8 jul. 2017





La acción continuaría el Domingo, que también nos recibía con sol álgido e imponente. Desde temprano estaríamos presentes para seguir disfrutando de los actos ofrecidos. Un día con variadas y geniales propuestas. Y todo comenzaría con…



Antised (Colombia)

Humildad y entrega es lo que dejaron los paisas en Plaza. Hardcore potente y pegadizo nos hacia sentir participes de una fiesta con guitarras que regalaban riffs simples pero adictivos. Algo curioso fue la anécdota contada por el vocalista en tarima. Declaraba que el año anterior el se encontraba ahí como un fanático mas disfrutando del festival. Eso refleja lo importante y representativo de este suceso. Todo un sueño fue para antised lo ocurrido.




Como Asesinar A Felipes (Chile)

Aparecería en tarima un operativo sinigual desde las áridas tierras chilenas. Como asesinar a felipes, un proyecto tan particular como genial. Las rimas, los scraths hacían sentir extraños a los asistentes no acostumbrados a ver estos estilos, pero los vientos se sumaban a crear armonías exquisitas que se rodeaban de la energía y el semblante sonoro de la sesión rítmica.

Sobrios y por momentos tímidos iban controlando la marea de sus métricas, el saxo hacia gala de los versos poderosos y las transiciones intricadas. Flautas, beats, interludios e improvisación eran las herramientas que traían para lograr su objetivo, conquistar los corazones del publico colombiano. Alucinante y satisfactorio

Los Rolling Ruanas (Colombia)

Con un sequito de fans impresionante, salía a escena una de las apuestas mas grandes del “rock” bogotano. Estos músicos, con tiple, requintos y ruanas encima salieron a deleitarnos con clásicos del genero en su formato folclórico. Fue un espectáculo cuanto menos curioso, la entrega y lo comprometidos que son estos artistas con lo que representan se ve reflejado en los pogos y la manera tan efusiva que sus fans responden a su música.

Una presentación profesional, divertida, con muchas risas de por medio y mucha pachanga carranguera. Y la frase que nos dejaron debe ser enmarcada “el rock no está en crisis, los que están en crisis son las personas que quieren decidir qué es rock y qué no es”

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Zhaoze (China)

Hay ocasiones en la vida de una persona que es aficionada a la música, en las cuales existen vínculos emocionales hacia un artista/banda/grupo que no tienen una explicación coherente.

La mía con zhaoze es así, durante muchos años espere poder presenciar un concierto del genero. Y este año, ese sueño se cumplió. Mis expectativas fueron superadas. Llegue esperando algo increíble y me tope con uno de los viajes mas maravillosos de mi existir.

Un poema introspectivo que recorría los cúmulos emocionales de mi ser. Sensaciones inconmensurables creaban avalanchas de pasión sobre esa aura de majestuosidad que rodeaba el escenario perpetuo en el que esos 4 hombres de pocas palabras podrían expresarnos a través de sus notas. La nostalgia y las virtudes de vivir se hacían presentas en los rostros de músicos que en su estado de trance nos invitaban a ser sus pasajeros. Acompañante de notas que se alzaban como estelas brillantes en noches de larga agonía.

Cómplices de crescendos amplificados que servían de camino hacia esa explosión plausible de conmociones internas. Hipnótico, mágico, sublime, angelical, imperial, y demás adjetivo acaban que no lograrían hacer justicia a lo que pudimos presenciar en ese pequeño escenario, en el cual, mientras la fría noche caía, los acordes nos servían de arrullo. Un abrigo que cobijaba nuestra fe y alma. Es difícil expresar con palabras lo que sentí aquella noche, solo me quedan palabras de agradecimiento para ellos, y espero algún día nos volvamos a encontrar.
Carnivore Diprosopus (Colombia)

Lo insano, brutal y violento de la jornada estuvo a cargo de un grupo de colombianos que han tenido que hacer su carrera en el exterior. Como una ametralladora dispararon blast beats demenciales que derretían los oídos, riffs que parecían podadoras destrozando los miembros. Una aplanadora se cernía sobre las cabezas de los oyentes. Las voces escupían growls sacados del averno mas pútrido e intoxicado del mundo. Y todo esto era adereza con una velocidad frenética y una técnica empedernida. Bastardes y putrefacción sonora dejaron en la tarima.

Elkin Robinson (Colombia)

Desde la pequeña isla de providencia llegaba este músico con su puesta en escena bastante representativa de su región. Los coros con esa sazón latino único y especial, contenían ese rio de influencias que permeaban la música de este artista. Funk, reggae y ritmos tropicales brillaban con luz propia. Bailamos y reímos al son de su guitarra, la clave y los solos eléctricos. Amena presentación, que fue refrescante y que me puso en calma para el plato mayor.  




Obituary(USA)

Tampa florida no es una zona geográfica que se caracterice por sus propuestas extremas, pero en la década de los 90’s un grupo de jóvenes que contenían en su interior emociones poco amigables, decidieron juntarse y crear música que reflejara esos sentimientos de ira y odio hacia muchas de sus situaciones diarias. Como los veteranos de batalla llegaron al evento, mostrando que la experiencia y el respeto es algo que se gana con dedicación y trabajo.

Riff tras riff consolidaban ese sonido crudo y macabro que han llevado como bandera en clásicos como “Cause of Death” o “Slowly We Rot” y que aun hoy en día intentan seguir promulgando en su mas reciente disco “Obituary”. El sonido esta vez si acompaño la grandeza que predecían, y entre caos, maldad, desolación, devastación éramos participes de uno de los shows del festival.



Las experiencias del día 2 fueron diversas, pero inolvidables. Espero que les haya agradado este pequeño recorrido. Y continúen que aun falta cuento por narrar.





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