12 ene. 2017

  • Genre(s):
  • Progressive Metal, Math Rock, Jazz
  • Release Date: 10/01/2016
  • For Fans Of:
  • Chon, Plini, Exivious, Caligula's Horse, Anima Tempo
Una de las cosas que noto al estar constantemente buscando lanzamientos, es que no me he acostumbrado a encontrar proyectos mexicanos con la frecuencia que pasa en grupos de otros países y termino creyendo que acá está más apagado que vivo, al menos los sonidos que suelo buscar para los intereses del sitio. En lo que una cosa me lleva a la otra, dejo de buscarle y acabo con una idea pesimista de lo que se mueve en el metal nacional, con buenas propuestas pero que siguen siendo contadas después años.
A qué viene todo esto, a que me sentí afortunado por saber que hay un grupo haciendo cosas como Glass Mind pero mal por no haberlo hecho hasta hace apenas unos días. Este cuarteto de la Ciudad de México se ha venido dedicando al quehacer del prog metal desde el 2011 acorde a su Bandcamp, con el re-lanzamiento de “Haunting Regrets” y aunque es un trabajo digno de checarse, es el recién publicado “Dodecaedro” lo que me trae perplejo y rendido a sus encantos.
Dodecaedro es disco instrumental con intenciones distintas al material interior, incluye 3 singles que han promocionado desde el 2014, asumo que fue un proceso de tres años y desde entonces han venido puliendo este cambio de sonido, ligero y muy notable. Escuchar el álbum la primera vez me dejó claro que son artesanos conocedores de lo que se hace por todos lados, su sonido tiene carácter y transmite reminiscencias ya conocidas pero tambien habita una rareza latente que sorprende complacientemente. Hacer metal con personalidad propia no te hace automáticamente mejor en lo que haces pero sí al menos bueno en lo que propones, y de una buena propuesta que invita al jazz y rock progresivo a jugar, se trata lo que Glass Mind presenta. Nada descabellado, es un trabajo calmado superior a lo decente que destaca por lo redondo de su sonido sólido y envolvente, del cual la todopoderosa es la dulce sutileza.

Las guitarras están en constante coqueteo con el humor jazzero, relucientes, pero no llegan a ponerse arrogantes, siempre quedan expresivas y reservadas. Ni que decir de los demás instrumentos, todos se plantan impecables y donde corresponde. Desde luego tampoco faltan las secciones rítmicas djent y las escalas llenas de feeling, pero hay más que contar, desde Plini influencias a lo Chon, a partes memorables tipo Caligula’s Horse, eso sin mencionar el uso de efectos intrigantes. El álbum completo resulta familiar y se disfruta a la par de todo lo que sucede, diría con seguridad que es suficiente para dejar satisfecho a cualquiera que lo escuche, aunque creeme, eso se sabe en los primeros segundos.

El tema homónimo al disco es mi favorito por el momento, diría que de todo el álbum es el que mejor sabe jugar con los cambios de ritmo, me recordó un poco la esencia de Anima Tempo lo que me puso de mejor humor para terminar recomendandolo. Justo como el 2016 inicio con Caged in Memories, este año nos recibe con Dodecaedro y más que una buena coincidencia que espero suceda siempre, es un comentario que me parece relevante por los escases de productos de tal calidad que reside.

Mantenerte fresco en lo que haces es tan efectivo como ser bueno componiendo, pero seguir tendencias modernas sin una pizca de aporte personal es aburrido y desde mi perspectiva pasa con muchas bandas nacionales que se mueven estos días, persiguiendo sonar semejantes a las bandas de moda que les gusta, se olvidan de manejarlo a ideas propias quedando rezagados en una escena nacional que no deja de mover y promover lo mismo. Esa carencia de ambición ha sido lodo en la terracería bastante tiempo, pero salir al público trayendo malas producciones o ideas gastadas con la excusa de que “está bien apoyarlos porque son proyectos emergentes/independientes” ya no es válido, los que gustamos de esto somos exigentes y no hay razón para aprobar algo solo porque es nacional cuando tenemos al alcance valorar lo que se hace en otros lugares en el mismo instante que sale. Este no es el caso. En fin, la “molestia” es para denotar el gran aprecio que tengo por lo hecho en este trabajo. Es cierto que hay proyectos interesantes y demás cosas que años antes no sucedían, mas especifico en la música prog, pero aún se siente la falta de empuje y bandas como Glass Mind son sin duda las que ponen mejor tracción a la Van atascada con aspiraciones de avanzar

8.5/10


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