21 sep. 2017

"..el arte detrás de un tipo de álbum que es difícil de describir pero fácil de sentir, el sello distintivo de Being As An Ocean que ha logrado otro lanzamiento de altísima calidad."




  • Genre(s):
  • Melodic Hardcore | Post-Rock
  • Release Date:
  • 8 / Sep / 2017
  • For Fans Of:
  • Hotel Books, The Elijah, La Dispute
  • Links:
Soy fiel creyente de que la satisfacción más grande que podemos recibir de una banda es sin duda alguna cuando logran conquistar y llegar a los rincones más recónditos de nuestro ser, objetivo que muchas veces se ve mermado por el hecho de que cada persona es un mundo y llegar a ese grado de conexión para poder tocar a tantísima gente es ciertamente muy complicado, pero no imposible. Dicho esto, no es ninguna novedad que las agrupaciones que alcanzan ese propósito son las que se dirigen directamente al centro de nuestras emociones, el corazón, a base de temas personales muy comunes, emociones intensas y sobre todo buena música, es ahí donde podemos ubicar a la banda de la que aquí les hablo, Being As An Ocean.

No creo que sea necesario más introducción sobre ellos, se han consagrado en el top de bandas que tienen ese estilo sentimental en la rama del hardcore melódico, ya todos conocemos su nombre, cosa que me da muchísimo gusto, ya que he sido testigo de ese crecimiento acelerado por tener la fortuna de haberlos escuchado desde su inicio. Y bueno, cuando la expectativa es así de grande la verdad cualquier lapso de tiempo, por más corto o largo que sea, parece eterno, como en este caso que su último trabajo fue apenas hace dos años con su larga duración homónimo, el cual dejó claro que la personalidad de BAAO ya ha sido bien establecida, porque lo mejor que le pudo pasar fue por allá de 2014, si bien ya era una banda grande desde antes, la adición de McGough (ex-The Elijah) y esos coros tan penetrantes eran la pieza clave para convertirlos en todo el movimiento musical que son ahora, dando otro gran paso con Waiting For Morning To Come.

Aparte de la transición de disquera de InVogue a Equal Vision Records y un cambio más en su alineación (nuevo baterista), pocas señales habían dado desde su material anterior, conservando el alto nivel de hype y haciéndonos esperar ansiosos a sus fieles escuchas. Una de esas pocas pistas sobre su nuevo material fue el tracklist que revelaron justamente el 10 de mayo, donde se confirmó la presencia de los temas lanzados el año pasado y que no se sabía si formarían parte de éste, "Dissolve" y "OK". Luego, empezaron a tocar otro de nombre "Black & Blue" durante sus shows en vivo que prendió mucho a los fans y por suerte también está aquí. El primero que conocimos fue "Dissolve", Quartuccio haciendo esos cantos entre hablados y coreaditos que me encantan, una letra que cantarán todos aquellos fans con un corazón roto y dañados por una relación, hasta las lágrimas sin temor a equivocarme, porque a mi me da escalofríos y nunca he pasado por una situación así de desafortunada. El llamado "OK" fue un gancho perfecto para no alejar los oídos de la banda, los escuchamos cien por ciento ambientales con coros bastante quietos (aunque más triste que los tres tristes tigres) que nos inducen al instante en un cándido trance relajante. "Black & Blue" contiene la lírica poética que atrapa, periodos de calma muy amigables pero que se sienten como flechazos con punta de diamante bañada en un opio sentimental sin igual, nadie lo hace como ellos.

La fecha estaba establecida, se suponía que Equal Vision liberaría el álbum el 9 de junio, cosa que está por demás decir, no sucedió. Lo peor del caso fue que en ese momento no hubo ningún tipo de comunicado, ni por parte de la disquera ni por parte de BAAO, aunque sí existían los rumores de lo que terminó siendo cierto; algunas complicaciones en los asuntos legales y de firmas fueron lo que les hizo imposible publicar el lanzamiento, lo que tanto ansiábamos desde hace muchísimos meses se veía más lejano que nunca.

Por suerte la espera no duró tanto, la disputa se vio resuelta alrededor de dos meses después, a mediados de agosto, cuando la banda hizo la publicación diciendo que desde ese día serían dueños de su propio contrato, alejándose de las disqueras por el momento y trabajando este lanzamiento de manera independiente. Junto a esto, "Thorns" y la ya sonada "Black & Blue" llegarían a nuestros oídos algunos días después. "Thorns" siendo una magnificencia, con una faceta tipo cinematográfica de la banda, lo digo porque el tema podría fácilmente ser el tema principal de alguna película, de principio a fin hacen gala de muchos recursos propios de los tracks usados en el séptimo arte, un beat firme un tanto alejado de lo que no tenían acostumbrados, pero increíble.


Y así llegó WFMTC, liberado un par de días antes de la nueva fecha marcada por los chicos (8 de septiembre), mismos días que estuve un poco atareado con otros pendientes que tenía, por el hype que cargaba y por ofrecer un mejor resultado al escribir esta reseña, decidí no escucharlo hasta que me sintiera listo y "a modo" para hacerlo. La espera no pudo evitar los spoilers, los cuales no afectaron tanto la forma en la que yo estaba predispuesto respecto al álbum (imparcial), ya que pude leer algunas opiniones donde se le nombraba como el mejor álbum del cuarteto a la fecha pero también (y quizá en mayor medida) donde se les rechazaba el esfuerzo de una forma muy despectiva, dejando la balanza en mi pensamiento prácticamente fija. Quienes criticaron y cuestionaron la llegada del disco tenían de cierto modo la razón al describir la estructura de éste, pero no al justificar su opinión, absolutamente. Al escuchar de una los 14 temas que conforman Waiting For Morning To Come es palpable otro desvío en la dirección que ellos habían estado ejerciendo desde su origen, ya que si bien siempre han venido usando arreglos ambientales para proyectar a mayor escala la repercusión de la música sobre nosotros, nunca se había dado como resultado algo donde eso mismo estuviera a la par del desfreno y el furor característico de esas canciones de puro hardcore melódico que les dio la fama hace algunos ayeres. Cambio que según lo veo es totalmente respetable, si tomamos en cuenta que no son elementos ajenos a lo que han profesado anteriormente, las opiniones negativas extremistas están muy fuera de lugar porque en realidad en el material se percibe un concepto continuo que no solo es apoyado por las cuestiones instrumentales y los trances a un nivel más profundo, sino que ya tienen la misma importancia que ya sea un breakdown, o unos gritos indiscretos de Joel, o unas desafinadas guitarras que gritaban un desorden apoteótico en álbumes pasados, esa es la manera en la que decidieron seguir el concepto del álbum y para lograr adentrarnos en él es necesario tomar todos y cada uno de sus sonidos, así nos podríamos dar cuenta de la grandeza que producen.

Casi a manera de apóstrofe se manifestaron muchos supuestos decepcionados y pues nada que ver, leer que las instrumentales y los pasajes ambientales eran reprochables solo deja en evidencia la falta de comprensión que aún existe entre los mismos seguidores que alguna vez se declararon fieles entusiastas de un movimiento, pero que ante una variación (porque eso es, la esencia sigue siendo la misma) se creen con el derecho de execrar un trabajo con un background fenomenal... así no funcionan las cosas.

Es todo, resta mi recomendación a toda persona para que le pegue una oreja a Waiting For Morning To Come de modo objetivo, de preferencia tomándose de una sus 50 minutitos para apreciar lo que es el arte detrás de un tipo de álbum que es difícil de describir pero fácil de sentir, el sello distintivo de Being As An Ocean que ha logrado otro lanzamiento de altísima calidad.

8.5 / 10


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