13 jun. 2017

«...Lingering en cambio es el momento de sobriedad que viene después de la resaca, donde la existencia se materializa y el espíritu aterriza, un apartado temporal para la reflexión»



  • Genre(s):
  • Dream Pop | Lo-fi | Ambient | Shoegaze
  • Release Date:
  • June / 2nd / 2017
  • For Fans Of:
  • AIR, Deerhunter, Wild Nothing
  • Links:
Sleep Party People siempre ha sido impávido, sin miedo de experimentar (dentro de su propia línea), tomando elementos del shoegaze, el dream pop, krautrock, post-rock y cualquier otra cosa con la que estén describiendo a Radiohead esta semana. El gran breakthrough del one-man project tuvo lugar hace 7 años cuando lanzó su álbum debut homónimo, y fue gracias a Not human at all que Sleep party People realmente se consolidó como «banda» importante, tanto dentro como fuera de la web. No le tomó nada de tiempo al proyecto de Brian Batz el adquirir notoriedad, que en menos de un año se convertiría en popularidad de la que nacería el subsidio para salir del underground cibernético y poder comenzar a moverse en el «mundo real». Los cuatro videos que un canal de YouTube llamado cphxsessions tenía de ellos fue realmente el combustible del cañón que los lanzó a la fama. Toparse en redes sociales el peculiar video de la «banda con máscaras de conejos» no era algo que le extrañase a nadie, y era tan peculiar que incluso si la música no era de tu agrado, te mantenía con los ojos atentos en la pantalla, tratando de entender qué sucedía con los conejos «Lynchescos» que se mostraban en los mohínos cuadros. No me dejarán mentir cuando digo que Sleep Party People se convirtió en la primera banda de post-rock y/o shoegaze que muchos habían escuchado en sus vidas, eso ya es un gran peso que cargar encima, pues pocas son las bandas que pueden jactarse de tal hazaña.

El proyecto siguió creciendo y creciendo, cada vez haciendo tours más largos para encontrarse con las personas más retraídas y herméticas que solicitaran su presencia en los lugares más remotos. We Were Drifting On A Sad Song en 2012 y Floating en 2014 fueron los siguientes álbumes de estudio, que si bien les restaron algunos de sus fans más apegados a su post-rock desahuciado (y sin embargo reconfortante), les sumó una cantidad de fans que compensaba con creces la pérdida original. Fue en esta época que realmente se tuvo el primer contacto con las multitudes masivas y la corriente popular. 2017 es el año anfitrión para la nueva obra en la que Batz dejó marcados sus efectos, Lingering, disco que ha terminado de alejarse por completo de sus early years. Lo que aquí suena es un dream pop combinado con lo-fi y algunas pequeñas secciones ambientales que vuelven a esta nueva entrega el soundtrack de la Alicia posmoderna.

La diseminación del dream-pop estuvo en su punto más alto hace algunos años, y pareciera que Lingering llega tarde a la fiesta, no se trata de un refrito de lo que ya conocemos de memoria, incluso tiene sus puntos de ruptura con los estándares, sin embargo no viene a enseñar cómo ir más allá. Floating fue el momento más importante para el compositor danés, se mostró como un momento de éxtasis prolongado, evocando los mundos más surrealistas y etéreos, un disco hecho y derecho que fue lo mejor de su estirpe en ese año. Lingering en cambio es el momento de sobriedad que viene después de la resaca, donde la existencia se materializa y el espíritu aterriza, un apartado temporal para la reflexión. Los highlights de este disco no reflejan el onirismo que los de discos pasados sí, sin embargo abrazan y susurran al oído, otorgando un confort más tangible. Encontramos un montón de referencias a bandas como No Clear Mind, Melody’s Echo Chamber, Deerhunter y AIR (incluso aparece como invitada Beth Hirsch en el décimo tema del disco, We Are There Together) que vuelven a este disco un amigable experiencia al oído. Las partes más encaminadas al pop de Plastic Beach de Gorillaz también suenan un montón aquí, y aunque es mera coincidencia, me parece que vale la pena mencionarlo.

Con todo y su sobriedad, Lingering no consigue ser lo que busca. Como la sal en las tuberías que impide el paso completo del agua, hay cierta tensión entre una canción y otra que no permite que el disco corra con fluidez, Batz debe tomar en cuenta la integración de elementos ajenos a su catálogo, volver a sentirse como la primera vez que tocó aquel piano desafinado hace ya una década. Un retorno a la emoción de tomar lo que quisiera y fundirlo propiamente en algo que no sea una mezcla al azar. Aún queda camino por recorrer, y si de algo estoy seguro es que el próximo disco siempre tiene la oportunidad de ser mejor. Cuando un álbum es escrito e interpretado en su totalidad por una persona, este adquiere un carácter de inevitable introspección. Lo más importante sobre la nueva entrega de Sleep Party People es el hecho de que es tan abierto como pudo serlo dadas las circunstancias. Este es el comienzo de una nueva etapa más transparente y formal. Nos encontramos ante el equivalente de Frank (interpretado por Michael Fassbender en Frank, 2014); Batz se está cansando de vestir la máscara, exhausto por evadir la realidad, ahora está en la búsqueda de mostrarse al mundo tal y como es a través de su música.

7.5 / 10


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