10 may. 2016




Desde que la banda lo anuncio <o incluso antes> se sabía que sería un disco que daría de que hablar, pues tendrían 2 misiones, no defraudar y no defraudarse. Con el disco anterior lograron hacerse de un sonido autentico difícil de igualar, habían dejado la bandera muy en lo alto y quedaba la incógnita de si serían capaces de superarla o por lo menos permanecer en ese status sin repetirse.

Y bueno, el día de la “extinción” llego antes de lo esperado. ¿Quién dijo que las segundas partes nunca son mejores? Pues sí, claramente “The Anthropocene Extinction” es una continuación de su predecesor, este álbum no pierde la esencia que la banda ha venido desarrollando a lo largo de su trayectoria, pero sin embargo viéndolo en retrospectiva, la perfecciona. Es decir,  mientras que  “Monolith of Inhumanity”  siendo el sexto álbum, se presentaba como una re-declaración de sus capacidades  (y hasta cierto punto una experimentación con las mismas), que dejaba maravillado al escucha, acá desaparecen esos vacíos en la composición que antes no sabíamos que existían. En otras palabras, no había la necesidad de cambiarle los ingredientes a la receta si ya tenía el sabor que siempre habían deseado, solo era cuestión de agregarlos en mayor o menor medida. Habiendo dicho eso, con esta nueva producción se dan el lujo de deleitarnos una vez más; permanece ese sonido visceral a la par de re-enamorarnos con los mismos detalles.

Los recursos son los mismos, y aun así es inevitable percibir este disco de una forma más melódica y créanme, ese es uno de los principales atractivos del trabajo, que aun con ese entorno tan grotesco y de putrefaccion, lleven su locura a tal nivel que logran su sonido resulte “melódico”, “digerible” y por consecuencia difícilmente clasificable, al escucharlo muchos pueden etiquetarlos dentro del tech death, prog death, o grindcore y no estar equivocados al respecto, esta es la importancia de su resultado, sin duda una joya del grindcore y metal moderno en general. Buena parte de ese merito se le otorga a Travis, quien ha decir verdad se le nota un poco mermado en cuanto a la capacidad de mantener alaridos por largo tiempo y muestra de ello es que deciden hacer de su último tema el más semejante a su trabajo anterior. Pero no por ello deja de ser un resultado magnifico, sabe compensarlo entregando un catálogo vocal mucho más variado, colorido y matizado adecuadamente.

¿Lo negativo? Si acaso hay algo negativo que recalar y  de lo cual no estoy muy convencido que lo sea, es que en comparación, los temas como piezas individuales carecen de personalidad, en el disco pasado el mejor tema era “Lifestalker” fácilmente sobresaliente por sus características, pero en este todos tienen los mismos “fantásticos” elementos. Podría afirmar que cada uno de ellos es un lifestalker por sí mismo. Excepto claro, el penúltimo tema, donde nos regalan la pieza más tranquila de toda su carrera.

Sin experimentar y sin valerse de recursos más allá de sus instrumentos, Cattle Decapitation se antepone como una de las pocas bandas de reconocimiento mundial que sabe y busca mejorar con cada nueva entrega. Aquí cabe decir que como principios, ellos también “extinguen” la era en que se creía una banda aflojaba las riendas entre más camino recorría, muchas agrupaciones actuales deberían seguir su ejemplo.  Seguramente Cattle Decapitation se encuentra clausurando mataderos a su paso por el “Summer Slaughter” y apilando las glorias que les deja “The Anthropocene Extinction” y que bueno, lo tienen bien merecido. Ya sea que te guste la banda  o no, ten al menos la decencia de saber  aceptarles ese mérito.


Valoración: 8.5/10



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