12 oct. 2016

  • Genre(s):
  • Deathcore
  • Release Date: October 7, 2016
  • For Fans Of:
  • Dark Sermon, Boris The Blade,
Antes que nada debo admitir que este año no he estado atento al deathcore como quisiera y no creo que se deba a falta de ganas, porque el estilo sencillamente es de mis favoritos, tanto que prefiero deliciosos riffs que terminen en buenos breakdowns a jugosos riffs haciendola de guía en los solos de guitarra del death metal, así de fácil. Mi desinterés más bien se debe a que la mayoría de lanzamientos “relevantes” que he topado, al cabo de tres o cuatro canciones prefiero mejor dejarlos pasar que seguirlos escuchando y esto no es algo que venga haciendo en el 2016 sino desde hace un par de años atrás, cuando la fiebre estalló.

No les hablaré de raíces o de bandas pioneras ni nada (porque que pinche weba), aunque sí quiero puntualizar que el deathcore desde sus primeros pobladores es o ha sido un género de odio y no hay modo de darle la vuelta a eso. Como el black metal es satanista, como el power metal es de cuentos de hadas con rescates de princesas y dragones, así este género es de desprecio, tal y como el nombre de una de sus bandas icónicas lo sugiere. Pero el problema que he ido notando con el tiempo es que se ha visto inundado de grupos que maquillan ese odio con actitud e imagen que al menos para mí termina siendo fanfarronería mecánica, repetitiva y aburrida que no convence, son bandas que desde mi gusto no saben filtrar ese carácter despreciable que tanto me atrae del estilo. Y ese mismo carácter despreciable es una de las razones por las que no quise dejar pasar este material como los demás. Podría contar 5 discos que me hayan gustado completamente este año y esos cinco poco tendrían que ver con el aspecto genial de la banda que vengo a hablarles.

Se trata de I Shall Devour, un quinteto que desde Australia (a huevo que sí, no hay de otra) nos viene acribillando con su álbum “The Misanthropist”. El primerito de larga duración que ya era bastante bien merecido.

No hay intro no hay vacile, no hay recibimiento, apenas unos segundos de calentamiento en el primer tema y ya nos avisa lo que nos espera durante los otros diez. “El Misantrópico” no vino para mostrar piedad, por eso desde el primer tema cae un incesante ataque de riffs y la batería queda repleta de blasts, cual si fuera reverenda lluvia de putazos, así hay que llamarlo, porque el cliché de la metralleta te mata y no deja el sabor de una tremenda chinga como la que aterrizan estos australianos. El vocalista siempre mantiene el temple, sin necesidad de subirle o de bajarle porque sabe que se encuentra al nivel de testosterona requerido, se hace presente sin sudarla ni dudarla, sin inmutarse, parado y seguro de saber porque esta de frontman.

Mis temas favoritos son evidencia de lo bien que la arma esta banda: “Logical Thought Process” es intenso pero domina el arte de articularse para frenar y volver a acelerar. “VI” una balada hecha breakdown, acentuada al ritmo de la batería y narrada por los gritos del vocal. “Awaken All” donde brilla su poder y presencia a la onda Thy Art Is Murder. “The King” la canción más agresiva de todas que contiene melodía y arreglos sinfónicos. “Closing Death” la mezcla de todo, además de un final adecuado para el disco.

Ya para acabar les quiero recordar que I Shall Devour no son como los gringos aburridos de Lorna Shore, ni son los repetibles-terribles rusos de Slaughter To Prevail, son unos devoradores que sin medias tintas rescatan los ingredientes que muestran lo que es del género por excelencia. “The Misanthropist” es furioso y rápido de a madres pero no podríamos llamarlo Técnico, es igual de vil y maligno que invocar demonios pero no es Blackened. Puerco como ver de frente a un perro defecando pero no lo consideraría Brutal. Así con todo eso también es creativo, muy entretenido y orgánico, pero es simplemente un deathcore bien hechecito. Uno que mientras lo escuchas quisieras restregarlo en la cara de cualquier escéptico.

Valoracion: 8.5/10


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