14 jul. 2017

Encapsula un áspero y nutriente Post-metal explorando ideas que ayudan a introducir una narrativa muy extensa dentro de un campo sonoro reducido como lo es el Sludge y el Doom metal.



  • Genre(s):
  • Post-Metal, Progressive Rock, Stoner, Doom
  • Release Date:
  • 28 / Jul / 2017
  • For Fans Of:
  • Isis, Mastodon, Intronaut, Ohhms, Cult of Luna
  • Links:
La intención de publicar las portadas en este tamaño, es presentarles el trabajo visual en todo su esplendor, exponiendo sus errores o exhibiendo su belleza como introducción al artista antes (o simultáneamente) del texto; y sólo dejar que la inmediatez de la mente haga su trabajo sugestionando el gusto en cada uno de ustedes. Seguro, nunca juzgues a un libro por su cubierta. Pero reconozcamos que un trabajo realmente bueno no necesariamente buscará esconderse detrás de una mala presentación. En el ámbito musical especialmente una agrupación emergente que necesita antes que otra cosa apelar a tu sentido visual.

La razón de mencionarlo es la banda DVNE, una en cuyo encuentro tuvo primero que ver el diseño de este magnífico arte de tapa con texturas psicodélicas y estructuras neolíticas en desgracia. Posteriormente la fortuna de saberlo un disco prometedor con el sencillo Thirst, fue lo que en los primeros alientos me dejó sediento (perdón) por escuchar más. Es un primer adelanto que en ocho minutos encapsula el áspero y nutriente post-metal que hacen de maravilla en Asheran, explorando ideas que ayuden a introducir una narrativa muy extensa dentro de un campo sonoro reducido como lo es el Sludge y el Doom. Una vertiente similar (pero totalmente paralela) de estos sonidos es Ohhms que tambien proviene del UK.

Reino unido suele producir interesantes bandas y DVNE no es la excepción, pero cuando cuentas con que los integrantes además de Inglaterra, provienen de Alemania, Francia y Escocia, las cosas se intensifican e inevitablemente relacionas un fuerte potencial de perspectiva en las cuatro piezas del tablero. Así, este grupo claro que cumple la pretensión de crear un sonido propio, y de ser una cara memorable entre la pléyade de nuevos y reconocidos rostros que vemos a diario. Pero al contrario que esta reseña, Asheran avanza esquivando la oportunidad de caer en clichés, desde los cortes melódicos que atañen pasajes desérticos, al tempestuoso estruendo de las guitarras que no se limita al recuento de ritmos sino al desarrollo de la historia, además el vocalista dando giros de situación con rangos más variados de lo esperado. Sí, es la historia donde encuentro un disco prometedor que de hecho es bueno y vengo a presentárselos.


De la magnífica portada al estupendo primer adelanto en forma de video oficial que nos ofrece el grupo, lo tercero es saber que usando de base el Post-Metal mezclan géneros como si fueran talentosos químicos experimentando con estilos en un laboratorio, y cada uno en la medida que se aplican dicta el comportamiento y no el modo de operar al paso de siete extensos tracks. Manteniendo una distribución equilibrada de texturas sonoras y distorsión, con cierta clase de independencia una de otra y al mismo tiempo debo agregar, induciendo una colaboración voluntaria. Nótese la palabra “dictar”, pues en el sentido estricto este grupo compone con disciplina en vez de dar rienda suelta. Los patrones, las subidas de tono y todo lo demás involucrado caen en el lugar indicado, ahí no hay sorpresas.

En la progresión y en la inserción de distintos géneros como el Rock progresivo bajo el fuego lento del Doom es que se encuentra el vigorizante entusiasmo de su propuesta, acompañada por un riffage Sludge alisado que se extiende en gran porcentaje del álbum, casi pasando desapercibido. La manera que The Crimson Path introduce el contenido pronto discierne una clima peculiar de calor y sofoque atravesando arenas calizas, con sonidos que terminan apenas sugiriendo culturas de oriente medio, sin llegar a lo tradicional. En el camino llega cierta reminiscencia a Mastodon, porque no puedes pasar por los territorios del Rey esperando hacerlo sin su consentimiento. Para el segundo tema Viridian Bloom invade una progresión rítmica de Doom Metal, lo inician unas guitarras acústicas y el soporte de un bajo guango que gradualmente cede turno a las notas distorsionadas. Pronto los coros revelan un apego al estilo del Stoner más marcado que el tema anterior, el cual aunado a las voces limpias dispares y una vibra psicodélica, va esclareciendo el rumbo de los temas siguientes. Thirst y Rite Of The Seven Mournings aportan la mayor pesadez al disco, individualmente traen las armonías de un post-metal progresivo bajo el yugo incandescente de la feroz batería sincronizando sus platillazos con la tensión de las guitarras, llevando la situación a segmentos más densos que el resto del contenido. Sin contar el calmoso tema instrumental Sunsets Grace, los tres temas restantes ahondan en la progresión de un estilo en particular: Descent of Asheran se enfoca en el Slduge, Edenfall en el Doom y el tema final Scion remarca la influencia del Stoner que guía gran parte del recorrido en Esheran. Cada track otorga un nuevo sentido de grandeza en el álbum en general y es difícil quererlo por algún momento en específico o canción en especial. Y es que DVNE no solamente hace una propuesta efectiva sino además un trabajo redondo, por demás memorable a medida que reiteras las reproducciones.

Líricamente un vistazo utópico y distópico al futuro de la humanidad que quizá musicalmente sea un grandioso soundtrack de ciencia ficción para los fans de Westworld y del Metal.

9 / 10


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