28 sep. 2016

  • Genre(s):
  • Grindcore | Experimental | Death Metal | Bossa | Samba
  • Release Date: 30 | 11 | 2016.
  • For Fans Of:
  • Psudoku
Romper con los esquemas ya establecidos en un género es una meta que muchos músicos y agrupaciones intentan conseguir, es el sueño húmedo de todo aquel que busca reconocimiento por no seguir a las masas y ciertamente, en tiempos como los nuestros, el poder sobresalir con algo que sea 100 % propio se vuelve difícil, porque se han visto cientas de combinaciones diferentes de tantos estilos y tipos de música, que ya ni siquiera es alocado pensar en un grupo de Slamming Death Metal que utilice banjos o en grupos que solo utilicen bajos o inclusive hacer música con los clásicos sonidos de videojuegos, por lo que el querer salirse del cuadro se torna complicado. Esta introducción sirve como la base de todo lo que Stench Price han hecho con su producción debut, este 'súper grupo' de Grindcore ha unido a las más alocadas mentes de la música extrema y las sentó para crear 18 minutos del ambiente más Avant-Garde que este género ha visto desde su nacimiento.

Desde el primer segundo podemos notar que este disco tiene esa típica producción sucia, con instrumentos que suenan justo como deberían sonar y que carecen de la compasión que tienen otros géneros de detenerse para poder darte un respiro y poder continuar con tu travesía, no, Stench Price planearon que desde el momento en el que le das play al disco, una gran estampida caiga sobre el escucha sin ningún tipo de piedad. Las más retorcidas ideas de Peter Shallmin, Max Konstatinov y Romain Goulon salen a relucir en este caótico ambiente creado por su bajo, su guitarra y su batería, respectivamente, donde es posible notar que no solo tienen experiencia con su instrumento, si no que son capaces de experimentar en cada tema con estilos diversos, que hacen que cada corte tenga su propia personalidad, permitiendo escuchar desde diferentes puntos de vista, a la misma banda.


A su vez, uno de los elementos que más llama la atención de la producción, es el constante uso del xilófono siendo éste, divertido y entretenido de escuchar, en el ambiente de locura que la banda ha creado, haciendo acto de presencia en Living Fumes, que cuenta con las voces de Danny Lilker de Brutal Truth o en mi favorita, Pressure, con la señorita Karina Utomo, cuyo tema suena como un Iwrestledabearonce con muchísimas más drogas fluyendo por su cuerpo; a su vez, Peter, el genio detrás de este súper proyecto, ha bombardeado el disco con elementos de bossa nova, notorios en las partes medias de Living FumesFurnaces Burn y The Vitality Slip que detienen abruptamente el caos, para hacerte bailar por unos segundos, antes de ser sometido de nuevo con la brutalidad de la banda. Y como toda producción de Grindcore, tiene temas cuyo único cometido es ser toscos, sin nada de arreglos innecesarios, 4.27.15 con Max Phelps en voces y The Genocide Machine con Dave Ingram, nos muestran esa faceta, cambiando completamente ese ambiente divertido que los temas anteriores habían mostrado para dejarnos con la más pura brutalidad de este estilo musical, reflejando el deseo de la banda: que cada canción tenga contribuciones diferentes y diferentes composiciones, para que cada una resalte por sí misma.

Es difícil mencionar un punto negativo en el disco, porque en primer lugar, fue creado para ser un completo caos, pero, dentro de ese mismo desorden, existe un orden coherente donde cada segundo es un puente para un cambio, que de igual forma, sirve como el catalizador para generar un cambio diferente, por lo que la banda ha escogido como meta el experimentar hasta donde sea posible y vaya que lo han logrado, se han rehusado a caer en la monotonía que envuelve al género y lo han llevado a terrenos inexplorados, dejando su bandera puesta en tierras vírgenes, que demuestra que todavía es posible salirse del esquema, en una escena tan sobreexplotada como la nuestra.

En conclusión, Stench Price han venido a la escena para quedarse y este EP debut es solo la primer probada de su música, es simplemente el primer vistazo a lo que quieren demostrar y vaya que han dejado la barra muy alto, con un disco que en 18 cortos minutos, es capaz de capturar tantas esencias diferentes, que casi se siente como si escucharas a 6 grupos distintos. El experimentar con la música y el abandonar los paradigmas ya creados fue la primer tarea de la banda, cumplida con total éxito, ahora solo queda esperar qué más cocina el grupo para nosotros y es que si esto fue un caos, seguramente lo siguiente será un armagedon.

VALORACIÓN: 8.5 / 10.


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