de juicio el bienestar emocional. En un mundo donde se vuelve casi imposible hacer música nueva, o que por lo menos conserve un poco de esencia original, nada es intocable o inalterable, y es por ello que el más inusual de los acoplamientos, aunque intrigante, ya no va acompañado de gran polémica y cuestionamientos sobre si es o no compatible, sino más bien sobre qué nivel de funcionalidad podrán alcanzar con dicha mezcla. Spotlights se vuelve una banda catedrática en ese aspecto: no se trata de cómo mezclar X con Y sin que suene como un montón de sonidos empalmados, el verdadero problema es hacerlo cuando caer en la monotonía de uno o ambos géneros es algo muy posible, especialmente si se tratan de aquellos que engendran calcas sin fin de las bandas que marcaron tendencia. Vamos, la tarea se vuelve ridículamente difícil de realizar, y en realidad no es algo evitable del todo, pero comprendieron bien las reglas del juego y las doblaron a su favor.

Nuevas fronteras son creadas cuando se infusionan dos estilos tan diferentes, y las antiguas se derriban sin más, no hay dictámenes que seguir, eso es justamente por lo que podríamos considerar como pioneros a Spotlights. La experiencia estética provocada por sus paisajes tan psicodélicos y la vorágine de cuerdas es como pocas otras dentro del metal, dicho ésto, Seismic evoca muchas imágenes y sensaciones que otras bandas tal vez han plasmado en su música con anterioridad, pero con una metodología un tanto distinta. Tal similitud es parte de un proceso de producción colectiva que se divide en varias etapas y subprocesos (concepción de la idea, selección de los componentes más adecuados para su ejecución, la estructura y el tiempo en que ésta debe tomar parte, etcétera) que surgen tan naturalmente, que se hace de forma inconsciente y casi automática una vez que se encuentran en sincronía todos los elementos. Bandas como SubRosa, King Woman y Lethe son dos de las agrupaciones que funcionan similarmente, provocando sensaciones muy cercanas la una de la otra, como si se tratasen de parientes que anhelan por igual a esa frívola y melancólica presencia que se oculta en la mecánica y la sónica de la música post.

Me encanta que sin darme a la tarea de buscar cosas nuevas, éstas lleguen a mí cuando menos lo espero. No hay mejor sensación (y mis compañeros del staff seguro estarán de acuerdo conmigo) que ver en el correo de la página materiales, que sin haber escuchado una pizca de ellos, es fácil darse cuenta de la gran fidelidad que hay en ellos. Y es que si eres fan de bandas como Spacemen 3, 93MillionMilesFromTheSun, Sun Dial y hasta Slowdive vas a quedar encantado con el lado más suave; por el lado más duro recomendaría sin dudarlo a cualquier fan del sludge y el post-metal, sobre todo para aquellos que disfrutan de Cult of Luna (y Julie Christmas), Jesu, Fvnerals o Inter Arma. Seismic es la reconciliación de grandes ideas con una cohesión increíblemente sólida, que seguramente seguirá sorprendiéndonos en el futuro. Spotlights juegan a la seducción por minutos, el tiempo es suyo, o ese momento que recordarán por separado cuando las ondas sonoras se disipen, cuando la acústica se mezcle con la sangre y del suelo crezcan árboles de luz oscura. Es una representación de la realidad, del pasado que llega a los labios con tanta sed como una orquesta de vértigo, fulminante como un millar de satélites orbitando la estratosfera, vestigios de la que alguna vez fue una civilización exorbitante.

8.5 / 10


¿Cuál es tu opinión?

Copyright © 2017 RTMB