5 jul. 2017

Este álbum es una buena herramienta para meditar y converger con uno mismo ese el punto fuerte y lo que convierte a Solitary IV en un material descomunal.



  • Genre(s):
  • Experimental Metal, Ambient, Dark Folk
  • Release Date:
  • 30 / Jun / 2017
  • For Fans Of:
  • SubRosa, Tehni, The Dale Cooper Quartet & The Dictaphones
  • Links:
En una noche donde el insomnio se apoderaba de este humilde reseñador y mediante la interacción con los colegas, tuve la oportunidad de escuchar un mágico y majestuoso single titulado "Solitary", ya saben esas canciones que te atrapan en menos de treinta segundos, la cual promociona el álbum Solitary IV del grupo musical noruego The Soundbyte. Ya investigando un poco de ellos, se presenta que todas las ideas creativas son dirigidas por su miembro líder Trond Engum, un músico ya consolidado por otro proyecto un poco más famoso en las vanguardias de Noruega llamado The 3rd and The Mortal.

The Soundbyte se proyecta como una banda de Experimental Metal, el cual posee muchos tintes de un subgénero muy particular como lo es el Dark Folk. Ya son unos viejos lobos de mar, con una trayectoria que está a un año de las dos décadas. Más te vale creer que estos noruegos saben lo que quieren lograr con su avanzada condición experimental.

Ahora bien, Solitary IV nos adentra a un tipo de música que su primordial objetivo mediante su desarrollo es generarnos un paisaje boscoso, un paraje lleno de ideas, reflexiones y demás invitaciones introspectivas por medio de espectros sonoros irracionales en los cánones del metal, infectando diversos sentimientos que distorsionan nuestro entorno para enfatizar lo que asimilamos con nuestro sentido auditivo.


Es un álbum con menos de cuarenta minutos, excelentes para disfrutarlo en una hora de ocio, aunque bien, Solitary IV se presta para reproducirlo en cualquier situación, así de versátil logra ser debido al nivel de experiencia que ostenta The Soundbyte en sus integrantes. Estos tipos lograron conceptualizar las propiedades armoniosas adecuadas para fragmentar el alma, algo que gracias a los intentos y errores de sus demás discos han podido lograr hasta ahora donde las canciones tejen complejas emociones para ampliar el campo de interacción con el oyente. Por otra parte, para desmenuzar a Solitary IV a tal grado de exprimir y exponer toda su belleza tenemos que plantear una situación ideal para explicar su funcionamiento como obra artística. El caso en rasgos generales es describir la experiencia al escucharlo de forma detallada. Al momento de reproducir la primera canción titulada “Fanfare” se presenta el primer panorama que se desea construir en nosotros mismos para atraparnos y obligarnos a seguir indagando en Solitary IV, esta atmósfera producida por sonidos penetrantes, melodiosos y con carácter son para apaciguar al público, ahora bien la situación se puede intensificar un día nubloso tal vez lluvioso ya que genera un ambiente mágico por la compatibilidad con la temática a desplegar.

Continuando con el álbum se encuentra la primera parte musical conformada por “Descending” y “North” donde se presentan una estructura más general, se nota un sello característico de la banda producido por la voz femenina utilizada de forma eventual, este recurso proporciona esos tintes de preciosidad parar decorar a la melodía, que si bien otro punto a denotar es la parte de los instrumentos los cuales sus ecualizaciones y la ingeniería de audio implementa en Solitary IV da un giro de 180 grados a diferencia de los demás trabajos musicales de The Soundbyte. Esta primera parte representa un golpe a nuestra realidad para destantearla y generar los primeros toques de placer similares a los que se generan al fumar un cigarrillo para aniquilar la ansiedad de un momento a otro, así de potentes son estas dos canciones que junto con la primera nos muestran los avances experimentales de The Soundbyte, si nos logran cautivar va ser difícil menos preciar el resto del disco.

Al momento de llegar a “Lamentation” se pueden apreciar ciertos rasgos parecidos a “Fanfare”, aunque en la mitad del tema hay un cambio abrupto donde se retumba un sonido más pesado y denso logrando asemejarse a un atmospheric black metal, aunque con atributos más pautados y menos distorsionados. Los maquiavélicos The Soundbyte utilizan a “Lamentation” como un punto de quiebre, trasladan todos las sensaciones captadas a otro lugar más enigmático, en cierta manera nos preparan para el clímax del álbum.


Las canciones “Floating” y “Estranged” constituyen la segunda parte, en cierta perspectiva ambas serian una misma canción, “Floating” complementa a “Estranged”. En esta parte es donde The Soundbyte se expresa de manera sutil y elegante, nos proporciona un momento muy singular y reflexivo, prestando mucha atención se tendrá un instante donde la mente del oyente estará concentrada en un entorno que el mismo construirá gracias a lo que escucha, cada quien tiene cierta imaginación y un pensamiento propio lo que hace mas llamativo a Solitary IV. Este álbum es una buena herramienta para meditar y converger con uno mismo ese el punto fuerte y lo que convierte a Solitary IV en un material descomunal. Esta banda noruega no solo interpreta el concepto de experimentación en producir música con un sonido fuera de lo común sino también en originar gamas emocionales acordes a las ideas que se desean transmitir en un conjunto de armonías, y estas a su vez puedan perpetuarse en la memoria de su público.

Para cerrar con broche de oro se colocó el single “Solitary” al final para concluir con la odisea. “Solitary” es una expresión musical que se define como una melodía perfeccionista, en lo particular al tiempo de integrar todos los elementos ofrecidos a lo largo de la obra maestra, de manera inteligente se nos abre la posibilidad de seguir rasgando esa gama emocional, pero ahora con una mayor facilidad, lo que significa poder situarnos en una dimensión sonora mas fructífera y provechosa. De forma personal se le otorga el reconocimiento como la mejor canción debido a que “Solitary” hace que todo el álbum logre poseer más valor crítico y que ostente un toque de mayor calidad. Sin duda alguna Solitary IV deja huella como algo de lo mejor del año.

Siempre para finalizar cuando se aprecia un trabajo musical que sobresale o que supera las expectativas se felicita a la banda por su estupendo trabajo, sin embargo en esta ocasión una simple felicitación no es suficiente. Lo que consigue The Soundbyte es majestuoso. Se dice que nada alcanza la perfección y a Solitary IV solo le faltaria muy poco para obtenerla.

9.5 / 10


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